
2012. Scopitones
Existen dos grandes verdades asociadas a The Wedding Present. La primera es que cada disco, independiente de los años que pasen entre uno y otro, contendrá algunas de las mejores canciones que saldrán de Inglaterra durante ese período. La segunda, es que pasarán absolutamente desapercibidas para los oídos mainstream.
Lo último no es un punto en contra. Sus fans deben agradecer que a estas alturas de su carrera, el grupo sea citado como una banda inglesa relevante pero que aún se sienta como un secreto a voces. Múltiples cambios en su formación desde que editaron su gran debut en 1987 y proyectos que han puesto en pausa la carrera del grupo ya son características propias. Tanto como el hecho de que su líder David Gedge sea el único que este dando batalla y se haya transformado en el pegamento que une todo.
Sin desmerecer el trabajo del resto de los músicos (los que sean que estén acompañando a Gedge), es finalmente él quien escribe el guión de la película que este año lleva por nombre “Valentina”. Una que podría promocionarse como llena de amor, lujuria, rupturas, decepción y mucha ironía. Así es su pluma, simple pero punzante, dándose un gusto en ‘The Girl from the DDR’, donde canta: “Te he estado usando todo este tiempo / Me di cuenta que nunca voy a dejar a mi novia por ti”. Eso acompañado de melodías que, como en gran parte del disco, se abren y le dan espacio a guitarras sucias y limpias, baterías frenéticas y cambios de ánimo que hacen que una canción en realidad parezcan dos.
‘Back a Bit…Stop’ es el mejor ejemplo de aquello. Velocidad punk que hacia el final explota con un ensordecedor ruido a lo “Metal Machine Music” de Lou Reed. ‘Meet Cute’ tiene un interesante caos sonoro al comienzo que se va y que vuelve a aparecer, manejando la dinámica ruidoso/despacio que no les pertenece, pero que dominan a la perfección
Aquí Gedge no se esfuerza en sonar muy diferente a la época de “Seamonsters” (1991), disco que tocará completo en su próxima gira subiéndose al carro de la nostalgia. Pero el paso de los años entrega maduración. ‘Stop Thief’ es una de las mejores y más emocionantes canciones del álbum, con la banda al tope de sus capacidades. ‘Deer Caught in the Headlights’ se va poniendo muy agresiva para luego terminar sorpresivamente con un suave órgano y ‘End Credits’ es refrescante, excepcionalmente bien construida.
Es muy probable que Gedge se tome las cosas con calma y que, como ha sido la tónica, The Wedding Present no vuelva al estudio en un buen rato. Es una costumbre y una realidad que puede ser exasperante, pero la espera siempre ha valido la pena. Y esa es otra gran verdad.
Jaime Meneses J.