
2012. Fat Wreck Chords
Teenage Bottlerocket parece ser una banda que está ajena al paso del tiempo. Ha transcurrido más de una década desde que se formó y sigue manteniendo el mismo sonido de siempre, contando hilarantes y absurdas historias en sus canciones y conservando el mismo espíritu de adolescente con el que Kody Templeman, guitarrista de la banda, se adentró a la música en 1995, cuando dio vida a su primer proyecto, The Lillingtons, una especie de embrión de lo que es el actual grupo.
La gracia es que, pese a su inamovible propuesta, cada uno de sus álbumes cuenta con la frescura necesaria para no caer en la monotonía ni en el autoplagio. Y Freak Out! no es la excepción. El quinto larga duración de este cuarteto oriundo de Wyoming preserva la misma fórmula de siempre, pero contiene ciertos elementos que permiten darnos cuenta
de que estamos escuchando algo nuevo.
Acá, el sello distintivo recae en la estructura del álbum (el segundo que sacan al alero de Fat Wreck Chords), que amalgama muy bien el punk rock ramonero con el punk pop. Las primeras canciones, ‘Headbangers’, ‘Cruising For Chicks’ y ‘Necromicon’, son algo más oscuras a lo que nos tenía acostumbrados el quinteto, los riffs son más agresivos y ásperos, pero siguen conservando la esencia de la banda.
A medida que transcurre el álbum comienzan a aparecer las melodías más alegres, tan características de los álbumes anteriores. ’Done with Love’, ‘Never Gonna Tell You’, ‘Mutilate Me’ son un claro ejemplo de ello. Además, en estos temas se nota una clara influencia de The Ramones, especialmente en las quintas rápidas y aceleradas y en la
batería, que a ratos recuerda mucho a la de Marky Ramone. Pero, y es acá es donde radica la otra gran gracia del grupo, a pesar de su abierta y declarada adoración hacia esa emblemática institución del punk rock mundial han sabido construir un sonido que si bien le debe mucho a los newyorkinos, posee una identidad y un sello propio.
Pese a que en la recta final destaca el punk pop, de vez en cuando vuelven a apretar con todo el acelerador. ‘Punk House Of Horror’, ‘In The Pit’ o ‘Who Killed Sensei’, son canciones que transcurren a una velocidad endemoniada y en los que se nota la influencia de todo el punk ramonero con el hardcore punk de la otra gran fuente de inspiración de los de Wyomyng: Screeching Weasel. El disco concluye con ‘Go With The Flow’, un tema cargado de emotividad que funciona muy bien como cierre
Es destacable lo de este cuarteto, porque con una propuesta que parece muy sencilla logran anotarse una vez más con un larga duración de gran nivel. Lo mejor es que no se evidencia desgaste ni monotonía. Teenage Bottlerocket es una banda que desde hace tiempo viene haciendo las cosas bien y con Freak Out! reafirma ese buen pasar. Ojo con ellos.
Por José Pedro Rossel