Sala Razzmatazz, Barcelona, España
Sábado 16 de Febrero de 2008
En la última fecha por territorio ibérico tras su paso por Madrid y Barakaldo, Josh Homme y Cia cumplieron con la deuda pendiente con Barcelona. Casi 10 años de trabajo los han convertido en un grupo que, a costa de calidad, agota las entradas a meses de sus conciertos. Este era el caso de esta etapa del "Era Vulgaris Tour 2008" que comenzaron en Dublín. Unos teloneros de lujo, el incendiario trío Biffy Claro, con su ópera prima "Puzzle", sirvieron para abrir el hambre de rock que se necesita para un sábado por la noche.
Tras un breve lapso el turno era para el plato fuerte de la noche, Josh Homme y sus Queens on The Stone Age nacidos en el desierto californiano de las cenizas de Kyuss, a estas alturas, toda una leyenda. A eso de las 21:15, la oscuridad se apoderó de la sala atestada de incondicionales de su adictivo sonido. Una tormenta de melodiosos efectos de pedal brotan en las distorsionadas notas de "Regular John" enlazadas con "Avon", ambas de su primer disco, las cuales fueron un regalo para sus seguidores más leales, a pesar que muchos en el público las desconocían.
El ritmo marcado del bombo más las repetitivas notas de Homme & Troy Van Leeuwan, dan paso a 'Do it Again' del superventas "Songs for the Deaf", el cual hace estallar las paredes de esta antigua fábrica barcelonesa reconvertida en discoteca. '3' s & 7' s' nos dirigió a "Era Vulgaris", para dar paso a la densa e hipnótica 'Song for the deaf', la que se apoderó del trance colectivo para llegar al primer clímax de la noche con la radial 'Monsters in the Parasol', a pesar de no encontrarse muy bien en la voz, Josh sacó el concierto adelante.
Otra prolongada intro siniestra de teclados guitarra y loops humanos nos conduce a 'Misfit Love'. Una vez más, Joey Castillo aporrea los tambores tras su batería transparente de metraquilato para 'Burn The Witch', mientras espontáneamente surge el coro del público. Es a partir de esta canción que el concierto empieza a encender como pólvora. La armoniosa 'In the Fade' con ese incesante groove de bajo de Michael Shuman, hizo moverse a la audiencia.
Sin duda el corazón de la banda es J.Castillo, quien no paró de dar golpes a su arsenal de percusión en 'Turning on the Screw' para introducir las retorcidas melodías y solos de la trilogía de seis cuerdas; Homme, Troy Van Leeuwan y Dean Fertita. La balada de la noche llega con 'Make It Wit Chu', iluminada en un mar de luces de pantallas de celulares. A estas alturas, la voz de Homme dañada se esforzaba cada vez más. En 'Hanging Tree' trata de emular la voz carrasposa del grunge Mark Lanegan (ex Screaming Trees).
El golpe de cencerro anunció la bailable 'Little Sister', que hizo saltar a toda la sala desde las primeras filas a los que colgaban de la segunda planta. Con la frenética 'Sick, Sick, Sick' nos acercamos al ocaso del show para finalizar con la emblemática 'Go With the Flow', el éxtasis y la devoción estaba en su punto máximo. Vuelven a escena con un par de ases de su premiado "Song for the deaf" con los temas 'No one Knows' y una eterna 'Song for The Dead' dejándonos en el orgasmo musical con ganas de más. Una hora y veinte minutos de QOTSA no fueron suficientes. El sonido no fue de los mejores pero este concierto se seguirá hablando por lo menos un par de semanas.
Fotos y texto: Marcelo G. Aranda (Markcerock)