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2010. Twenty4 Records/ Rocket Science Ventures
El tercer disco solista de Bruce Kulick, sucesor de “Transformer” (2003) al fin ha visto la luz este 2010, después de casi cuatro años en que este guitarrista ha pasado componiendo, mezclando y grabando su trabajo, el que cuenta con varios invitados de lujo. No vamos a venir a descubrir a Kulick ahora. Guitarrista de Kiss entre 1984 y 1995, actual guitarrista de Grand Funk Railroad, músico en las primeras giras de Meat Loaf y miembro fundador de Union (aquel corto y subvalorado proyecto con John Corabi), el currículum de este músico es impresionante, por lo que un nuevo trabajo de Bruce siempre será bien recibido.
A primera vista, se aprecia que este “BK3” es una placa mucho más trabajada que sus antecesores, “Audiodog” y “Transformer”. La presentación, en un cuidado digipak, con varias fotos y todas las letras del CD, es muy atractiva, y es una gran compañía para escuchar el disco. En lo netamente musical, este disco podemos separarlo en dos partes: los temas en que las voces están a cargo de los invitados, que son cinco, y los temas en que Bruce se hace cargo de las voces, que son otros cinco. Hay sólo un instrumental. Digo que podemos diferenciar estas partes, porque claramente los cortes toman un aire muy diverso dependiendo de quién esté cantando. Pero vamos por parte.
El CD comienza con la rockera “Fate”, en donde Bruce se hace cargo de las voces de gran manera; un corte acelerado, con un muy buen coro y una interesante y moderna estructura, una temática que Bruce no había explorado en sus trabajo anteriores. Luego, Gene Simmons se hace cargo de las voces en la destacada ‘I Ain´t Gonna Die’, que me recordó a varios cortes del “Carnival Of Souls”; un tema oscuro, con un Simmons cantando con esos tonos graves que son patentados del demonio.
Luego, viene, a mi gusto, la mejor dupleta del álbum. El camaleónico John Corabi demuestra todo su talento en la impecable ‘No Friend Of Mine’, un temazo con todas sus letras, con un gran riff, y la guitarra de Bruce luciéndose a través de los poco más de cuatro minutos con que dura este corte. Y, después, Nick Simmons (hijo de Gene) se manda una tremenda vocalización en ‘Hand Of The King’, en donde su voz me recordó por pasajes a Ian Astbury de The Cult; una canción más arrastrada, con un toque Sabbatico (por llamarlo de alguna manera), pero que es altamente adictiva; un coro que se te queda pegado al instante, y en donde Nick hace honor al legado de su padre, imprimiendo mucho carácter a este tema, que fue (acertadamente) elegido como el primer single del disco.
Después, comienzan a intercalarse los temas que canta Bruce, con los que cantan los invitados. De los temas que canta Bruce, el primero es ‘I´ll Survive’, que habla sobre la experiencia de Bruce en un tiroteo (cuando una bala rozó su cabeza), es un sentido corte, en donde la voz de Kulick (con todas sus limitaciones) logra transmitir el sentimiento de sobrevivencia luego de ese momento. ‘Final Mile’ mantiene la tónica reposada, con un agradable coro y un muy buen solo. En la misma línea encontramos a ‘Life’, el tema que cierra el disco (con muy buenos acompañamientos orquestales), y ‘And I Know’, que es por lejos el más melódico de estos cuatro cortes. Kulick no es un gran vocalista, así como tampoco podemos compararlo con los invitados del CD, pero estos temas están hechos para que la voz de Bruce sea el condimento preciso.
Por el lado de “los invitados”, nos encontramos primero con ‘Dirty Girl’, cantada de manera magistral por el recientemente fallecido Doug Fieger (The Knack) es un gran corte, con una onda melódica bien popera. La guitarra de Kulick está de lujo además, aportando una buena dosis de riffs y un excelente solo, cargado de emoción. Además, tenemos ‘I´m The Animal’, en donde Tobias Sammet (Edguy) le imprime muchísimo carácter a este rockero corte, que además cuenta con Eric Singer en los tarros, quien (como siempre) cumple una excelente labor.
El guiño a los guitarristas viene dado por el gran instrumental (el único de este registro) ‘Between The Lines’, que cuenta con la participación del inmortal Steve Lukather (Toto) en las guitarras, y una base rítmica de lujo con Kenny Aronoff en los tarros y Tony Franklin en el bajo. Un temazo que muestra a dos guitarristas llenos de clase y sentimiento intercambiando licks.
Creo que este álbum dejará complacidos a todos los fans de Kulick. No sólo tiene un sonido y producción de lujo, sino que contiene grandes canciones, que harán que el CD no salga del equipo por un buen tiempo. A fin de cuentas, “la tercera era la vencida” para Bruce, quien, a mi parecer, se consolida como un artista solista de pleno derecho con el gran trabajo realizado en "BK3". Ahora, no cabe más que esperar a que Kulick vuelva a Chile a presentar esta placa y demostrar el cariño que siempre ha tenido por sus fans en este lado del mundo. La Kiss Army chilena lo espera con los brazos abiertos.
Gustavo Serrano Ferrer
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