Estadio Monumental River Plate, Buenos Aires, Argentina.
Lo que ocurrió el pasado Sábado 30 de Noviembre en River fue algo histórico: el gran grupo argentino La Renga se consagró a gran escala en su país al tocar en el Monumental, logrando entrar en la categoría de grandes del Rock Nacional en Argentina (en lo que a convocatoria en vivo se refiere), pues sólo Soda Stereo, Seru Giran, Los Redondos de Ricota y Fito Páez habían logrado tocar en dicho recinto, el mismo que los Rolling Stones llenaron 5 veces en el 98.
Se sabía de antemano que esta iba a ser una gran fiesta, una celebración de buen Rock, de puro sentimiento, Rock Barrial, Grunge porteño, cargado de vibras de la gente, algo casi de ritual. A River llegaron fanáticos de toda Argentina, del interior: Mendoza, Rosario, San Luis, etc.. también de Chile y Uruguay. Me impresionó bastante que en la ciudad de Buenos Aires casi no había afiches promocionales del concierto, pero toda la gente sabía lo que pasaba. Estaba en el aire, se sentía en ese clima tan particular de la capital argentina. Si bien nosotros tuvimos la fortuna de ver a La Renga en Chile, es distinto verlos con el público argentino en la audiencia. La banda estrenaba un nuevo show en River, nueva escenografía y 3 temas incluidos en "Documento Único", un mini CD EP que se podía obtener sólo con la entrada al concierto.
A pesar que se anunciaban precipitaciones en Buenos Aires, el concierto se hacía igual. Durante la espera hasta las 20:30 hrs, el estadio se fue llenando y se repletó: fueron 50 mil personas las que concurrieron a disfrutar del banquete de Rock que La Renga siempre prepara en sus tocatas. Desde la entrada al estadio, los de control nos hacen pasar amablemente, el recinto se iba llenando de lienzos y banderas, se escuchan temas de Led Zeppelin, Ac/Dc, Los Redondos, Black Sabbath, CCR, etc, para calentar motores.
Y La Renga apareció en el escenario a las 20:30, abriendo con un tema nuevo, 'Detonador de Sueños', que fue precedido por una nueva presentación: Un hombre tratando de nacer y atrapado en un estado de desesperación, el mismo del fondo del escenario, con la cabeza asfixiada y las manos en los costados hacia delante, distinto al de la gira de "Insoportablemente Vivo", con sus ciudades en ruinas.
"Desde acá no se puede creer loco" fue lo que dijo el bajista Tete al término de 'Tripa y Corazón', segundo tema del show. Incluso ellos mismos estaban gratamente asombrados al ver el estadio repleto. Desde la partida, se notó que La Renga apostó no sólo por los hits registrados en el show de Huracán en su disco en vivo, sino que por temas de sus primeros discos, sobre todo del "Esquivando Charcos" y de "La Renga" (el de la estrella) de 1998. Al sonar 'Cuando Vendrán' se veían en las pantallas imágenes de cortes de rutas. Luego vinieron 'En El Baldío' y 'Moscas Verdes Para El Charlatán', que mostraba excrementos fundidos con imágenes de Menem, De La Rúa, Cavallo y que terminaba con un "ustedes saben a quién está dedicado", del guitarrista/vocalista Chizzo.
Desde un principio la banda tuvo una potente base de Tete en el bajo (quien va de un extremo a otro en el escenario e incluso se pasea cerca del público en la cancha) y Tanque en la batería, además de la sección de saxo y armónica de Chiflo y Manu, que le dan más cuerpo al power trío de Chizzo, Tete y Tanque.
El show siguió con 'Vende Patria Clon', que Chizzo presentó como "un tema viejo, pero que parece como nuevo"; 'El Hombre de la Estrella', el 'Twist del Pibe' y 'Reíte', todas del disco de la estrella, distinto al repertorio que vimos en octubre aquí en Chile, donde tocaron casi todas las del "Despedazado Por Mil Partes". De este disco siguió 'Lo Frágil de La Locura', coreada por todo el público. A estas alturas la lluvia había comenzado a caer sobre Buenos Aires, dándole un tono aún más especial al show de La Renga. Le siguió otro tema nuevo, 'Hielasangre', en el que los acompañó Lihuel, el pequeño hijo de Tete. Después sonaron 'Despedazado por Mil Partes' y la clásica 'La Balada del Diablo y la Muerte', con un intermedio de toque experimental setentero. Siguió 'Ser Yo' y la gente cantaba 'el que no salta es un inglés'... "San Pedro es un inglés" les respondió Chizzo desde el escenario, haciendo una clara referencia a la inclemente lluvia que no dejaba de caer, pero que no hizo detener el banquete que siguió con 'Embrolos, Fatos y Paquetes', 'Veneno' (original de La Negra), 'El Juicio del Ganso' y 'La Nave del Olvido', todos temas que no tocan habitualmente, pero que desempolvan con gusto y les dan nuevos bríos.
"¿Se la aguantan con la lluvia? ¿Sí? Acá está todo mojado, pero si ustedes quieren, igual le metemos para adelante", dijo Tete promediando la hora y media de show, poniendo en estas palabras el cariño mutuo entre la banda y el público. El show continuó y la lluvia paró, surgiendo 'El Rito de los Corazones Sangrando' y una de las más coreadas por la gente, 'El Final Es En Donde Partí' que tenía como invitado a Alejandro Sokol de Las Pelotas en las voces. Después en 'Estalla' se mostraban las conocidas imágenes de la caída de las torres gemelas del 11 de Septiembre.
Luego siguió 'El Rey de la Triste Felicidad' y después de 'El Viento Que Todo Lo Empuja'
vino la tercera canción nueva, 'Dementes en El Espacio', donde se produjo la anécdota del show: En medio del tema, aparecieron dos enfermeras con portaligas y un médico, le sacaron la guitarra a Chizzo y lo amarraron, y enseguida procedieron a cortarle el pelo, mientras Chizzo miraba frenético a la cámara. Con esto, Chizzo se despojaba de su cabellera de más de 15 años, esto apenas un par de personas en el equipo de La Renga lo sabían y el hecho sorprendió a todos los presentes, dando un acto como el que algunas bandas en los setentas hacían, el llevar a cabo una performance a lo Gabriel en Genesis, por ejemplo. Este curioso hecho puso el primer cierre a un show que llevaba 2 horas y 20 minutos de puro rock & roll.
La banda volvió al escenario con Chizzo pelado diciendo "eso sí que fue un reality show" y comienza el clásico saludo del león de 'Panic Show' en una seguidilla de 6 canciones. A la ya mencionada le siguieron sin respiro 'Pis y Caca' (otro tema viejo, del "A Dónde Me Lleva La Vida"), 'Arte Infernal', 'Negra Es Mi Alma, Negro Es Mi Corazón', una gran sorpresa con 'Bailando En Una Pata' y el gran himno 'El Revelde'.
Fue maravilloso poder estar ahí y sentir cómo el público de un River lleno coreaba esta seguidilla de principio a fin, con mucha vibra y un aguante enorme, pues todos nos quedamos a pesar de la amenazante lluvia. Es ahí donde pude ver y corroborar que La Renga y su público es la misma cosa: puro sentimiento, aquel que nos define y nos mueve en la vida.
La banda volvió por tercera vez para su segundo bis y llegaron con otra gran sorpresa: comenzó a sonar la gran 'Blues de Bolivia', con chicas bailando en el escenario y un Chizzo inspiradísimo cantando y animando a la gente. Le siguió 'Los Mismos de Siempre', donde Chizzo dijo: "La Renga va a estar siempre, dando una fiesta en cualquier lado", mientras daba el paso al clásico cierre de cada show que da el grupo, con 'Hablando de La Libertad'. Después de más de 3 horas de show, La Renga nos dio un "gracias por todo" y mostraron una bandera que tenía escrito "A los mismos de siempre, muchas gracias".
En todo el show La Renga hizo presente que están muy conscientes de su realidad, lo que no extraña, pues es una actitud honesta que siempre han tenido a lo largo de su carrera. Sobre todo ahora, un momento difícil para el pueblo argentino, el "Rock Barrial" (como lo pusieron los críticos allá en Argentina al fenómeno de la Renga) interpreta con veracidad lo que siente la gente común, la gente de barrio, que está cansada de las injusticias y abusos en todo sentido que han experimentado. Es ahora cuando se unen con más fuerza, para poder seguir adelante. Pero explicar el fenómeno de la Renga es muy difícil, pues es pura pasión y sentimiento. La Renga se vive, se siente. Sólo basta con sentirlo y con vivirlo. Todo esto tuvo su punto máximo en este show en River.
Lo ocurrido el pasado 30 de Noviembre en el Estadio Monumental de River Plate en Buenos Aires fue la noche más importante en la carrera de La Renga. Un largo camino desde el barrio de mataderos, habiéndose consagrado con anterioridad en Obras y Huracán, yendo de gira por el interior de Argentina y cultivando una relación intensa y sólida con su público, su hinchada, los mismos de siempre.
Por: Héctor Muñoz (Hecrock)Fotos: El Acople - El Clarín