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2004. Sanctuary Records
Mientras Kiss tiene esperando a los fans por un nuevo disco de estudio, el tan querido como polémico Gene Simmons se da tiempo para editar, luego de más de 25 años, al sucesor de su disco homónimo. Como en 1978, “Asshole” también puede dejar con los crespos hechos a parte de la KissArmy, pero es algo en lo que Simmons no se dará por vencido en evitar.
’Sweet & Dirty Love’ es el amague muy rockero, perfecto, en clave de Queen y con esos susurros típicos marca Gene entre versos (’I’m on fire’). Digo amague porque lo que se viene a continuación es un amplio menú de gustos musicales de Mr. Simmons. El ya contemporáneo clásico ’Firestarter’ de The Prodigy cuenta con la compañía del versátil Dave Navarro en guitarras. Se podría decir que es un update de la misma, esto en base a sonidos, pistas, licks de guitarra que aumentan la fuerza cuasi industrial de cómo concibió la canción, la banda de Liam Howlett. Aparte, el título por sí mismo, da inicio a esa tendencia irónica con que Simmons baña todo el disco. A veces tomado en serio u otras veces bromeando consigo mismo.
’Weapon Of Mass Destruction’ es otra de las cartas rockeras de “Asshole”. Mucho bajo, dinámicas guitarras y el cantar de su voz clásica en los temas más fuertes de su catálogo personal (ie. Unholy). El sonido tiene mucha reminiscencia de las sesiones del “Carnival Of Souls”. Con clara referencia al conflicto con Irak, queda para la anécdota que fue compuesta durante las sesiones del “Psycho Circus” y que cuenta con la participación del gran Bruce Kulick y Eric Singer (que también grabaron ’Sweet & Dirty Love’). ’Asshole’, el tema que cede el título a este disco, pertenece originalmente a la banda noruega Shirleys Temple. Con algún guiño en el arreglo al riff clásico ’Wild Thing’ de The Troggs, tiene una frase al inicio de los coros y quién mejor que Gene para cantarla: “How does it feels to be an Asshole”. El track tiene un sonido muy actual, casi nü-breed, gancherísimo, radiable y con buenos arreglos de guitarras.
El desconcierto musical, para algunos, puede comenzar aquí, con los arreglos muy adulto contemporáneo de ’Waiting For The Morning Light’, una composición de Simmons con el maestro Bob Dylan. Tiene un sonido muy soft con aires de demo, con toques de piano que llevan toda la canción y un background chorus muy The Eagles. Aquí, tenemos a un relajado Gene y ataviado en la voz de cualquiera de esos románticos crooners americanos de los 70s u 80s. En ’Beautiful’, Simmons sigue jugando con los mid-tempos. Unas programaciones que rodean toda la composición, unas sarcásticas letras (’spend all your money silicon honey’) dan lugar a esta canción que podría salir de cualquier disco de un pop-icon de estos días.
El lado Beatle más McCartney de Simmons comienza a perfilarse con ’Now That You’re Gone’. Marcado por un background chorus de niñas (entre ellas Sophie, la hija de Gene), un piano, bajo y falsetes muy Macca definen esta sentida balada compuesta junto a un cercano al entorno Kiss, Bob Kulick. ’Whatever Turns You On’ es otra composición cuasi ajena, originalmente perteneciente a Dave Williams y re-arreglada por Gene. Muy lejana al sonido kissero, es un cruce entre ese sonido californiano de bandas como Sublime o Sugar Ray con aires gospel, toques de pianos y Rhodes para darle un toque de celebración.
En ’Dog’ encontramos a ese Gene cachondo y hedonista que se vanagloria de sus proezas en los días del ’Exposed’. También con un sonido muy casero, casi de un demo y haciendo su propia interpretación de Marvin Gaye, se puede notar un toque deferente al que no se podría asociar con Gene; esto por la producción y composición del nuevo protegido de Simmons Records, Bag.
Simmons también se sigue dando sus lujos y en ’Black Tongue’ trae a la vida al venerado Frank Zappa. Por esas cosas de la vida, podemos escuchar voces y guitarras inéditas de Frank, junto al gran Richie Kotzen y Dweezil Zappa compartiendo los solos de guitarra y la familia Zappa haciendo los coros. ’Carnival Of Souls’ es otra de las canciones inéditas tomadas de una sesión Kiss, en este caso del buen disco de 1996 que marca el fin de la era junto a Kulick y Singer. Muy rockera, con el bajo en primer plano de la mezcla y nuevamente con el aporte de Richie Kotzen en guitarras, encontramos mucha reminiscencia de Queen nuevamente. Calienta pero no llega a incendiar del todo.
’If I Had A Gun’ es otro corte producido y casi compuesto por Bag. De sonido sencillo y relajado, encontramos a un controversial Simmons, que si lo encuentras en un mal día toma su arma y te disparará sin pensar. Con ’I Dream A 1,000 Dreams’ toma la misma premisa del cierre bizarro de su disco solista de 1978 utilizando el inicio de ’When You Wish Upon A Star’ para esta canción muy Beatle, pero del lado más Starr.
Gene pecó un poco de egoísta al no incluir en las diversas ediciones de ’Asshole’ las dos joyas que se hacen extrañar del disco y que levantan mucho su nivel. En la japonesa vienen dos bonus tracks. La primera, ’Everybody Knows’, haría saltar de felicidad al kissero más clásico. Emparentado con el sonido del Dynasty (no el lado disco) y el Kiss de inicios de los 80s, es de esas canciones épicas/dramáticas que se podrían esperar de Gene. Pero es ’You’re The Reason For Living’ la que se lleva las palmas. Con una intro a punta de synths y Gene cantando nuevamente como esos crooners americanos de los 60s, la canción explota en los coros. Hay que escucharlo para creerlo.
“Asshole” es un disco muy ecléctico y que de a poco comenzará a apoderarse de tus oídos, a pesar del desconcierto en la primera escuchada. Quien espera encontrar únicamente cosas cercanas al sonido más clásico de Kiss será mejor que dé un paso al costado. Hay que afrontar el álbum con los oídos bien abiertos. Musicalmente es muy logrado, a pesar que varios cortes son básicamente demos mejorados. Esta versatilidad musical de Simmons es conseguida, básicamente, por el aporte de numerosos invitados en la composición (un lujo tener a Dylan y Zappa en un mismo disco) y grabación del mismo, lo que le da un sabor distinto al gusto musical que encierra este paradigma del hard rock.
Esto sirve como entremés al ya anunciado box set de más de 100 temas inéditos que está en camino. Al menos es bueno saber que un lado de Kiss está muy activo. Esperemos que pronto sea el turno del grupo para entregarnos un disco de gran nivel. Oscar García Verástegui
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