2006. InterscopeUna de las mejores cosas que ocurren al sólo pensar en un disco de Beck es que se sabe que éste será diferente de cualquier otro artista contemporáneo, y lo que es mejor, distinto a su misma obra, quizás como pocas características que se han mantenido estables a lo largo de su carrera. Beck se desafía a sí mismo con cada álbum que publica y con cada canción, donde raya a veces en lo absurdo, lo infantil, hasta lo melancólico e introspectivo.
Esta vez, con “The Information”, el músico-imposible-de-clasificar-en-un-único-estilo vuelve a trabajar con Nigel Godrich (que ya había producido “Sea Change” y “Mutations”), bajo la condición de no volver a hacer lo mismo que en esos discos. Ahora intentarían hacer un álbum de hiphop. Pero como con Beck es un ‘poquito complicado’ caer en pronósticos, “The Information” tampoco resultó ser una colección de temas enteramente hiphopeados o rapeados. Beck introduce sus canciones nuevas, sus canciones llamativas y lúdicas, para despertarnos de la parsimonia de la música popular actual, juntando muchos instrumentos acústicos, con un poco de rap y otro poco de confesiones.
La primera muestra de aquel encuentro de diversos elementos es ‘Elevator Music’, que une el sonido de la guitarra acústica, más otra eléctrica, más el funky, más un rapeo de parte de Beck, aunque no es el tema más destacado de todo el álbum. También aparece ‘Cellphone’s Dead’ que es mucho más bizarra que ‘Elevator...’, y une efectivamente sonidos robóticas y cibernéticos de forma tan natural, como si fueran los acordes de un instrumento más tradicional.
Pero ahí es cuando llega ‘Nausea’, un muy buen tema, repetitivo para que ingrese velozmente al cerebro, agresivo en la interpretación y en las letras, “Working for some God /Who could see his own reflection /In a parking lot (estoy trabajando para algún dios/que pueda ver su propio reflejo/ en un estacionamiento). En esa misma línea se encuentra ‘1000 BPM’, casi al borde de lo bunglesco o pattoniano, que es la principal evidencia de la etapa informática-tecnológica que vivimos, como una mezcla de los sonidos predeterminados de windows con los del módem conectándose por línea telefónica y algunos otros instrumentos indefinidos.
Por otra parte, quedan aún algunas réplicas del momento emocional “Sea Change”, y es que se comenzó a trabajar en este álbum apenas lanzaron aquel disco del 2002. Pero Beck necesitó más tiempo para ajustar los temas de “The Information” (que en total le llevó tres años de esfuerzo) que para “Güero”, que lanzó el año pasado. Las huellas de “Sea Change” se hallan en tracks como ‘Dark Star’, que se enfrenta a los tópicos de la desilusión y la traición, bajo un humor más bien oscuro y al límite de lo depresivo; ‘Soldier Jane’, y la más alegre y “romántica” ‘Think I’m in Love’, que cerca del final incorpora un cello como alguna canción beatlesca. Una de las mejores canciones viene con ‘Strange Apparition’, mucho más melódica que el resto, y ‘cantable’ incluso.
Pero la mayor intención de Beck en “The Information” es su propia catarsis, la liberación de sus sentimientos y del torrente creativo que lo inunda. Beck es de estas personas que no pueden vivir sin estar componiendo o cantando o creando, que sabe manejar a la perfección los elementos emocionales. Y como las emociones son de las pocas cosas que todos tenemos en común, Beck en “The Information” nos manipula con una gracia que ni siquiera notamos, es un gusto y un estímulo, y como siempre, una sorpresa.
María de los Ángeles Cerda