Teatro Caupolicán
Viernes 24 de abril de 2009
Los personajes aparecieron tardíamente. Sin embargo, los primeros acordes de 'Shake Dog Shake' movieron a un público no común para la oscuridad de The Cure. Así partía la presentación de este grupo, que no siendo The Cure, nos hizo sentir por un momento la adrenalina que sólo la cura podría despertar en un fan. Mas el apogeo se dio trasla interpretación de 'Pictures of You', ya que el público se entregó como si fuese el propio Robert cantando bajo la nieve. El salto jovial nos hizo notar que quizás Robert Smith ya no haría esas cosas, pero nos llevaría a la excitación con su voz y su humor versátil.
The Cureheads fue como una muñeca demasiado hermosa como para desearla, pero falsa como para amarla con la misma intensidad. Un sonido llamativo y muy similar, sin embargo, no el mismo que hizo llorar las letras al cantar baladas descabelladas.Fue utópico pensar que aquello era real y que el movimiento escurridizo de un espejo en reflejo de Robert Smith en baile y voz, fuese él. The Cure heads no es The Cure, aunque hagan un buen intento, olvidaron algo esencial, The Cure no tiene cabeza.
Un público transversalmente diferente en todas las clasificaciones posibles de realizar. Esperaba ver vestimentas oscuras y cabellos escarminados, pero casi nada de eso. Parece que aquellos chicos que no lloran no transan imitaciones, por muy buena que ésta sea.Fue un agradable momento de silencio en voces intentando manipular con sonidos el sentimiento impregnado en las letras "cureanas". Lograron erizar nuestra piel aplaudiendo al ritmo del bajo de Don Simon en 'A Forest'y brincando con los temas más coreados: 'Boys Don't Cry', 'Love Song', 'Why Can I Be You' y 'Friday I´m in Love'.
The Cureheads se dio el gusto de satisfacer a los acérrimos fans, con la voz vidriosa de Robert cantando canciones como 'Strange Day', 'Kyoto Song', '10:15 Saturday Night', 'Push' y 'Killing an Arab'. Aunque necesitaría más de una noche para escuchar todas las melodías y letras favoritas, pero para un semi fanático estuvo bien.
El show de The Cureheads se puede resumir en algunas palabras: buena voz, buen momento, no muy largo, tampoco corto. Con algunas pausas. Sus sonidos lograron mantenerme ahí. Sin embargo, el vacío de no haber escuchado temas como 'Charlotte Sometimes', 'Siamese Twins', 'A thousand hour', 'Desintegration', 'A night Like This', 'A letter to Elise', etc, dejó una sensación angustiosa, que se incrementó cuando el vocalista dijo antes de interpretar 'Love Cat', "I Hate This Song", para la cual hizo una no muy agradable versión.
Esperamos que este pseudo Robert envíe un mail a nuestro Robert, como lo prometió, pidiéndole que venga a Chile. Porque con la imitación no logramos compenetrarnos. Lo pasamos bien, sí. Nos gustó la voz, fue como sentir un poco al chascón. Sin embargo, se excedieron con los precios, como para que un seguidor evada realizar una evaluación al respecto. Buen grupo, pero pretender cobrar casi como si fuese The Cure, es como para cantar "Sorry, Wrong Number".
Carolina MolinaMinerva ReyesFotos: archivo web