2010. Cuneiform
Son un mito. Una leyenda del movimiento Rock in Opposition, que ha madurado de una forma envidiable hasta el día de hoy. Sólo eso podría explicar que “Clivages”, su más reciente esfuerzo, tenga aún la lozanía de días pasados, cuando la agrupación belga era un oscuro demonio, en el que las tradiciones de la música docta contemporánea y una lectura academicista del rock, confluían en un punto inclasificable.
Es cierto que el inicio de ésta, su décima entrega en estudio, puede parecer hasta inocente. En alguna medida, ‘Les Kobolds’ juega un poco con el muestrario de rock de cámara del conjunto liderado por el percusionista Daniel Denis. No obstante, esa sensación se acaba de inmediato con la llegada de la potente ‘Warrior’, surco en el que el grupo, que además de Denis integran Michel Berkmans, Kurt Budé, Dimitri Evers y Andy Kirk, ayudados por Aurelia Boven, Pierre Chevalier, Nicolas Denis, Martin Lauwers y Philippe Thuriot, da rienda suelta a una magistral composición.
Así, en ‘Warrior’ se pasea por sonidos de vanguardia, free-jazz, atonalidades y espacios de noise (cortesía de la guitarra Andy Kirk), que emparentan a esta versión de Univers Zero con su pasado, actualizando el mismo sonido libre que la banda profesa desde sus inicios.
El registro continúa con ‘Vacillements’, en el que Denis y compañía forman una sección de cámara donde los vientos (oboe, corno francés, fagot, clarinetes y saxofón), acompañan los cellos y violines, en un arreglo alucinante de principio a fin. De la misma forma, ‘Earth Screams’ retoma el sonido más nuevo del grupo, que gracias a la incorporación de samples y elementos ligados a la electrónica, ha logrado una actualización de su propia estética.
Más clásico, pero con elementos del nuevo discurso estilístico de los belgas, ‘Soubresauts’ entra de lleno en la parte media de este “Clivages”, para dar una continuidad musical. Maravilla de este track, por ejemplo, la sección intermedia, con intrincados quiebres que se construyen sobre la base del arreglo de viento que domina al disco, así como un interesante trabajo de guitarra eléctrica. Asimismo, rompiendo el esquema del disco, ‘Apesanteur’ se muestra como un surco que mixtura la sapiencia jazz del grupo con su particular acercamiento a lo docto.
Esa misma sonoridad de cámara regresa con ‘Three Days’, donde se juntan sonidos clásicos con elementos contemporáneos, en los que la nutrida sección de vientos, acompañados del notable trabajo del cello y el violín (Aurelia Boven y Martin Lauwers, respectivamente), construyen uno de los momentos más interesantes de este largaduración.
Las sensaciones se mantienen con el inicio de ‘Straight Edge’. Un violín lastimoso va marcando poco a poco la pauta, en espera de lo que la banda pueda responder. Ahí, unas notas de piano y Univers Zero entra de lleno con un ejercicio que rememora lo mejor de su periodo clásico, donde si bien lo docto y contemporáneo fueron pilares, el rock y su primitivismo eran parte importante de su discurso. Quizás me equivoque, pero hace mucho que el ensamble comandado por Daniel Denis no rockeaba de esa forma.
Asimismo, producto de lo extenso de este corte (14 minutos), es que confluyen las distintas vertientes de las que se nutre Univers Zero. Hay música contemporánea y rock, como se mencionaba antes, pero también instantes de jazz de vanguardia, de modern composition e incluso, momentos donde la voz, oculta entre los vientos y el bajo fretless, toma un oculto y siniestro protagonismo. De la misma forma, hay secciones en que la vanguardia musical pasa al frente con una libertad de ejecución que maravilla.
Tras ese tour de force, Univers Zero retoma el lado más “clásico” con ‘Retour de Foire’. Nuevamente, el conjunto belga decanta en la música de cámara moderna, acompañada por esa sonoridad siempre oscura que caracteriza al grupo europeo. Asimismo, y cerrando este elepé, Univers Zero presenta ‘Les Cereles d’Horus’, surco en el que se deja de lado la sección más eléctrica del discurso sonoro, para abordar lo docto como elemento de clausura.
En esta nueva aventura del mito belga, que llega luego de seis años de su último cedé de estudio, “Implosion”, Univers Zero sigue mostrando su increíble envejecimiento. La banda, y en particular su líder, Daniel Denis, han sabido observar muy bien su entorno y han desarrollado una estructura sonora que los muestra en completo control de sus propias posibilidades, las que son muchas y parecen extenderse hasta el infinito.
La nueva entrega de los veteranos del Rock in Opposition parece ser una que se escapa de las definiciones del tiempo y espacio. Univers Zero se presenta atemporal, eterno, como el universo al que hacen alusión. Y en su nueva entrega, ratifican una vez más que el mito sigue vivo a base de grandes y mejores trabajos.
Felipe Kraljevich M.