31 de enero de 2012 - Club Blondie
La banda finlandesa de doom y metal progresivo, Amorphis, se presentó por segunda vez en nuestro país, después de aquel show en 2009 teloneando a Children Of Bodom. Esta vez los músicos: Tomi Joutsen (voz), Esa Holopainen (guitarra), Tomi Koivusaari (guitarra), Niclas Etelävuori (bajo), Santeri Kallio (teclados) y Jan Rechberger (batería), deleitaron a todos sus fanáticos con un extenso show de aproximadamente 1 hora y 30 minutos.
Metiéndonos de lleno en lo que fue su sólida presentación, el público que se hizo presente en la Discoteque Blondie fue de alrededor de 300 personas. Parte de la escenografía era un telón con el arte de su último trabajo discográfico "The Beginning of Times". El show comenzó casi a las 21:30 horas, con ‘Song Of The Sage’ desatando la euforia de los asistentes, además de un impresionado Tomi Joutsen y su particular micrófono.
El show siguió para explotar con el segundo corte ‘Towards & Against’. Mientras que ‘Smoke’ y ‘Sky Is Mine” siguieron después… ahí quedo de manifiesto que Joutsen y los suyos tenían un manejo absoluto del escenario, invitado al publico a saltar y a corear cada tema. Luego se vino ‘Rich & Poor’, temazo bien pesado con una solida ejecución y variado cambios melódicos. Pegado llegó ‘Sampo’, el sonido ya se afirmaba, pues a momentos la guitarra se esfumaba; a pesar de aquello, la onda del público enganchaba con los músicos y movía hasta a los más escépticos, para continuar con la virtuosa ‘You I Need’, que limpiaba el camino para que Amorphis diera lo mejor de sí para su fanaticada.
‘Vulgar Necrolatry’, ‘Hidding’, ‘Majestic Beast’, cortes muy celebrados, lo que dejó en claro el nivel de la banda y de su fiato y cercanía con el publico Chileno. Sin embargo, el punto más álgido de la noche fue cuando llegó el turno de ‘Black Winter Day’ y el público de la Blondie se desataba coreando y saltando según lo dirigía Joutsen, quién es un excelente frontman que llena por si solo el escenario con su voz limpia, seguida de guturales, sin perder en ningún momento el tono y la afinación. Cabe destacar el headbanger de Joutsen con el moviendo circular de sus dredlocks… simplemente notable.
22:30 horas y la banda se retira. Sin esperar el público comenzó a corear y a convocarlos nuevamente al escenario. Nada se dejó esperar cuando la banda vuelve a escena para rematar la noche con ‘Silver Bride’, que ponía la lápida a la noche con un público que clamaba por mucho más. Pero faltaba, ‘My Kantele’ ya untaba la senda final de ‘House of Sleep’ el gran tema esperado por la fanaticada y Amorphis decía adiós.
Un excelente recital, con una performance increíble de sus músicos y por sobretodo del carismático Joutsen. Claramente demostraron que su presentación del año 2009 no fue más que una intro de lo que esta vez veríamos en escena, una noche emotiva y cercana. Amorphis es una máquina que aplasta y destruye. Sospecho que la banda se sorprendió de la gente y esperan volver en una próxima oportunidad.
Paulina Pérez G.Fotos: Julián Pacheco