|
2006. Independiente
El primer disco de toda banda siempre es una apuesta. Y esta no es la excepción. Bella & Putana nació de músicos con sus proyectos propios, y por lo mismo, la formación de este nuevo grupo tuvo más de algún sobresalto. Primero fue juntar a los integrantes, después que estuvieran de acuerdo con la música que se quería tocar y, finalmente, saber llevar las deserciones del camino para formar un proyecto artístico serio.
Lo primero que destaca en esta nueva banda nacional es la voz. Pasaron varios vocalistas, más bien varias (incluida una ex-chica reality), hasta llegar a Javiera González, la encargada de llevar el peso vocal en el disco debut de “Bella”. González, junto a Sebastián Lekanda en guitarra, José Joaquín Vallejo en batería y Rodrigo Salas en bajo, son los encargados de realizar este trabajo bastante inusual en el ambiente nacional. Y digo inusual porque la mezcla de estilos que se pueden apreciar les da un toque que ningún otro grupo en Chile tiene. Las influencias son tan diversas como complementarias, pasando por Slayer, Messhugah, Hendrix, Mr.Bungle y Led Zepellin, entre otros. Es por eso que el resultado de este disco es muy interesante.
El primer track dura menos de dos minutos y es el indicado para el puntapié inicial, ya que es bien potente, con unas guitarras bien afiladas que dan a entender claramente la arista heavy rock que propone el grupo en su base. Los dos siguientes temas, ‘Tio Mengy’ y ‘Frakmento’ destacan, más allá de la lírica empleada por González, lo netamente instrumental. Y no sólo la guitarra, si no que también el bajo y la batería.
Ya en ‘Famecanina’ se puede apreciar el lado melódico y más progresivo del grupo. Los temas heavy metal o incluso trash (‘Torquemada’ por ejemplo), también tienen cabida en este compacto. ‘Oligoceno’ es una pista netamente instrumental, de poca duración, pero que mantiene la línea heavy-progresiva del disco.
Al ser una gran mezcla de estilos, heavy metal, progresivo, hard rock, industrial, melódico, black y hasta vanguardia, Bella & Putana podría haber caído en una especie de desenfreno de riffs y solos. Pero se aprecia que esto se pudo contener y pese a entregar un sonido en la base instrumental bastante “sicótico”, la melódica y femenina voz logra poner los pies sobre la tierra a quien lo escucha. Lo melódico conjugado con atmósferas y dinámicas modernas es un buen complemento.
El riesgo que tomaron al probar con esta mezcla puede llevarlos directo al foso. Pero de su lado esta que, por muchos estilos que hayan conjugado, el trabajo fue bien hecho, no a la rápida ni tirando todo de una. Se nota una preocupación y un énfasis por encajar de la mejor manera todas las piezas para dar como resultado un buen disco.
De esta forma este nuevo rock nacional no se encaja en un determinado estilo, si no más bien contiene cosas convencionales y vanguardistas, metal progresivo y hasta un poco de hard rock clásico. Ahora hay que ver si la propuesta les da resultado a nivel comercial, porque en el musical prometen. La apuesta esta sobre la mesa.
Andrés González
|