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Hellish Rock Tour 2008 en Chile Teatro Caupolicán – Domingo 13 de Abril de 2008

Santiago de Chile. Teatro Caupolicán. 18:00 horas. Más de 5.000 personas. Los dos máximos exponentes del power metal alemán: Gamma Ray y Helloween. La familia del heavy metal se reunía una vez más para disfrutar de una noche que dejó varios afónicos y exhaustos, pero con un gusto especial en cada uno de los corazones de los asistentes al Hellish Tour 2008, uno de los eventos más esperados de este año.
El calor del público recibió de manera muy calurosa y respetuosa a las bandas chilenas The Shrink y Human Factor, dos de los mejores exponentes del género en nuestro país y además muy buenos amigos entre los miembros de las agrupaciones. El sonido estuvo bastante bueno, y el desempeño de ambos grupos fue notable. Con canciones muy bien logradas, los chilenos lograron entusiasmar a sus compatriotas, que incluso armaron varios mosh y aplaudieron cada uno de los temas. Es más, varios incluso corearon los temas. Fue el preludio perfecto para lo que todos estaban esperando… la hora había llegado.
Gamma Ray: Sólo Para Fanáticos

19:30 horas en punto. Las luces se apagaron, para que desde lo más profundo de la oscuridad surgieran los aplausos, ovaciones y cánticos en búsqueda del gran maestro y creador de los riffs más originales y maravillosos del power metal alemán. Luego de una partida en falso a causa de problemas con la batería, los integrantes de Gamma Ray aparecían en escena, entre ellos, un pequeño guitarrista que brillaba con un aura gigantesca. Kai Hansen haciendo una pequeña reverencia y un escueto saludo, hizo caso de la tormenta que se vivía entre los asistentes. ‘Into The Storm’ fue la canción que plasmaba las estridentes ovaciones de un público sorprendido desde este primer tema, con un tremendo sonido que desató la tormenta más allá de los límites del Caupolicán.
El show continuó con la primera gran sorpresa de la noche, ‘Heaven Can Wait’ fue el recuerdo nostálgico del primer álbum de la banda, “Heading For Tomorrow” de 1990. Aquí los verdaderos fanáticos de Gamma Ray sintieron que el setlist por fin respondía a todos aquellos que siguen la banda desde hace tanto tiempo. Sin embargo, la presentación continuó con el cuasi tema título de "No World Order!" (2001), 'New World Order', canción que igual logró entusiasmar al público presente.
El show continuó con más temas dirigidos a los nuevos fanáticos. ‘Fight!’ del "Majestic" de 2005 y ‘Empress’ del último registro, fueron las últimas manifestaciones en torno al presente de Gamma Ray, que -a todo esto- nunca ha dejado de pensar en el pasado. Fue así como se comenzó con lo mejor del setlist, canciones sólo para fanáticos reales de Gamma Ray. De aquí en adelante el show se hacía íntimo y exclusivo, asunto que dejó muy contentos a los fanáticos de antaño, pero bastante desconcertados a algunos perdidos que conocían menos de Kai y compañía.
‘Valley Of The Kings’ del “Somewhere Out In Space” de 1997, fue otra gratísima sorpresa. Asunto que no paró con la interpretación del himno indiscutido de la agrupación alemana, ‘Rebellion In Dreamland’ del primer “Land Of The Free”. Todo iba espectacular… pero ya finalizando la canción, se paró de lleno. ¡¿Por qué no se tocó el tema entero?! Si el tema que vino inmediatamente después no hubiese sido otro gran himno como ‘Heavy Metal Universe’, de seguro muchos habrían quedado con un terrible sabor amargo, que de una u otra manera fue sorteado con los potentes riffs de la canción del “Powerplant”.

Kai avisó que vendría un tema tranquilo, directo al corazón, una hermosa balada. Ironía con la que presentó uno de los puntos más altos de la noche. ‘Ride The Sky’ de su etapa en Helloween con “Walls Of Jericho” de 1985, dejó la absoluta cagá. Todos corearon sin excepción una de las canciones más perras de la agrupación alemana. Este era sólo el preludio de lo que sería el final del show. Sin embargo, nuevamente Gamma Ray dejó a todos pidiendo explicaciones, pues tampoco se tocó de manera íntegra esta gran canción. ¡¿Qué onda?!
‘Somewhere Out In Space’ fue otro lujito que se dio Kai Hansen, quien con sus compañeros tocaron una versión extendida de este muy buen tema, pero, quizás un poco larga, ¿no? Creo que los fanáticos hubiesen preferido escuchar las versiones completas de ‘Ride The Sky’ y ‘Rebellion In Dreamland’, que esta dilatada canción.
Para finalizar, otro gran himno. La más melódica ‘Send Me A Sign’ daba por finalizado un show que si bien tuvo canciones de placas más nuevas, se centró en clásicos y sorpresas del pasado. Muy buen show, para muchos mejor que las anteriores presentaciones debido a esta íntima sesión para fanáticos clásicos.
Pese a todo, no podía sacarme el hecho de que no se hubiese tocado ‘Rebellion In Dreamland’ y ‘Ride The Sky’ de manera íntegra. Así que sin tapujos me dirigí directo hacia Kai Hansen para hacerle la consulta. Tras felicitarlo por la gran presentación, conversamos respecto al tema. Kai dijo que hace tiempo venían tocando las canciones de esta manera y que además no tenían mucho tiempo para interpretarlas enteras, sin embargo -y pidiendo disculpas a los fans- prometió que la próxima vez sería distinto, pues Chile es demasiado especial para la banda. Esperemos que así sea, pues de seguro tendremos a Gamma Ray de vuelta, con grandes recuerdos como los de esta noche, además de nuevas y mejores sorpresas.
Helloween: La Calabaza Es Inmortal

Una fiesta. Alucinante. Demoledor. Otra vez. Sí, otra vez Helloween. No me canso de decirlo, no me canso de aplaudirlos. Lo de Gamma Ray fue excelente, es verdad. Pero todo ese público que estaba en el Caupolicán, digamos unos 3 mil espectadores, hubieran ido igual a ver a Helloween, una banda que la sigue rompiendo en Chile.
Su última venida había sido fantástica. Ese tour que cerraba el ciclo de los Keeper, por decirlo de algún modo. Ahora el cuento era otro. En teoría. Porque desde ese aspecto, fue raro el show del domingo. Porque, anticipándome al análisis final, de los 11 temas del set normal, pasaron 5 temas de los 2 primeros “Keeper”, más de lo que uno hubiera pensado. Y aún así, aquel set no dejó olor a nostalgia o “repetido”, que es lo extraño. ¿Por qué?

Bueno, la respuesta no es tan difícil. A las 21:35 apareció el quinteto en pleno en escena, y dio el puntapié inicial nada menos que con ‘Halloween’, del “Keeper I”. Y quedaron todos helados. Es que empezar su presentación con la que fue quizás la mayor deuda que dejó la visita anterior fue un golazo. Perdonen la expresión, pero quedó la cagada. Impresionante reacción del público, emocionado hasta el alma, y agradecido de por vida. Nada más que decir, este momento cada uno lo vivió a su manera.
‘Sole Survivor’ y su chacal entrada, comandadas por un bajo y batería que sonaron impecables, mantuvieron a todos muy arriba. El recuerdo de “Master of the Rings” no fue para borrar la sombra de los “Keeper” del escenario, pues había otra sorpresa. ‘March of Time’ -que no será un himno pero es una joya- brilló con su gloriosa entrada y ese coro tan potente que tiene. Curioso, los 2 rescates de aquella época fueron compuestas en su momento por Kai Hansen, detalle no menor. ¿Homenaje? ¿Saludo? ¿Tomadura de pelo? Vaya uno a saberlo, lo cierto es que el comienzo del show fue de primerísimo nivel.
‘As Long As I Fall’ calmó un poco los ánimos, y nos recordó que Helloween está promocionando el excelente “Gambling With the Devil”, y no en la segunda parte del tour “Keeper”. Le siguió ‘A Tale That Wasn’t Right’, una canción que nunca ha sido de mis favoritas, ni nada que se le parezca, pero hay que reconocer que está hecha a la medida de Andi Deris, que se apropió del tema y se luce cada vez que la banda la ejecuta. Después de la balada, vino el impecable solo de batería de Dani Löble.
Aproveché el momento para anotar una “reflexión”, que ya me había provocado Helloween en su visita anterior, cuando vi el DVD y ahora creo necesaria remarcar. Deris carga con el grupo sobre sus hombros, él hace el contacto con el público, logra la adoración total y a final de cuentas hace que todos lo pasemos mejor (una lástima que haya tenido tantos problemas con su micrófono). Pero el foco de atención, inevitablemente, es Michael Weikath, que con su extravagante elegancia no deja a nadie indiferente. Un monstruo, tiene tanta presencia y estilo que no sería nada de malo que le convidara aunque sea un poquito a Sascha Gerstner, lejos el punto más bajo de Helloween versión 2008.

Tras el solo, vino un gran acierto en este set list: ‘The King for a 1000 Years’, uno de los mejores cortes de su penúltimo trabajo y que por su duración uno se imaginaría que no volvería a los sets por un tiempo. El público ya hizo suya la canción, y durante los 14 minutos en que la Calabaza hizo de las suyas con este tema respondió a la altura. Un excelente tema genera una excelente respuesta, eso no siempre pasa, qué bueno que aquí sí se haya dado.
El premio a la concurrencia vino de manera automática, con ‘Eagle fly Free’, que pueden tocarla 600 veces y no va a perder su vigencia. Se vino abajo el Caupolicán. La velocidad y potencia de la banda continuó gracias a ‘The Bells of the Seven Hells’, una de las favoritas del público de “Gambling With the Devil”. Deris jugó con el público para que lo acompañaran en el coro, ayudando a que esta gran canción se perpetúe en la memoria colectiva. En lo que respecta a la banda, nada que decir, sonaron como una tormenta infernal. Al menos abajo se escuchaba como un cañón.
A estas alturas, ‘If I Could Fly’ es un clásico, y así se vivió. Markus Grosskopf no dejaba de poner caras, saltar, reírse y vibrar. Incluso con ‘If I Could Fly’, que puede considerarse uno de los “lentos” de Helloween. Todos felices, y el cierre con ‘Dr. Stein’, que hizo que el Caupolicán se transformara en un elefante de cemento que saltaba por sí solo. Una fiesta total, incluso en el escenario, donde Markus y Andi por un lado, y Sascha con Weiki por otro, hacían juegos y coreografías para todos los gustos. Ahí se puso fin a la primera parte.
La segunda contó con un medley que incluyó ‘I Can’, ‘Where the Rain Grows’, ‘Perfect Gentleman’, ‘Power’ y ‘Keeper of the Seven Keys’, además de la presentación de los miembros del grupo. Andi Deris con su disfraz de Señor Corales fue el personaje central en esta parte, particularmente porque salvo ‘Keeper of the Seven Keys’, los otros temas eran clásicos de su etapa, que perfectamente podían tocarse enteras y generar una gran reacción del público, como se vio en el medley. Tal vez para la próxima, ya sea hora de que el medley sea de algunos temas de los “Keeper” y Helloween pueda deleitarnos con versiones completas de “Master of the Rings”, “Time of the Oath” y sobre todo “Better Than Raw”, que ya los estamos extrañando. Se entiende de todas formas que el medley es producto del menor tiempo que la banda tiene dada la presencia de Gamma Ray en el show, así es que por esta vez se le perdona.
Hablamos de Gamma Ray. Claro, faltaba el momento de antología de este show. ‘Future World’ y ‘I Want Out’ tocadas por las dos bandas casi en su totalidad, lo cual fue un bombazo. Hansen es un pequeño gigante que las hace todas, y alternó voces con Deris, mientras que en los momentos instrumentales, sobre todo el ‘Future World’, las guitarras que por costumbre eran gemelas, ahora fueron… ¡¡¡cuatrillizas!!! O algo así. Mandíbulas desencajadas y caras de incredulidad para 10 minutos que no podían dejar a nadie infeliz. Eso sí que es ponerle el broche de oro a un show, sin lugar a dudas. Todos amigos, todos haciendo coreografías, y obviamente la imagen de Hansen tocando en algún momento junto a Weikath vale oro. Eran las 23:15, y el asunto llegaba hasta ahí nomás. Claro, después de eso, no había nada más que hacer.

En resumen, fue una actuación de primera, otra vez. Helloween sigue siendo una banda que en Chile juega de local, y desde ya esperamos su próxima visita. El Hellish Tour pasó por Chile y lo hizo con todo. Para ponerse de pie.
Rodrigo Bravo Bustos Juan Ignacio Cornejo K. Fotos: Ignacio Orrego
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