2011. Bludgeon RiffolaCon una trayectoria que ya se empina por los treinta años, recién el legendario quinteto de Sheffield se anima a editar su primer disco en vivo, un doble CD que junto con presentar varios de los más grandes clásicos hits de la banda, también aporta tres nuevas canciones de estudio, buscando entregar algo con más sustancia y de interés para los fans.
Si bien es cierto se trata del primer disco en vivo de Def Leppard, antes el grupo sí había entregado un testamento de su magia sobre el escenario en formato VHS (que luego fue traspasado al DVD), con “Live: In The Round, In Your Face” en 1989, un gran concierto de su gira “Hysteria” por Estados Unidos. Pero mucha agua ha corrido bajo el puente y muchos años han pasado desde entonces, por lo que “Mirror Ball” se transforma en el primer registro oficial con la formación de Joe Elliot en voces, Phil Collen y Vivian Campbell en guitarras, Rick Savage en bajo y Rick Allen en batería.
Como era de esperar, la mayoría del material se centra en los discos de mayor éxito y gloria para la banda, clásicos indelebles como “High ‘N’ Dry” (1981), “Pyromania” (1983), “Hysteria” (1987) y Adrenalize (1992), dejando algunas pocas pinceladas de su material más actual como ‘C’mon, c’mon’, ‘Nine lives’ y ‘Bad actress’ todas de su último disco “Songs From The Sparkle Lounge” de 2008. El inicio con una muy rockera y consistente ‘Rock! Rock! (Till’ you drop)’ realmente abre el apetito con una sólida interpretación de la banda, con la voz en buena forma de Joe Elliot, que presenta algún bache lógico de una extensa carrera, pero que de igual forma le hace justicia al material, siempre muy bien arropado por esas notables armonías vocales marca de la casa ejecutadas por toda la banda. Lo primera que llama la atención positivamente, es el nivel superlativo de las guitarras, donde la dupla Collen/Campbell realmente brilla a gran altura, entregando una interpretación de lujo. Los solos en canciones como ‘Rocket’ e ‘Hysteria’ son para quitarse el sombrero, como en todo el álbum.
El disco no presenta un concierto único, sino que los temas fueron registrados en varios shows diferentes en la gira norteamericana del 2009/2010, quizás por ello se entienda que en una canción como ‘Photograph’ la voz de Elliot se escuche más gastada y en ‘Animal’ suene perfecta por ejemplo. O que ‘Let’s get rocked’ tenga un sonido más crudo por ejemplo. Otro gran momento es la interpretación del cover de The Sweet ‘Action’ donde el que brilla es el baterista Rick Allen que hace mucho años nos hizo olvidar a todos que sólo toca con un brazo producto del accidente automovilístico que sufrió a fines de 1983.
Pero un álbum de Def Leppard no podría estar completo sin la presencia de buenas baladas y aquí brilla especialmente ‘Two steps behind’ con un gran solo de guitarra acústica, amén de una magnífica interpretación de ‘Love bites’ otra de sus más grandes canciones en este género. ‘Too late for love’, ‘Foolin’ y ‘Poor some sugar on me’ en magníficas versiones, siguen demostrando que el grupo, al menos en vivo, sigue siendo un combo rockero y la audiencia al parecer también lo entiende así, reaccionado con euforia, brindándole un gran y real ambiente en vivo a la grabación.
Pero quizás lo que más le interese a los fans es saber cómo suenan las nuevas canciones, y es en esta materia donde el grupo tiene su deuda más grande: tal vez en su afán de sonar modernos y actuales el grupo pierde por completo su esencia y nos encontramos con ‘Undefeated’, un tema repetitivo que entusiasma sólo por momentos cuando aparecen los coros marca de la casa. ‘Kings of the world’ es una balada con piano que tiene unos juegos corales tan simétricamente parecidos a Queen que llegan a ser molestos, y en ‘It’s all about believin’ nos encontramos a unos Def Leppard queriendo ser U2. Hay poco que rescatar en los temas nuevos, por ello, mejor disfrutar de las grandes y consistentes interpretaciones de sus clásicos. Como material adicional, la edición limitada incluye un bonus DVD que incluye 50 minutos con cuatro canciones en vivo, dos videos clips y notas e imágenes de backstage. Def Leppard aún ruge, sobre todo cuando se siente libre y salvaje sobre un escenario.
Cristian Pavez