Con una década de constante trayectoria, la banda de la Quinta Región, Umbría en Kalafate, se ha ganado un lugar importante dentro de la escena más vanguardista del país. Parte de una fructífera generación de bandas nacidas en la década de 2000, UMBRNKLFT es una de las pocas que se ha mantenido con el paso del tiempo.

Los comienzos
Umbría en Kalafate nace en el puerto de Valparaíso en enero de 2002, de la mano de Cristian Bustamante, más conocido como “Nara”, en guitarra y Pablo Montalva, “Peluk”, en batería. Luego de unos meses y durante el transcurso del año, el grupo se terminó de armar con la llegada de Pax Mercadal en bajo y la guitarra de Carlos Soutullo, “Beto”. En noviembre de ese mismo año, se presentaron por primera vez en vivo y desde ese entonces, no han parado de hacer música.
Con el paso de los años, dos integrantes pasaron a ser parte de la nueva formación. Por un lado, Omar Fortín, quien ha insertado al sonido de la banda nuevos timbres como el guitarrón chileno, theremin y guitarra barítono, y Alex Waghorn, en la batería.
Conversamos con Nara, Omar y Beto, respecto al pasado, presente y futuro de la banda.
Nara: “Cuando nos juntamos con Peluk el año 2002, la idea era sólo tocar música, nada en concreto, sólo ideas musicales, mucho ritmo en 6/8, con una batería con influencia de Los Jaivas”. En un comienzo, estas ideas musicales eran alrededor de cinco, con un principio y final establecido, pero lo que ocurría entre medio no tenía dirección, se basaba en la improvisación y el espíritu del momento, cada vez que las tocábamos iban tomando caminos paralelos. Estas ideas, en las primeras presentaciones eran unidas, se tocaban como un solo un gran tema, y así duramos varias tocatas. Luego, con el tiempo empezamos a acortar y discriminar un poco la música”.
En estado de Kalafate

Umbría en Kalafate es sin duda un nombre que llama la atención. Es raro y nada de común, claramente al escucharlo, sólo podemos pensar en el nombre de la banda.
Nara: “Entre varías opciones de nombre que barajaba el grupo, los que más nos atraían era Kalafate y Umbría, pero solos y por sí mismos no convencían. Luego de darle muchas vueltas, a la bajista (Pax), se le ocurrió ‘Umbría en Kalafate’. No sé por qué “en”, pero quedó. No sé que significa, es el nombre de la banda nada más”.
“Cada vez que nos ha preguntado por el nombre, yo solía tener dos respuestas, la corta y la larga. La corta era Kalafate, el fruto de la Patagonia y Umbría, el término geológico, pero la respuesta larga era simplemente una volada.”
Omar: “Umbría, éramos nosotros los sombríos y en Kalafate en la volada en la que estábamos, estamos en kalafate”.
Nara: “Cuando se dice estoy en ácido, es como decir estoy en Kalafate. Pero el nombre no significa nada más que el nombre de la banda. Y pasa lo mismo con el título de los temas o el nombre de los discos. Los títulos son casi una anécdota, a veces tenemos ocho composiciones y llega el momento de plasmar el cedé y comenzamos con una lluvia de ideas. Igual hay temas relacionados, por ejemplo el rollo con las comidas, cuando cocinábamos y tocábamos, a ese tema le poníamos el nombre de la comida, como por ejemplo parrillada u ostiones”.
La evolución con el paso de los años
A lo largo de los años, nuevos integrantes se han unido a la banda, lo cual ha traído ciertamente nuevas influencias y por tanto nuevas sonoridades. En estos diez años ininterrumpidos de música, la evolución de Umbría en Kalafate ha sido notoria. Ejemplo de ello podemos apreciar en cada uno de sus álbumes, “Umbrnklft” (2003), “Psicofolclor” (2006), “Efecto Katapilco” (2009) y la “La Muerte Árboles” (2011).
Nara: “En diez años hemos evolucionado mucho, ahora sabemos tocar los instrumentos, los temas y las ideas musicales son mucho más concisas, los arreglos mucho más precisos, sobretodo por el batero que llegó el año 2007. Alex fue nuestro cable a tierra, llegó y agregó velocidad, potencia y también nos exigió resultados. De alguna manera nos presionó para que todo fuera más conciso”.
Omar: “La forma de ensayar cambió, antes se presentaba la idea y nos poníamos a improvisar harto, hasta que todos nos aprendíamos los cambios. Con Alex, comenzamos a estructurar más la forma de ensayo, además aprendimos a escucharnos más entre nosotros”.
Nara: “Ahora hay mucho más crítica, se discute como debe sonar, antes no nos importaba mucho, nos gustaba dejarnos llevar. En los ensayos de ahora experimentamos enojos, felicidades, penas, glorias, hay de todo”.
Pintores de la música, la forma de componer.
Una de las características de la música de Umbrnklft, son los colores y paisajes que logran estampar en su música, la cual es acompañada en cada una de sus presentaciones en vivo, de psicodélicas proyecciones de colores y figuras, creadas in situ por el dúo Entelequia. Un trabajo en conjunto, que se complementa de forma perfecta, como si ambos, lo visual y musical, tuvieran una sola concepción.
Nara: “Se trabaja en base a una idea matriz, ahí todos se van acoplando y siendo un aporte, se trabaja en conjunto para el tema”.
Beto: “Siempre estamos trabajando para crear algo más emocional en la música, eso es lo que nos une, más allá del ritmo o la armonía, buscamos plasmar sensaciones, somos pintores de la música”.
Nara: “Ninguno de nosotros es un gran virtuoso del instrumento, sino que en el conjunto salen los sonidos, eso como que nos eleva, no hay ningún solista”.
Omar: “A ninguno le da para hacer un solo de guitarra”.
Beto: “Como lo sería un tradicional solo de guitarra, pero tenemos esa libertad para poder experimentar y hacer armonías raras”.

Omar: “Va dentro de las limitaciones, el rango en que nos movemos, pero eso nos permite jugar más. Si bien no somos grandes músicos a nivel práctico o no tenemos gran destreza en las guitarras, nos aprovechamos del error, de la falta de capacidades, tener que ser más imaginativos, en definitiva hacer más con pocas cosas”.
Nara: “Acoplarse a lo que está sonando, para que suene bien lo que está sonando. En los ensayos, las ideas y discusiones, son más de dinámicas, en vez de decir has un do, decimos: podrías tocar más fuerte, en vez de: podrías hacer tal escala, mejor has un silencio”.
Esta particularidad le brinda total libertad a la banda para poder realizar y experimentar con sonidos, melodías y armonías, ya que entre ellos no existen los prejuicios. Estas limitantes se transforman en oportunidades y herramientas que a lo largo de los años han ido perfeccionando y potenciando como banda, logrando un sonido en conjunto, sin que nadie sobresalga por sobre el otro.
La muerte de los árboles
Nara: “El disco del año pasado fue raro, quizás distinto, al fin puedo decir que son ideas musicales plasmadas en un disco”.
Omar: “No está tan marcado lo chileno, antes se notaba con el 6/8, este no tiene una marca fija de donde viene. Antes se comparaba, como con Los Jaivas con Mogwai, cosas que te dicen más o menos de donde estas parado, este último disco no es tan así”.
“El batero cambió hartas cosas también. Cuando yo los conocí todavía estaban en la volada más Violeta Parra, por eso el guitarrón chileno calzó bien, en “La muerte de los árboles” se adaptó mejor el theremin”.
Influencias
Nara: “El bajo de esta banda es la Pax, ella toca lo que sale de su guata”.
Omar: “Ella es la que tiene menos referencias o influencias musicales, no es de andar buscando discos, ni de andar diciendo me gusta este bajista. Ella solo toca, siempre tratando de juntarse musicalmente con nosotros”.
Nara: “Ella suena a ella, su sonido es muy característico, no quiere sonar como alguien o algo, tampoco quiere probar cosas que escuchó”.
Nara: “Por mi parte, me gustan muchas bandas y me gusta como tocan algunos guitarristas y tal vez trato de hacer algunas cosas, pero como que no me salen y al no salirme, le hago caso más al grupo o al ensayo, que a mi propia influencia. Por ejemplo en un tema que se llama “Parrillá con peure cuchariao”, traté de hacer que sonara como Stereolab, pero el grupo lo llevó a otro lado. Por eso yo podría decir que la banda hace música desde la propia banda, no quiere sonar como algo, ni tampoco las influencias están tan marcadas”.
Omar: “Por lo mismo nos cuesta insertarnos en un círculo, no porque creamos que somos únicos, sino porque nos cuesta encontrar gente con la que hagamos lazos de bandas dentro de un mismo estilo, es difícil cuando no te defines dentro de ciertos parámetros”.
“Siempre hay festivales que agrupan a bandas de ciertos estilos, de stoner, hardcore, etc, pero nosotros nunca podemos encontrar un festival de los fantasmas que somos nosotros. Nos pasa harto por no estar definidos dentro de un marco”.

En la música de Umbría no han existido grandes pretensiones, solo la premisa de tocar por gusto, como una necesidad que se ha hecho costumbre. Todos los sábados se juntan sagradamente a ensayar, disfrutan de su compañía, existe una amistad que sobrepasa la música, y sin duda, esto se ve reflejado en el interesante e intenso producto musical generado.
Nara: “Las únicas pretensiones que tenemos como banda es juntarnos a tocar como grupo, sacar discos y tocar en vivo. Nadie vive de esto, ni tampoco pretendemos hacerlo, no pretendemos ir al festival de no sé donde, o llegar a México por ejemplo”.
Omar: “Obvio que si se nos da la oportunidad lo vamos a hacer, pero no está dentro de nuestras proyecciones, no es una prioridad para nosotros. Tocar es más una satisfacción personal, para sociabilizar entre nosotros, o más que nada para sanarnos”.
Nara: “Y eso, sin duda, ha construido una especie de identidad propia entre nosotros”.
Omar: “Cuando nos preguntan qué tocamos, la respuesta se transforma siempre en un dilema, uno siempre tiende a decir es como “esto”, pero no es tan así, y en realidad somos todos bien novedosos finalmente a la hora de responder”.
Nara: “La única respuesta es “anda a vernos en vivo”. Por eso es difícil vender, lo otro es no cantar, con eso te pierdes por lo menos a dos tercios de las personas, eso lo hace más under todavía, si nosotros pudieramos cantar bien, lo haríamos”.
“En efecto Katapilco nos metimos en esa onda, ahí hay cuatro temas cantados, que ya no los hacemos en vivo. Igual se escriben letras en la banda, con rimas, versos, pero cuando hay que presentarlas y cantarlas, preferimos no hacerlo porque yo no tengo buena voz, entonces las letras quedan al margen, pensando en que alguien más las podría cantar, pero generalmente eso deriva en dejar de lado el texto y hacer la melodía con la guitarra, que en realidad es lo más honesto para nosotros”.

Dentro de los proyectos de la banda para este año, están algunas fechas por Santiago, Concepción, Rancagua, Valdivia y Coquimbo. Además la celebración de los diez años a lo largo de todo el 2012, con siete fechas en vivo, de las cuales ya se celebró la primera el pasado mes de marzo.
Nara: “Después de 10 años, algunos jóvenes ven a la banda como un referente, quizás una banda de culto, pero creemos que estamos en el límite, en que no alcanzamos a ser tan conocidos, la banda es conocida sólo por pocos. Un grupo de jóvenes que ahora toca, ve a la banda como una banda importante, imagínate diez años antes, nosotros éramos jóvenes y estos niños quizás tenían 15 años”.
Ilse Farías A.-
Fotos: Carlos Ormazabal.
| Sección | Banda | Contenido relacionado |
|---|---|---|
| Articulos | UMBRÍA EN KALAFATE: TERRA INCóGNITA CAPíTULO 10 | |
| Cdaxis | UMBRÍA EN KALAFATE | La Muerte de los Árboles |
| Noticia | FLOTANTE Y UMBRNKLFT EN VIVO EN BAR RX DE VALPO. |