PIXIES
Acoustic: Live in Newport
2006. Eagle Vision
Son la banda sonora de una generación e influencia clave para definir el sonido de una década. Los reunidos Pixies rompen el paradigma de su cargado sonido eléctrico y llevan esas grandes canciones que todos sabemos a un terreno inédito e insospechado: el acústico. Teniendo de fondo el longevo Newport Folk Festival en Rhode Island, donde en 1965 un contestatario Bob Dylan dejó de lado su usual set acústico y optó por uno que incluía una guitarra eléctrica, los Pixies recorren el camino inverso del viejo Bob. Ya que ésta viene a ser la primera vez que realizan un show de esa forma.
Partiendo por el lado de los bonus, el documental “The Pixies: Acoustic Sessions” describe todo el proceso previo de arreglos, pruebas y ensayo general para la preparación del repertorio que formaría parte de este granito de historia musical. Un peculiar detalle es la ejecución de la genial ‘Debaser’, que al final no formó parte del show final.
El 6 de agosto de 2005, Frank Black, Kim Deal, Joey Santiago y David Lovering suben al escenario de Newport, encarando una multitud desplegada alrededor de la playa y otros tanto navegando en sus yates y lanchas frente a ella. Muy surrealista. La banda se nota muy relajada y la mejor de las actitudes les sirve para entregar un generoso set, uno que refleja el grueso de repertorio que ha formado parte a lo largo de esta gira de reunión.
A modo de respeto al festival, la banda hace suya una versión de un standard del folk americano, ‘All Around The World’. Pero es el material propio el que se destaca. El set de batería de Lovering, reducida a lo mínimo indispensable junto al bajo acústico de Deal, sirven de sólido acompañamiento a la inacabable voz de Frank Black. Así encontramos calmadas redenciones de ‘Velouria’, ‘Caribou’, la versión UK Surf de ‘Wave Of Mutilation’, ‘Bone Machine’, ‘Hey’, ‘The Holiday Song’ o ‘Gouge Away’. Lógicamente también están presentes las infaltables ‘Here Comes Your Man’, ‘Where Is My Mind?’ y ‘Monkey Gone To Heaven’. Mención aparte para ‘Gigantic’, que ejemplifica la perfecta conjunción vocal de Black con Deal.
Con estas 22 canciones, a través de una hora y veinte minutos, los Pixies muestran que son capaces de reinterpretarse de una forma diferente. Es otra manera de afrontar parte de su gran legado. Esperemos que Frank Black & Cia. recuperen esa confianza y hambre de antaño para componer nuevas grandes canciones para este milenio.
Oscar García Verástegui