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2008. EMI
Si intento hacer a la rápida un listado de los 10 discos definitivos de la década de los noventas, Radiohead es la única banda que me obliga a repetirla. Si hago el mismo ejercicio para lo que llevamos del siglo XXI, por lo menos me los encuentro una vez más. Si me pongo exigente, y pienso en tres bandas que no hayan venido a Chile y que puedan reventar al recinto que les pongan, ahí están, otra vez. Y así podemos estar todo un día, armando rankings y topándonos siempre con una de las poquísimas agrupaciones surgidas en los últimos 20 años que van a estar sí o sí en los libros de historia hasta el final de los tiempos. Esa es Radiohead, ni más ni menos.
Ciertamente, en esta colección de “grandes éxitos”, como en casi todas las del estilo, no hay un propósito artístico propiamente tal, lo cual en el casi del quinteto de Oxford es grave e impensado. Pero claro, esta es casi una “biografía no autorizada”, pues el sello la impuso, la armó y el grupo ni siquiera se da por enterado, concentrados 100% en la gira promocional del único álbum que, trágicamente, no fue considerado (pues no era parte del trato con EMI), el sublime “In Rainbows”.
Aún así, es una colección que hay que comentar. Es raro, pero revisando el tracklist, Radiohead no tiene tantos exitazos como una pensaría. Lo que pasa es que tienen tanta canción buena que eso lleva a la confusión a muchos. De hecho, este “Best Of” está ordenado de tal manera que la primera mitad tiene todos los imperdibles hits radiales y el resto sean para quienes ya tienen una cercanía mayor con la banda (o éxitos no tan monstruosos o regalonas de los fans durante los años).
Acá se puede empezar a jugar, y quitarle dramatismo al asunto, después de todo, es sólo un “grandes éxitos”. Pero si vas a armar un compilado de una banda famosa por no hacer canciones, sino por hacer “grandes canciones”, no puedes no empezar el CD con ‘Paranoid Android’. ‘Just’ es un comienzo mucho más potente, claro, pero ‘Paranoid Android’ es como el ‘Stairway to Heaven’ de los noventas… En fin.
Por su onda eternamente nostálgica, muchos habrán disfrutado de las “baladas” de Radiohead. ‘Karma Police’, ‘Creep’, ‘No Surprises’ o ‘High and Dry’. Bueno, aquí vienen todas seguidas. Solo faltó ‘Fake Plastic Trees’, que viene más adelante. Pero esa seguidilla es mortal. Aunque en lo personal, me sigo quedando, por los siglos de los siglos, con mi favorita de toda su trayectoria, ‘My Iron Lung’, justamente la que le sigue a ‘High and Dry’. Los primeros siete tracks van entre 1993 y 1997, y son puras obras maestras. Ahí uno entiende cuando más de alguno se queja por el actual presente del rock… no quedan bandas así.
‘There There’ ya inicia esta “segunda parte” del “Best of Radiohead”, con canciones que muchos pueden tener entre sus regalonas, pero que salvo alguna excepción, no la rompieron como las siete primeras. La preciosa agonía de ‘Lucky’ o la elogiable inclusión de de la tormentosa ‘Optimistic’ no van a decepcionarte, tranquilo. Hace su aparición aquí la mencionada ‘Fake Plastic Trees’, y el mundo vuelve a ser un lugar soñado por algunos minutos.
‘Idioteque’ es una delicia, y acá no parece tan experimental ni bicho raro después de todo. La asociación entre una pareja muy volcánica como lo son ‘2+2=5’ y la irrepetible ‘The Bends’ funciona de maravillas también, hay que decirlo. El final esta compuesto por la densa nebulosa de ‘Pyramid Song’, saca la cara por “Amnesiac”, la magia de ‘Street Spirit (Fade Out)’ y la última joyita, ‘Eveything in its Right Place’.
Así pasan las 17 canciones que recopilan “lo mejor de Radiohead” en su versión simple (ya que también fue editado en CD doble). Tal vez no sea lo mejor, pero es un buen acercamiento a lo que es el grupo. Se agradece que sean 17 tracks y que supere los 75 minutos de música. Será un producto con fines netamente comerciales, pero al menos es generoso en música. Como es tradición en estos recopilatorios, hay que quejarse de las piezas que faltaron en este puzzle, algo siempre tan subjetivo: ‘Prove Yourself’ o ‘Black Star’, por mencionar solo algunas. Y claro, hoy en día, ningún “Best Of” del conjunto liderado por Thom Yorke está completo sin algún extracto de “In Rainbows”, que tiene para regodearse.
Sea como sea, 17 temas que son una delicia de escuchar. Desequilibrada, sí, pero con algún grado de lógica detrás de ello (seis de “The Bends”, cuatro de “OK Computer”, tres de “Kid A”, y solo una de “Pablo Honey” y “Amnesiac”). Por último, cabe señalar que, ya que hablamos de Radiohead, me gustaría algún día escuchar una compilación de su obra armada por ellos, no basada en singles, sino lo que ellos consideran es representativo de su carrera. Siempre han tenido una serie de gestos a sus fans, no sería malo algo de ese estilo. Podrían acercarse para acá también. Eso sí que no estaría nada de mal.
Juan Ignacio Cornejo K.
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