2004. EMI
“Starshaped” fue originalmente lanzado en formato VHS en el año 1995, pero el sello EMI decidió darle un formato DVD y fue relanzado en el 2004, con todas las bondades y bonus extras que implica esta tecnología. De esta manera, podemos ver al grupo inglés en su faceta más novata e ingenua a la vez, con el matiz característico de toda banda que está comenzando. No obstante, es posible percibir tanto en sus integrantes como en su música, una calidad, sencillez y virtuosidad innegables.
El Dvd en sí muestra en una hora, sin pretensiones ni acciones de grandeza, a la banda en gira por diferentes festivales europeos, o sea, a Blur en sus primeros discos, “Leisure” y “Modern Life is Rubbísh”. Podemos ver a Damon Albarn subiendo al bus de la gira, haciendo muecas como si tuviera sólo 12 años, al virtuoso guitarrista Graham Coxon conversando tranquilamente con los roadies y deseando ardientemente un poco de vino, a Alex James filosofando baratamente acerca del reflejo tridimensional del vidrio de una cafetería y a Dave Rowntree… eh… bueno, él como siempre manteniendo un bajo perfil.
La calidad de la presentación es impecable, el menú cuenta con un bonus track: que consiste en dos conciertos; el primero tiene una mayor duración, podemos escuchar las canciones de los dos primeros discos ya mencionados, entre ellos los singles “There’s no other way”, “She’s so high” y canciones tan poderosas como “Oily Water”, que a pesar de no haber llegado a ser single, considero que no puede pasar desapercibida, especialmente por el inspirado riff final, tan propio de Coxon, y también “Sing” que suena épicamente en la conocidísima película Trainspotting.
El otro bonus es un mini-concierto que los muestra pelilargos, imberbes y más flacuchentos de lo habitual, como una verdadera banda de garaje, sólo que el tarrero sonido que sale de sus amplificadores es tan malo que baja el nivel del DVD, y es en realidad el punto bajo de “Starshaped” y la razón de que haya sido criticado por algunos sectores, por la incorrecta masterización que se aplicó, pero es un punto a favor para los fans que quieran ver a Blur sin maquillaje ni tanta producción.
Por el otro lado es un gusto observar a una banda en sus inicios, con una energía envidiable, complacida por la simplicidad de las cosas y absorta por la respuesta de sus seguidores. En el DVD puedes ver a los Blur en recitales al aire libre, a los fans circulando de aquí para allá, durmiendo en sus carpas y a los mismos integrantes caminar entre ellos, sin diferencias, como si fueran parte del público, en espera de una canción más. Es posible captar la libertad y el relajo de ambos extremos. Vemos como la cámara retrata a los británicos, bañándose en un lago cercano al festival, a los fans, descansando en la hierba, a Damon jugando, a un somnoliento y sonriente Graham derramando el café matutino… en fin toda una joya, con sus protagonistas en plena improvisación de sus vidas.
La cosa es que los podemos observar tal cual son, con sus vómitos y borracheras, y agradables al máximo, como jóvenes que eran, sin desgaste ni rencillas entre ellos, nada de producción, sólo ellos mismos, felices y se agradece, por supuesto, la oportunidad de verlos en su estado más cándido, sincero y original.
Romina Arriaza Yver