2005. WarnerEs como que "Huele a puro nombre y etiqueta". Billy Corgan YA era solista en algunos discos de los Smashing Pumpkins -secreto a voces es que hacía todo solo- y también lo era en Zwan, que aunque efectivamente era un colectivo, se podría haber llamado "Billy". Bueno, ya está hecho ahora el hombre se lanza con su nombre y el sub-título "The Future Embrace".
La partida del disco con ‘All Things Change’ es predecible, hermosas guitarras y dos vocales bien nasales, como si fuese un single/bandera con el que el "Artista" justifica su retorno y explica -entre otras cosas- por qué terminó con los Pumpkins. "Todo cambia" es una línea clave pero hay otros destellos de inocencia infinita en las letras. Luego en ‘Mina Loy’ nos encontramos con que puede incluso pasarse de la raya: "¿Puedo entregarte a ti este viejo corazón?" No importa que a menudo cualquiera de nosotros repitamos "Te amo", "No puedo creer que estoy haciendo esto" pero ¿Que Billy Corgan lo haga tan seguido en The Future Embrace? Suma y sigue: "Tu eres amor/ tu eres alma/ para mi eres real". Hace tiempo que el tipo no se esforzaba por mostrarse intencionalmente poético, en el dejar el ego a un lado y no pasarse de listo o intelectual; el tipo no aspira a ser un artesano nerudiano sino evolucionar al niño que tiene adentro y que le habla al espejo diciéndole -si es que te atreves- "exactamente" como te sientes. A veces me llega a parecer discurso de inocente "converso" religioso. Y aún lo sigo respetando montones, solamente quiero dejar claro el punto.
En lo musical, temas como ‘Mina Loy (M.O.H)’ y ‘DIA’ son estándares de buenas progresiones, dinamismo en la composición, melodías vocales claras y guitarras con atmósfera por mil. Acto seguido viene ‘The Camera Eye’ -gran canción, gran letra- que junto a ‘A100’ llegan a resultar adictivas con marchas industriales y buen groove... no es solo New Order, es la mano de Alan Moulder en las perillas, es Nine Inch Nails, Placebo, The Cure... lo de siempre. En el tono y la composición “The Future Embrace” puede ser errático o consistente dependiendo de como lo veas. El mejor ejemplo es la versión que aquí se nos presenta para re-hacer ‘To Love Somebody’ de los Bee Gees, incluso contando con Robert Smith (The Cure) en las voces, Billy Corgan la personaliza de inmediato tal como A Perfect Circle hiciera con varios clásicos en el Emotive.
‘Walking Shade’ suena muy contemporánea a la sombra sónica del electro funk de The Killers con esa aura a New Order que siempre ha rodeado a Corgan. No hay aquí nada del otro mundo, sin embargo desconcierta cuando escuchamos The Future Embrace como parte de un creador global con un extenso catálogo de trabajo. ‘Now & Then’ es letárgica sin llegar a ser triste y desde aquí mismo en que te dejó en el suelo luego te recoge la optimista ‘I’m Ready’, que suena a Zwan pero sin guitarras: una muralla de cuerdas sintetizadas y ambiente. ‘Pretty, Pretty Star’ es tan infantil como su título y sin embargo logra su cometido de canción de cuna. ‘Stray’s como lo que es, el corolario de la fiesta que fue, te pone a dormir para cuando recuperes la conciencia te propongas escuchar el glorioso Melloncollie & The Infinite Sadness de Smashing Pumpkins. Las cosas han cambiado.
Y es que Billy Corgan ha cambiado tantas veces que ya no las puedo contar y que sin duda nuestras vidas fueron tocadas por su música y por esto dejas de ser objetivo. Sin ser dejar de ser claro en la apreciación de que Zwan era un poco plano -muchos están de acuerdo- me puedo equivocar en que aprecio a The Future Embrace porque es atractivo el nombre de su chapa: Billy Corgan. Es histórico porque imagino que justo aquí más que nunca -en 12 nuevas composiciones- Corgan quiere mostrar su verdadero rostro. “The Future Embrace” es un disco hecho a su medida buscando satisfacerlo a él y a los fans que siempre lo han bancado. Ojo, vuelve a ser un disco que no pretende atraer a nuevos fans.
Mientras más lo escucho más me gusta pero... a la espera de la reunión de Smashing Pumpkins. ¿O no?
Alfredo Lewin