Teatro Teletón
Sábado 27 de Enero 2007
“The Second Coming” o mejor dicho la segunda venida a tierras chilenas de Arch Enemy, era una tarea pendiente desde hace mucho, cuando en el 2001 no pudieron llegar por distintos motivos. Volviendo más atrás, 1999 todavía eran unos verdaderos desconocidos que llegaban a probar suerte en este país tan lejano. Esa vez, apoyando un mega recital junto a Deicide (que no llegó) y Hammerfall, en ese entonces, muchos se sorprendieron de la nueva banda sueca liderada por Michael Amott y su hermano Christopher, pues pintaban para ser uno de los grandes referentes del nuevo milenio… El tiempo ha pasado, es cierto que hay un antes y un después de Angela Gossow, la verdadera diva del metal extremo en la actualidad, ya que a diferencia de la dulzura de una Anneke, una Tarja, una Christina Scabbia, Angela es una verdadera fiera, desata una maldad única en su mirada siniestra y con eso ya marca la diferencia.
Haciendo una parangón con lo ocurrido en 1999, Arch Enemy es otra banda, totalmente distinta, renovada, con la idea clara, una vasta experiencia en vivo, con mucho kilometraje, sus mismos integrantes se lo toman como el “trabajo”, la “rutina”, el “negocio” y está bien, han trabajado muy duro para lograr lo que han conseguido, compartir escenario con Iron Maiden, Judas Priest y Ozzy… Sin duda es una banda de las grandes ligas, donde la figura de su vocalista se basa el gran potencial, pues aunque duela reconocer, es la banda de Angela Gossow, y en cierto punto ha dejado de ser la humilde agrupación de los hermanos Amott.
Otro punto a consignar es el nivel generacional de público que tiene Arch Enemy hoy en día, pues resulta decepcionante que los temas más ovacionados y esperados por la fanaticada sean justamente los más nuevos, o los de la época Gossow, sí, hay que reconocerlo, es una diosa arriba del escenario… Ella aunque se ponga el peor atuendo, siempre hará notar su femineidad, y es el sueño de toda mujer que le guste el metal, ser como ella, brutal y diosa a la vez. Nada que decir, todos caímos rendidos a sus pies.
Arch EnemyMetiéndonos de lleno en lo que fue su sólida presentación en nuestro país, partamos que el marco de público fue impresionante, alrededor de 2000 personas se hicieron presente en el Teatro Teletón (primera vez que se hace un espectáculo metalero de este nivel) y obviamente las butacas no estaban, pero la energía sí. El escenario muy bien el fondo, pero un detalle, como parte de la escenografía habían dos paneles pegados a la batería que simulaban fondo y paisaje, lo cual, a mi juicio jugó en contra del show, porque se veía un escenario apretado, además las telas se traslucían con las luces y se notaba el armatoste de madera que había detrás. El otro punto criticable estuvo en el sonido, ya que no fue el mejor, Arch Enemy es potencia y aquí lo que menos hubo fue eso… No sonó pésimo, pero no fue bueno lo que escuchamos, por lo menos el nivel que tiene la banda no era el óptimo, de hecho en más de algún tema tuvieron un inconveniente donde todo se vino abajo, el poder eléctrico del escenario se fue a negro y la guitarra de Amott dejó de sonar en el corte ‘Dead Eyes See No Future’.
Un desconocido para todos nosotros, el señor Fredrik Akesson, quien suple a nada menos que Christopher Amott en la guitarra, pero lo hace de la mejor forma. Realmente sorprendió con su técnica. Sharlee D’Angelo nada que decir de él, es parte del alma que posee Arch Enemy, el poderío masivo de Daniel Erlandsson en la batería, demostrando –una vez más- que es uno de los mejores bateristas suecos, Mike Amott por otra parte que, aunque se enojen algunos, el tipo es verdaderamente un héroe de la guitarra y lo demostró arriba del escenario. Amott ha creado escuela, de riffs pesados, melódicos y solos que llenan de emoción donde se conjuga la técnica con la pasión. La gran interrogante era Angela… ¿De dónde saca esa voz? Bueno, ahí la tienen… Como dije, una diosa que atrae todas las atenciones. Sigo insistiendo, es la banda de Angela Gossow.
Arch enemyEl show comenzó casi a las 21.30 con la intro –si no me equivoco- de ‘Tear Down The Walls’ para explotar con el primer corte ‘Nemesis’, ‘Enemy Within’ y ‘Dead Eyes See No Future’ siguieron después, ahí con el mencionado percance del sonido y Angela pidiendo un poco de calma y paciencia mientras solucionaban el problema. Ahí se vino ‘My Apocalypse’ que –para mí- es un temazo, bien pesado y variado en los cambios, se nota que la gente no tiene bien asimilado este último disco, pues era obvio que “Wages Of Sin” y “Anthems Of Rebellion”, eran las placas esperadas. Pegado llegó el instrumental ‘I am Legend’ con ‘Out For Blood’, ya el sonido se afirmaba más pero no era suficiente. ‘Silent Wars’ movía a los más escépticos y es que la onda engachaba de inmediato con todo el mundo… El turno –esperado- de ‘Diva Satanica’ uno de los mejores –si no el mejor- tema de Arch Enemy en su carrera, el único corte del disco “Stigmata” que sonó (sin contar una parte de ‘Bridge Of Destiny’ al final), una particularidad es que Angela cambia o fuerza un poco el registro cuando se trata de las viejas composiciones de Johan Liiva. Gran aceptación por parte de la gente, para continuar con ‘Skeleton Dance’ y pegarlo con el primer solo de la noche, Daniel Erlandsson nos sorprendía con un breve despliegue técnico en su batería, otra vez la banda de vuelta a escena con ‘Burning Angel’ y otro tema antiguo ‘The Immortal’, la virtuosa ‘Hybrids Of Steel’ le limpiaba el camino para el segundo solo de la noche, Fredrik Akesson y su guitarra demostraba su buena técnica aunque nada del otro mundo. ‘Bury Me An Angel’ un himno de Arch Enemy, pero que lamentablemente no fue seguido como se debe, la gente miraba con atención y muchos no lo conocían, una vergüenza. Me esperaba una reacción apoteósica, la cual vino con ‘Ravenous’ uno de los cortes más celebrados y lo cual dejó en claro el nivel generacional de gente que había, más joven y que conocían a la banda de Angela Gossow, la rubia alemana que canta brutal.
La banda se retira a su lugar de descanso para ya rematar la noche con Michael Amott, nuevamente en escena y el tercer solo de la noche, claro, faltaba él. Una gran técnica, un verdadero héroe, gran sentimiento… ‘Dead Bury Their Dead’ ponía la lápida a la noche, pero faltaba más, la suave ‘Snow Bound’ lubricaba la senda final de ‘We Will Rise’ el gran tema esperado por la masa que en algún momento fue pedido… Como guinda para terminar la última parte melódica de ‘Bridge Of Destiny’… y Arch Enemy decía adiós…
Un buen recital, salvo por los detalles señalados, si tuviera que elegir, me quedo por lejos con su presentación de 1999, fue más emotiva y más cercana, ahora Arch Enemy es una máquina que aplasta y destruye, es el Apocalipsis sonoro, pero faltó más afección con nuestro país. De todas maneras la banda, representada por la voz de Michael Amott señaló que fue un gran show, salvo por lo del sonido, pero que se sorprendió de la gente y esperan volver el próximo año cuando saquen nuevo disco.
CLAUDIO TORRESDARKEMIST EN SU CHANCE PERFECTA
Si había una banda adecuada en Chile para abrir algún concierto de In Flames, Dark Tranquillity o Arch Enemy, esa era Darkemist, porque el sexteto formado actualmente por el batero Fran Muñoz, el cantante Juan Luís Burquez, Ramón Pino y Pablo Ciudad como guitarristas, Fernanda Mánquez en los teclados y Carlos Espejo en el bajo, se mueve en el espectro de un sonido fácilmente reconocible con el estilo de la escena melódica escandinava.
Darkemist era el conjunto que más provecho podía sacarle a esta oportunidad y no defraudó. Con un sonido improvisado a última hora, el grupo igual logró encender a una buena parte del público que, como sucede sólo en contadas ocasiones con un telonero, reaccionó con exaltación ante el repertorio, aunque también, se comportó rarísimo. Todas las canciones provocaron que los de adelante levantaran los brazos, gritaran, movieran la cabeza y aplaudieran ruidosamente, pero apenas terminaba cada número, la misma multitud empezaba a corear el nombre de Arch Enemy... ¿para qué?, para después aplaudir nuevamente a Darkemist y otra vez pedir a los europeos. ¿Quién entiende?
El grupo presentó tres canciones del debut “Mindseek” (2004), ‘Parasite’, ‘Protect Your Fake’ y ‘Down’, y otras tres del segundo trabajo que graban en este mismo momento, ‘Failing’, ‘Provoke’ y ‘Room Of Silent Tears’. Mientras que las composiciones del primero tienen los teclados como un accesorio que suena encima de los temas (Fernanda llegó después que grabaran “Mindseek”), las del segundo los tienen bien insertados en el núcleo y cargando inclusive con las melodías principales, esto, sin comprometer la potencia.
Por fin Darkemist pudo presentarse ante un público que es capaz de comprender la propuesta que delinean, al contrario del 2004 cuando abrieron a Destruction. Esta vez, el Death Metal melódico criollo no rebotó en las paredes, pues la positiva respuesta de los asistentes realzó la experiencia de verlos tocar ante tanta gente.
Recuadro Darkemist: Jorge CiudadFotos: Ignacio OrregoImágenes Arch Ene