ARKHAM
Arkham
2002. Cuneiform Records
De partida hay que decir que esta compilación, que recoge las escasas grabaciones en vivo que la banda belga Arkham hizo a principios de los 70, es sin duda, un manjar para coleccionistas y melómanos interesados en el progresivo clásico, pero en ningún caso, lo recomendaría para oyentes neófitos. Y digo esto porque obviamente el sonido y la calidad técnica del disco no es de las mejores, ya que el material fue rescatado de distintos shows en vivo, tiene algunos defectos y los tapes originales se han deteriorado con el tiempo. Pero a pesar de aquello, que parece un detalle ínfimo al lado de por fin poder tener en nuestras manos uno de los episodios perdidos más apasionantes de los albores del rock progresivo, el disco sobresale por ser el germen de lo que después se convertiría en una de las bandas más alucinantes del rock experimental de todos los tiempos como lo es Univers Zero. Estilísticamente las influencias vendrían claramente de Soft Machine y en menor medida, de otros grupos de la corriente de Canterburry como Egg y Caravan.
"Arkham" está compuesto por nueve temas de un sonido extremadamente denso y experimental, en donde se recogen grabaciones que van desde junio de 1970 y abril de 1972, período por el cual la banda pasó por varias formaciones, aunque siempre estuvieron liderados por el gran tecladista Jean-Luc Manderlier y el baterista, después fundador de Univers Zero, Daniel Denis. Es así como nos encontramos con temas con la formación de trío con el bajista Patrick Cogneaux o de cuarteto, con la inclusión en 1972, del también posterior Univers Zero, Claude Deron. A grandes rasgos el álbum es una muestra del gran talento compositivo y visión de futuro de Manderlier -con un estilo muy cercano a Mike Ratledge- y la jerarquía musical de Denis en la percusión. Las primeras canciones suenan increíblemente crudas y experimentales, y las de la época posterior, se acercan un poco más a un jazz fusión tipo Miles Davis y su período eléctrico.
Realmente un documento histórico invaluable, de un grupo que a más de 30 años de su disolución, por fin llega hasta nosotros a través del loable trabajo que el sello norteamericano Cuneiform Records ha hecho no sólo con esta banda, sino que con muchas otras que han sido los forjadores de una música verdaderamente alternativa, arriesgada y sin ataduras artísticas de ninguna especie. Altamente recomendable.
Héctor Aravena A.