2012. E1 Music
Empezar con una banda, y darle con el palo al gato de inmediato, alcanzar el estrellato para después sumirse en un anonimato que la masividad interpreta como un retiro, siendo que el trabajo aún sigue, de forma subrepticia.
Lo anterior es una afirmación aplicable a muchas bandas que ven su pasado como un tiempo pretérito que difícilmente pueda regresar. Sea una explicación justa o no, Everclear forma parte de un gran número de grupos que en los ’90, cuando despuntaba su propuesta, abrazaron una enorme popularidad que, tan rápido como apareció, remitió. Empero, su proyecto siguió funcionando con regularidad, y este 2012 se dan maña de publicar su octavo elepé de estudio.
Titulado “Invisible Stars”, es la interrupción de seis años de inactividad, en que las transformaciones al interior del quinteto fueron notorias. Ya es sabido que el único integrante de la formación original es el vocalista Art Alexakis, aún así, la identificación sonora de la banda permanece impoluta, lo que habla del excelente manejo que el líder ejerce.
Desde ‘Tiger in a Burning Tree’, y a lo largo de todas las canciones, Everclear le saca jugo a su impronta que, hace casi dos décadas eran etiquetadas dentro del “rock alternativo”. ‘Be Careful What You Ask For’, sigue entregando ese aire colorido y que remite a playas y fiestas interminables, al igual que ‘Rocket for the Girl’.
Las guitarras que aparecen para acelerar el pulso, pero en ningún momento con violencia, sino que le agregan color a coros muy oreja, como ‘The Golden Rule’, ‘Aces’ y ‘I Am Better Without You’. Incluso, en la romántica ‘Wishing’, o en ‘Promenade’, que cierra el largaduración, los instrumentos de seis cuerdas tienen fuerte presencia, pero no protagonismo, una conjugación difícil de conseguir, y que la agrupación alcanza con muy buenos resultados.
Lo más reciente de Everclear puede ser una oda a la resignación. “Invisible Stars” no auguraba un regreso a lo grande, ni tampoco una fiebre de ventas, eso ya ocurrió, y fue bueno disfrutarlo. Lo que mueve al grupo nacido en Portland, Oregon, hace ya veinte años, es simplemente la motivación que les provoca juntarse y hacer lo que más les gusta y pasarlo bien en ello. Y ese sentimiento nunca pasará de moda.
Jean Parraguez