2002. SonyNuevo disco de SOAD, no se puede creer, mi edición del álbum es la autorizada o personalizada por Daron, ya que deberían saber que existen cuatro no-portadas diferentes y hasta limited-editions, tal y como si fuese un disco pirata. El "Steal This Disc" arranca con la poderosa y hasta cómica 'Chic N Stu' con la que System of a Down deja claro una vez más que no son una banda puramente política, sino que también se preocupan de su dieta y de los comerciales que los obligan a comer pizza, Pepperoni, pimientos verdes, aceitunas y champiñones... todo al risible punto que se denuncia aquella publicidad te obligaría a someterte a terapia si quieres zafarte... Suena como que esta canción fue descartada del Toxicity original por ser tan light, o de menor calidad pero no lo es, en rigor es un excelente tema, acelerado y furioso como los del álbum debut del 99 y del corte hardcore de los primeros tracks del Toxicity 2001. 'Bubbles' también suena en esa línea, habiendo pasado entre medio por la excelente canción y primer single 'Innervision'. Tres temas han pasado y el disco ya me convenció absolutamente.
¿Cómo es posible que se hayan guardado 16 otras canciones tan excelentes? SOAD no mentía al decir que no tenían material descartable del disco anterior, las más de 32 canciones grabadas el año pasado son de factura excepcional, ya que el nombre del álbum no sólo se refiere a su masivo bootleging o pirateo, sino que ahora –si es que puedes- te lo deberías robar de una tienda de discos ya que es material realmente bueno... sorprendente diría yo.
'Innervision' se construye sobre la base de un riff bastante clásico y rockero más frontal, no tan creativo como otros de Daron Malakian, pero se adapta perfectamente a la esencia del tema, digamos que es SOAD haciendo rock más normal, aunque rescatar como siempre el perfecto trabajo vocal de Tankian y de Malakian apoyándolo en lo armónico, sigue siendo importante y de ahí viene la melodía. Temas bastante cortos, plagados de los cambios de ritmos que enloquecen a cualquiera. Definitivamente "Steal This Album" empieza o arranca de una manera un poco más comercial de la exhibida en "Toxicity".
Si hay algo original en esta banda aparte de la oriental y operática de Serj, es el hecho que el grupo haya optado y perfeccionado el mezclar hardcore-aggro con melodía. 'Bubbles' es demoledora, buenas estrofas... el típico trabajo de las guitarras de Tankian. 'Boom' suena como la segunda parte de aquella venenosa 'War?', NO es Bomb es 'Boom', como explota y mata. Hay denuncias pero no soluciones. Cada vez que tiras una bomba matas al dios que hay en tí, y en lo estrictamente musical termina en una resolución sónica muy Black Sabatth. Más relajado y oscuro, sorprendiendo heavy, por el hecho de usar instrumentos armenios nativos que llega a tener una majestuosidad egipcia dentro de un tema muy melódico, pero realmente notable en su modulación. Sobre todo hacia lo heavy, el trabajo de John Dolmayan es notable, mientras que al final Daron Malakian se anota un solo acústico. Definitivamente diría que muestra más versatilidad que los del disco "Toxicity". Le sigue 'ADD' que comienza oscura, luego el peso controlado en el medio y explota con brutal precisión, algo que habíamos escuchado en los discos anteriores pero la siguen haciendo perfecta... ¿y si la fórmula no se quiebra para que la arreglarías?
Sin dejar de destacar todo lo que hace el muy cool Shavo Odadyian, el trabajo de Serj es verdaderamente notable en los tracks que se suponían eran lo menos interesante... a estas alturas estoy pensando que ya me gusta más el "Steal This Album" que el "Toxicity". Y sólo me lo puedo explicar con que la brutalidad lírica de SOAD no les hubiese resultado conveniente y hasta les hubiera resultado peligrosa el año 2001, aquí Tankian es realmente venenoso y agrro-esivo con los EEUU y también con el culebrón de serie de TV gringa del la farsa del sueño americano.
Le sigue la poderosa, una de las más lentas y luego atmosféricas que le he escuchado a la banda, un beat lento pero no arrastrado a-la-Anthrax, que luego se torna en un atmósfera más etérea y cuando menos lo esperas, te aplastan con un hardcore acelerado que si te agarra desprevenido te demuele con un cuarto quiebre de ritmo inesperado y frenético; Tankian gritando en contra de un tal Mr. Jack, quien debe ser un personaje poco querido dentro del grupo ¿Sería SOAD realmente SOAD si no exhibieran esa precisión y masa instrumental en perfecto control?
Si te habías conformado con la paliza, 'AIEAIAIO' te lleva a otro plano, en que lo lírico vuelve a ser descollante y la base potente y un groove imperdible: aquí hasta el demócrata ex presidente Jimmy Carter sale al ruedo a enfrentarse con los SOAD a la cancha y los palos son fuertes, como gritos musulmanes que amenazan o penan por, entre otras cosas, el genocidio armenio; asusta porque suenan himnos cuasi de guerra en contra del gobierno de EEUU en los ’70, ‘’80, ’90 que ha tenido en estado de tensión a las familias armenio americanas.
La que no te da un respiro es '36', que te deja pidiendo una explicación porque te da paliza en un poco mas de 36 segundos de buen riff, que se nota como una introducción para que entre la rápida 'Pictures', que quiebra con una especie de ritmo de tambor y una resolución heavy que sí conmueve. Ciertamente aquí estamos frente a un tema muy pensado, más bien cerebral y técnico y aún así te deja una sensación de sentido del humor, es que como si pasara de Frank Zappa con el sonsonete sarcástico hasta una melodía que deja a Serj “robándose” la película, ya que es una labor de gigante la que se jugó aquí, sin gritar y en total comunión con su voz más (exótica) gótica y melódica. Este tema es uno de los que más me sorprendieron, no de mis favoritos personales, pero puede ser el tuyo. Y ojo que es IMPOSIBLE decir y referirse a temas más bueno o más malos.
Esta magistral selección de material no estaba supuesto para tercer disco como tal, más eran reservas de temas nuevos para bandas sonoras y experimentos en el estudio, tal como lo habían hecho en Drácula con Metro y en Scorpion King. ¡Más sorpresas! Hay canciones en este disco que no se vuelven desaforadas tan rápido o simplemente NO lo hacen de plano, manteniendo algo inédito para éstas; ritmo parejo todo el tiempo; el mismo beat y tempo, un tema que privilegia la emoción de un himno-canción, tan simple y efectista que te puede llegar a tocar hondo, casi con el aura épica Daron-Maiden. Pónganle atención a Malakian que mucho de lo que aprendió a tocar en guitarra se lo debe al gran Dave Murray de Iron Maiden. Algo muy parecido hacen en el tema 'Ego Brain'. que se mantiene inmutable, impasible, desértica, desolada y casi artificial... que llega a recordar la saga que Maiden también recorrió inspirados por la novela Dune en el grandioso To Tame a Land. Si no lo pudieran creer, sólo escuchen pero no la forma sino el fondo.
Para terminarla de una vez, creo que 'Roulette', un tema acústico extremadamente bello con Daron y Serj ,de nuevo pone a SOAD en otro nivel, uno que jamás pensé podían alcanzar con un segundo "Toxicity", lo que suponía era sólo un disco de descartes. No, esto es mucho más que eso, es SOAD probando que re-inventaron el aggro-metal y que son intocables como Korn y ojo, lo hicieron más rápido que cualquiera, tocaron en vivo como abejas en un panal, no pararon de ensayar y bueno, se nota que son excelentes amigos y sobre todo devotos a sus fans, porque si ustedes tenían la versión Toxicity 2 y creían que los temas iban más o menos así, se equivocan porque "Steal this Disc" suena INCREIBLE.
Ni siquiera es un relleno para esperar que entren a un estudio a grabar su nuevo álbum, es una placa que se te hará un deber y un placer para todo el año 2003. El nombre "Steal this Album" también está inspirado en el libro llamado Steal this Book!, escrito por Abbie Hoofman, una guía contra-cultural y revolucionara de esas a-la- Rage Against the Machine, que te puede servir de manual para armar bombas casera y todo tipo de cocktails molotovs... y este álbum es una bomba. Si Rage ya no existe, ahora están los System of a Down para reeditar el lema: Fuck the System... quizás no pudieron hacerlo tan notorio luego del 11 de septiembre del 2001, pero ahora este cuarteto armenio no le tiene miedo a nada y nos siguen en tres años entregándonos –sorpresa- tres discos. Y con todo, el álbum dura más de 40 minutos, gracias maestros.
Alfredo Lewin