2008. Sub PopUno podría creer, ya sea de forma equivocada o no, que The Gutter Twins representa algo así como un súper grupo. Más encima, un pabellón de estrellas de lo más selecto y granado del rock alternativo de los últimos años. Y pensar eso no es malo, ni tampoco equivocado. No obstante, no alcanza ni por asomo a describir esta tremenda propuesta. Así es. Porque cuando el inefable Mark Lanegan, reconocido por su rasposa voz en los seminales Screaming Trees y asiduo colaborador en ese portento llamado Queens of the Stone Age y los proyectos más under del genial Josh Homme, se unió al compositor principal de los Afghan Wins, el notable Greg Dulli, era casi un imposible que algo saliera más. Y para bien de todos, la placa debut de The Gutter Twins, “Saturnalia”, no solo cumple sino que además, es generosa en todo sentido.
Sólo basta pulsar play y dejarse llevar por la cadencia desértica de ‘The Stations’, primer corte del disco, para sentir que estamos ante uno de esos álbumes llenos de emotividad, de simbolismos, de contrapuntos y sensibilidades permanentes. Aquello toma más fuerza cuando la notable ‘God’s Children’ continúa por el paseo a este llamativo astro imaginario. La dualidad que hay en “Saturnalia” es impresionante; ya desde el primer momento, se contraponen dos estilos, dos visiones, que brindan una coherencia única a esta placa. Y si ‘God’s Children’ destacaba por su musicalidad alta, la gran responsabilidad de Dulli, el portentoso vocalista aporta el desgano, la vista del despojado, del paria, de vagabundo, tal y cómo sucede en la delirante ‘All Misery/Flowers’; siguiendo con esta premisa, la de la dualidad, la suave y etérea ‘The Body’, un gospel bellísimo, otorga un nuevo color a la paleta de The Gutter Twins.
Más densa y oscura es la rockera ‘Idle Hands’, en otro notable surco que adquiere una carga tremenda con la voz de Lanegan; la oscura pero increíble ‘Circle the Fringes’, antecede a la también notable, pero más aletargada y con un sonido totalmente noventas, ‘Who Will Lead Us?’, en uno de los momentos peak de “Saturnalia”. Los guiños a la experimentación se hacen presentes con ‘Seven Stories Underground’, que me trajo a la memoria a Morphine, sobre todo por las percusiones y los bajos, aunque el coro es de lo más perfecto de este disco, sin dudas. Y si de perfección pop hablamos, la densa, también de un toque más experimental y ciertamente, de una psicodelia envidiable, la genial ‘I Was in Love With You’.
Esa misma característica, pero más etérea y despegada de los suelos, se aprecia con ‘Bete Noir’, que hace todo el honor a su nombre; la electrónica no queda mal en esta placa, llena de recursos estilísticos y matices para cada ocasión. En este caso, ‘Each to Each’ toma los riesgos necesarios para que “Saturnalia” no se quede en el ejercicio simplista de la dualidad. Más bien, entrega un punto alejado en el que Lanegan y Dilli pueden llevar este mismo hecho, la confrontación, a un terreno neutro y generar así, uno de los mejores momentos de este trabajo. El final de “Saturnalia” llega con la increíble ‘Front Street’, una canción llena de sensibilidad, de emociones claras, en la que la voz grave de Lanegan es el perfecto contrapunto a Dulli y sus formas vocales; un track que llena de emotividad a esta placa.
Cuando parecía que el panorama actual del rock se circunscribía a esfuerzos revisionistas inútiles, a esfuerzos por levantar a un elefante blanco quejumbroso, al revival constante y al facilismo mediático de “levantar” al grupito de turno, Th Gutter Twins nos llevan violentamente a un lugar puro, no devuelven la fe que, al parecer, se pierde poco a en los incontables grupitos que salen en la actualidad.Y si bien es cierto que “Saturnalia” sea una de esas joyas “menores” para los gustos masivos, necesariamente estará dentro de los conteos de fin de año. Un álbum absolutamente recomendable y digno de ser escuchado una y otra vez.
Felipe Kraljevich M.