
A lo mejor sin pensarlo y todavía sin asumirlo plenamente, la banda formada en las calles de Lo Errázuriz, al cumplir 18 años de esfuerzo, constancia, actitud y evolución, se ha posicionado como uno de los estandartes inamovibles del punk rock nacional. Y entre lanzamientos, cambios, festejos y remembranzas varias, el panorama de estos jóvenes y no tan jóvenes músicos parece no decaer en intensidad y ajetreo. “Pensando en la primera vez que nos juntamos en mi dormitorio en la casa de mi mamá para ensayar, con una lata que sirvió como caja y unas baquetas de palo de sillón y el amplificador hecho del parlante de una radio antigua para la guitarra de Pedro, se hace imposible pensar que en aquella época nos hubiéremos imaginado siquiera todo el camino que hemos recorrido hasta hoy”, reflexiona el reconocible Oso, bajista e integrante insigne de los Bbs Paranoicos. Mientras, sus compañeros de la vida lo miran y escuchan silentes, como si de su fuero interno se posesionara un racconto penetrante que recorre todos los momentos vividos y que les permite evaluar de muy buena manera su presente.
Han transcurrido casi dos años desde la última vez que mi grabadora registró alguna declaración del grupo. En ese período, orgullosos con su última joyita llamada “Antídoto”, analizábamos la evolución y el profesionalismo alcanzado hasta ese entonces. Teniendo muy presente todo lo logrado con aquel lanzamiento, hoy el escenario no parece ser muy diferente.
Una nueva publicación titulada “La Victoria del Perdedor”, que consiste en su primer DVD, además de la reedición de dos de sus discos clásicos “Fábricas Mágicas, Lápidas Tétricas” (1995) y “Hardcore para Señoritas” (1997), todo incluido en el mismo paquete y por el mismo precio, los tiene con el pecho muy hinchado. Existen diferencias concretas claro; este año cumplen 18 años de vida y se preparan para festejarlo como corresponde junto a Fiskales Ad Hok, Machuca y otras agrupaciones con las cuales han compartido camino. Como si fuera poco, también celebran con todo la vuelta de su baterista clásico Juan Herrera. Sin más preámbulo, abrimos unas latas heladas de cervezas y comenzamos la conversa.
Varios cambios han sucedido desde la última vez que los entrevisté. Comencemos por el que se visualiza como más notorio, ¿qué pasó con Daniel Tobar?
Oso: “Se alejó por motivos personales. Él tiene familia y tuvo que priorizar. Cuando estás en una banda con tanta actividad como nosotros se hace difícil compatibilizar, así que no nos quedó otra opción que remplazarlo por otro baterista. Felizmente, Juanito, a pesar de ya no estar tocando con nosotros, siempre estuvo ahí”.
Juan, me consta que siempre estuviste presente siguiendo los pasos de banda a pesar que estuviste en muchos otros proyectos… cuéntame ¿cómo se dio lo de tu regreso?Juan: “Un día recibí un mensaje de texto donde me preguntaban si quería volver a la banda… eso fue todo (risas). En el período de ausencia me dediqué a perfeccionarme, tomando clases de batería y también formé parte de Alguien Miente, un proyecto bien bonito que derivó en la grabación del EP de la banda. Posteriormente participé en Sabotaje, entonces siempre me mantuve muy activo y tampoco perdí el contacto con los chiquillos. Al estar fuera igual me consideraba parte del grupo, pues fuimos los mismos desde el principio. Somos una esencia que nació cuando éramos muy jóvenes y muy de amistad. Y aunque en un momento anduvo naufragando la buena onda, al final predominaron los sentimientos que dieron pie a curar las heridas, si es que hubo algunas”.
Curar las heridas en muchos aspectos pudo haber sido el camino más difícil, ¿qué los motivó a rescatar a un antiguo elemento y no buscar uno nuevo?
Oso: “Fue súper extraño ver desde afuera a Juan, porque más que nada nos distanciamos por diferencias en los métodos de trabajo. Él tenía una visión muy orientada hacia la calidad del sonido, de las presentaciones y de mucho ensayo, lo que en un momento se volvió demasiado estresante, pero no equivocado. El resto veía el asunto como algo más de actitud, autogestión y desplante”.
El tiempo le dio la razón…
Oso: “Si yo me hubiese ido, creo que a lo mejor no habría podido mantenerme tan activo como él. Demostró una constancia increíble. Se perfeccionó, tocó solo, formó otras bandas, comenzó de cero con Alguien Miente y grabó un disco impresionante… cuando lo escuché quedé impresionado; lo felicité y caché que al final sabía de lo que estaba hablando. Pero el break fue necesario y revitalizante para todos”.
Se nota una nueva vibra en el escenario... ahora que se logró un muy buen nivel como banda, ¿cuál es el siguiente techo, tomando en cuenta la poca tribuna que hay para su estilo de música?
Pedro: “Estamos en una parada de pasarlo bien y tocar sin presiones. Somos conscientes de lo que podemos conseguir y qué no… es un problema de orden mundial, o sea, hay bandas grande que tienen ese rótulo sólo por ser del primer mundo, no por que toquen mejor que nosotros”.
Juan: “Si te das cuenta, nuestras bandas referentes como Bad Raligion y NOFX tocan en lugares que no distan mucho de nuestra realidad y su exposición en los medios igual es muy poca, así que pienso que nuestras pretensiones son similares a las de ellos”.
Oso: “Claro, mi motivación es tocar rock con mis amigos… la misma de siempre, a no ser que nos peguemos un ‘rajazo’ como el de Offspring (risas)”.
El lanzamiento del DVD también puede ser considerado como un techo importante, aprovechemos de promocionarlo…Pedro: “Algo que hemos aprendimos es rodearnos siempre de la mejor gente para trabajar. Felizmente, con el tiempo hemos llegado a esas personas y han visto que nuestro trabajo se puede potenciar y de paso también el de ellos. Hicimos el DVD con Mauricio Rudolphy y el resultado está a la vista. Creo que no se existe otro trabajo igual acá en Chile, con la misma calidad de imagen y sonido”.
Oso: “Estamos muy orgullosos, pues es un proyecto que nos costó mucho poder realizar. Fue una muestra de que siempre concretamos nuestros planes, con compromiso y responsabilidad, tanto de nosotros como del equipo realizador. Es un excelente regalo para nuestros seguidores”.
¿Por qué decidieron reeditar “Fábricas Mágicas” y “Hardcore para Señoritas”?
Oso: “Como es un disco conmemorativo, quisimos entregar algo más que una recopilación de canciones históricas. Nos decidimos por esos álbumes antiguos porque ya estaban descatalogados y no se podían encontrar. Los remasterizamos y suenan como cañón. También contiene un disco en vivo. Estamos muy contentos de haber hecho un álbum triple, algo muy extraño para la escena nacional”.
¿Qué tienen pensado para festejar los 18 años?
Pedro: “Vamos a tocar con bandas que para nosotros son compañeros de vida”.
Oso: “Imagínate que cuando partimos, Fiskales era nuestro gran referente nacional y ahora van a estar celebrando con nosotros. Queremos pasarlo bien y estar con toda la gente que nos quiere y que desee ser parte de esta conmemoración. También, tenemos pensado visitar varias localidades de Chile para que nadie se quede al margen”.
A sus 18 años, ¿cuál creen que es el principal legado de la banda?
Oso: “Creo que hemos formado un espacio muy lindo y eso nos enorgullece. Mantenerse vigente por tanto tiempo es algo súper difícil. Recordando cómo comenzamos, es complicado analizar cómo pudimos hacerla y ojalá que la historia nos reconozca… pienso que nos merecemos ser reconocidos como un aporte importante para la música nacional. Es asombroso ver que llegamos a tocar y está lleno de gente que nos sigue y que se siente parte de nosotros; ese es nuestro principal legado”.
Personalmente, ¿cómo asumen sus 18 años de carrera, en qué momento de sus vidas los pilla?
Oso: “Conseguimos tener un proyecto de vida que forjamos con mucho cariño; que cuidamos y protegemos. Se tornó algo demasiado importante que hemos defendido siempre. Está la familia, el trabajo, las expectativas y los genios diferentes, entonces es difícil mantener viva la llama por 18 años. Siempre nos preguntamos antes de las presentaciones si asistirá gente a vernos tocar, y al cachar que sí responde el público y se lo disfruta todo, es algo impagable que nos lleva a preguntarnos ¿por qué?, ¿qué tenemos que atrae tanto a la gente? Es algo extraordinario”.
Pedro: “Pienso que, como la vida, esto es un círculo. Necesariamente, una y otra vez llegamos al punto de partida. Comenzamos un nuevo ciclo con la salida de Juan y ahora estamos empezando otro con su llegada. A lo mejor tenemos un poco menos energía que al comienzo, pero ahora hay mucha más experiencia, entonces creo que se forma un equilibrio perfecto. Siento que nacimos de nuevo e incluso con ganas de llegar más lejos… es increíble, después de 18 años seguimos en la misma”.
Cristián Jara Bizama
Fotos: Sebastián Jiménez