
2012. Bridge Nine
A veces es bueno hacer una pausa. Esa frase calza perfecto para retratar lo sucedido con Verse. Cuando el quinteto de Providence atravesaba el mejor momento de una novel pero intensa carrera anunciaron su separación. El quiebre fue un duro golpe para los seguidores de la banda, sin embargo, haciendo una mirada retrospectiva a lo sucedido, se podría decir que esa fue la mejor decisión que pudieron tomar.
Esos casi tres años que duró el distanciamiento sirvieron para que la banda revisara y redefiniera sus ideas, tanto a nivel musical como ideológico, solucionara las diferencias internas que provocaron el quiebre, las que estuvieron gatilladas por el hecho de que uno de sus miembros, el guitarrista Chris Berg, dejó de ser straight edge, y aceptara que la madurez y la evolución son constantes en la vida. Todos esos elementos quedan reflejados en “Bitter Clarity, Uncommon Grace”, probablemente el disco más experimental del reducido pero vanagloriado catálogo del combo de Rhode Island.
Los dos primeros temas del álbum, ‘The Selfish Of The Earth’ y ‘The Selfless Of The Earth’, siguen la línea de “Agression” (2008), es decir, abundan los “spoken word” y los coros punzantes por parte de Sean Murphy, además de los potentes riffs de guitaras. Pero ya en el tercer track se evidencian las nuevas dimensiones que está adquiriendo el sonido de Verse. Los primeros treinta segundos de ‘The Silver Spoon And The Empty Plot’ dan la impresión de que estamos ante un típico tema de hardcore punk, pero después hay un abrupto break melódico e intenso mientras el vocalista grita constantemente: “Police are pigs, justice is blind”. Notable canción.
El coro desgarrador de ‘You And I Are The Fortunate Ones’, acompañado de riffs melódicos y una batería que juega con timbales y ride, y los constantes intercambios de ritmos que se repiten a medida que se acerca el final, convierten a este en uno de los grandes temas del disco. Otro elemento a destacar es que en algunos pasajes, como en ‘Oceanic Tendencies’, se repiten pequeños solos de guitarra utilizados inteligentemente para darle cierta frescura al disco, pero sin caer en el abuso.
Tampoco se pueda dejar de comentar el rol que juega la tríada ‘Segue One’, ‘Segue Two’ y ‘Segue Three’, canciones instrumentales que en promedio no superan el minuto y que están ubicadas en lugares estratégicos del álbum para convertirse en una especie de interludio y otorgar algo de calma. El tema final, ‘The End Of All Life’, es un fiel representante del sonido clásico de Verse y deja en claro que estamos ante un grupo que, pese a tener una propuesta más evolucionada y madura, sigue con su esencia intacta, construyendo uno de los mejores trabajos de este año. Gran regreso de una banda que volvió decidida a recuperar el tiempo perdido.
Por José Pedro Rossel
| Sección | Banda | Contenido relacionado |
|---|---|---|
| Cdaxis | VERSE | Agression |
| Noticia | VERSE VUELVE A LAS PISTAS | Gran noticia para los fans del hardcore |