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La
Banda que ha hecho historia en nuestro país se acerca. Estos Británicos
y su propuesta, mezcla de esoterismo circense y teatral, en la que juegan
narraciones épicas, historias más o menos fantásticas,
o más o menos reales, y que ciertamente hacen tan atractiva a esta
agrupación, se acercan nuevamente. De partida IRON
MAIDEN ha sido la banda que más gente a llevado a un concierto
en vivo en donde se paga entrada general en nuestro país (y bastante
costosas por lo demás), superando enormemente en cantidad de público
a Metallica, Red
hot Chili Peppers, y una larguísima lista en la que se incluyen
grandes bandas como Aerosmith, Korn,
The Ramones, Kiss,
AC-DC, Marilyn Manson,
etc, etc... De hecho Metallica en su visita en mayo de 1999 llevó
algo más de 15 mil personas (registradas
en boletería), y Iron Maiden 23 mil
(también registradas en boletería), es decir, una enorme
diferencia aproximada de 8 mil personas (enorme, sobre todo considerando
el precio de la entrada que fue bastante más cara que Metallica,
y todos los conciertos que se habían hecho con entrada general),
diferencia que por otro lado, por si sola supera en el doble a la cantidad
de público que Deftones reunió en su visita a Chile, en
los mismos días en que Iron Maiden visitó también
nuestro país (enero 2001, ambas bandas aprovechando su visita a
Rock in Rio)... Por supuesto que la idea no es rivalizar, ni estupideces
por el estilo, sino tan solo a través de este ejemplo, darse cuenta
de la Trascendencia y convocatoria de una banda que a diferencia de las
otras dos nombradas anteriormente como Deftones o Metallica (y que son
muy buenas por lo demás), no tiene la difusión de los medios
masivos.
Pero
como decía, los Británicos no solo han hecho historia en
nuestro país por esto... Por ejemplo, si hacemos un recuento de
lo que ha sido Iron Maiden en Chile, veremos que desde que se anunció
su primera visita para el 23 de julio de 1992
a través del diario “El Mercurio”,
muchas curiosas situaciones (por decir lo menos), se han venido dando.
De partida, las extrañas acusaciones del obispo de Valparaíso
de ese tiempo; “Monseñor” Javier
Prado, y que fueron las que puntualmente generaron el “pandemonium”
o histeria colectiva, que incluyeron marchas organizadas de grupos evangélicos
en contra de la visita de la banda, todo lo cual terminó con la
propia censura en contra de Iron Maiden, y que sin duda ha sido la más
escandalosa, patética y ridícula a nivel nacional, al punto
de, por ejemplo, haber servido de motivo de “inspiración”
para el repertorio de algunos “humoristas”, e incluso de alcanzar
titulares en los noticieros de todos los canales y en los distintos diarios
como justamente “El Mercurio” hasta
“La Cuarta”... Como olvidar la primera plana de éste
“diario popular” que decía: “Don
Sata le da una manito a Iron Maiden” con la mina en pelota
al costado y todo.... esto, a raíz de la ilusoria “buena
noticia” de la no censura del concierto de Iron Maiden, que en un
comunicado oficial daba al país el Ministro del Interior Subrogante
de ese tiempo, Belisario Velasco, a nombre
del gobierno de Patricio Aylwin.
Bien
sabemos que finalmente hubo censura disfrazada (situación en la
que se llegó a un “arreglo” entre la Iglesia y el propio
gobierno), la cual fue capitalizada por Jaime Ravinet
(en ese tiempo Alcalde de Santiago), quien, directamente inventó
un acto cultural para el mismo día y lugar del concierto en el
que Iron Maiden iba a presentarse; acto cultural que por cierto, nunca
se llevó a cabo... Esto en cualquier parte del mundo es, y de hecho
FUE una confabulación de la que nadie se hizo cargo (“nadie
fue”).
La “santa conspiración”
en contra de los “satánicos”,
dada las declaraciones del propio Steve Harris en Argentina y a posterior
en España, confirmaban y dejaban en claro que efectivamente todo
partió por propia “iniciativa” de la iglesia en conjunto
con el gobierno chileno, el cual, directamente envió una “recomendación”
a la banda, por no decir una amenaza implícita (pero amenaza
al fin y al cabo) en la que se planteaba textual: “No
les garantizamos seguridad, así es que será mejor que no
se acerquen al país, ni siquiera como turistas”, esto
último en directa alusión a las intenciones de la banda
de llegar a Chile, para debatir en algún programa de T.V el por
que de este veto y encontrar así una razón coherente para
tan insólita “decisión”
. Mientras tanto esta censura nunca fue planteada como tal, sino por el
contrario, era tapada por estos mismos comunicados oficiales dados por
el Ministro del Interior subrogante en el que se pregonaba a los cuatro
vientos que: “El Gobierno jamás impediría
una manifestación artística, a menos que efectivamente los
Iron Maiden fueran sorprendidos partuseando, o comiendo cadáveres
arriba del escenario” (que aunque suene insólito,
era de lo que ridícula y prácticamente se les acusaba).
Obviamente
que esta censura disfrazada del Gobierno, fue con el claro propósito
de quedar bien tanto con la iglesia como con la gente, la cual esta última,
ciertamente no vería con buenos ojos un veto de ese tipo, sobre
todo considerando que recién habíamos “recuperado
la democracia”, y menos si finalmente, y como decía,
se daban cuenta de que los Maiden efectivamente no
comían gallinas arriba del escenario, y que tampoco eran
orgías las que se hacían en el coro
de Heaven Can Wait... . Al poco tiempo de esto Bruce Dickinson
se va de la banda, llega un nuevo vocalista y nuevamente se anuncia una
visita de los ingleses a nuestro país. Obviamente
que esta censura disfrazada del Gobierno, fue con el claro propósito
de quedar bien tanto con la iglesia como con la gente, la cual ciertamente
no vería con buenos ojos un veto de este tipo, sobre todo considerando
que recién habíamos "recuperado la democracia",
y menos si finalmente se daban cuenta de que los Maiden efectivamente
no comían gallinas arriba del escenario, y que tampoco eran orgías
las que se hacían en el coro de Heaven Can Wait... . Al poco tiempo
de esto Bruce Dickinson se va de la banda, llega un nuevo vocalista y
nuevamente se anuncia una visita de los ingleses a nuestro país.
De verdad que las instancias previas a Iron Maiden tanto en los años
1996 como 2001, no tienen comparación con nada; verdaderas fiestas,
quizás solo similares a la de una barra de fútbol argentina,
horas antes de un clásico como Boca-River
El
29 de agosto de 1996 específicamente,
la gente llegó con impresionantes lienzos y banderas, la mayoría
con diseños propios, lo que incluso llevó a una entretenida
e improvisada “competencia”
en la que se aplaudía a quienes llegaban con algún motivo
creativo (algunos eran impresionantemente grandes y creativos). En esta
“previa” de 1996, incluso llegó un tipo con un Eddie
de tamaño natural, minuciosamente bien hecho... el pick de esto
fue alrededor de las tres o cuatro de la tarde, en un día en que
hubo mucha gente que pernoctó desde la noche anterior y otra gran
cantidad de gente que empezó a llegar ya a partir de las seis o
siete de la mañana. Pero todo este buen festejo llegó a
su fin en el minuto en el que al abrirse las puertas del Teatro Monumental,
carabineros comenzó a quitar todos los lienzos y banderas (lo mismo
ocurrió en la previa del 2001), como si un pedazo de tela, por
muy grande que fuera, pudiera a dañar a alguien, y bueno, mientras
la gente reclamaba por la devolución de lo que les correspondía,
una turba impresionante de colados y pungas
que iban pasando por fuera ingresaron a la mala y a las primeras ubicaciones
en la cancha (quedando mucha gente fuera y con la entrada en la mano),
a partir de ahí muchos de estos imbéciles colados contagiaron
a otros imbéciles-pasivos de imitación, tirando cosas, y
escupiendo, a un punto tal, que una banda que personalmente tenia muchas
ganas de ver en vivo por considerarla muy buena como Héroes
del Silencio, tuvo que salir en menos de treinta segundos del escenario,
fue tan fuerte la situación que a partir de ahí los “Héroes
del Silencio” ya no fueron más los “Héroes del
Silencio”, si, porque a partir de este hecho puntual el grupo español
decidió ¡poner fin a su carrera! como “Héroes
del Silencio” (valga la redundancia).
Finalmente
en una actitud natural y de mucha furia, y que solo Mike Patton de Faith
No More, y Ozzy Osbourne estuvieron dispuestos a soportar en el Monsters
Of Rock que se realizó tiempo atrás en este mismo escenario,
Blaze Bayley y Steve
Harris (este último aleonado por Bayley), no aguantaron
los escupitajos que algunos imbeciles en una actitud en la que quizás
querrían expresar algo así como: “por
lo menos toque a los Maiden con un escupo”, hicieron sacar
al responsable a puñetazos y patadas, y bueno, la jornada terminó
como nadie se habría imaginado... Una banda menos en la escena
del Rock en español como “Héroes del Silencio”
y su baterista internado con lesiones en una clínica... y la banda
Inglesa por otro lado, demasiado impactada e incluso asustada con la recepción
del público (al punto de dudar en salir al escenario)... A posterior,
Nicko Mc Brain (el baterista de Maiden),
contó que nunca le había ocurrido que al tocar la batería
no escuchara los golpes en los parches, debido al rugido de la gente.
Menos mal que la transmisión del canal Rock and Pop conducido por
Sergio Lagos, no captó ni en un cuarenta por ciento, o mejor dicho,
pudo omitir el bramido de la gente dentro del recinto y que no dejaba
escuchar absolutamente nada. (ja!, aunque por la voz de Blaze muchos dicen
que quizás hubiese sido mejor, ja!). De hecho solo después
de escuchar y ver la transmisión, los que estuvimos ahí
supimos que hubo una introducción que simulaba una sirena de seguridad
previa a Man On The Edge.
Año 1998 y Iron
Maiden anuncia una nueva visita, todos esperan que esta vez un buen concierto
se lleve a cabo en el Velódromo del Estadio Nacional junto a bandas
como Slayer y Criminal,
pero ahora es el “caso Pinochet”
el que impensadamente “no permite”
a la banda venir, esta vez es a través de una recomendación
general que el gobierno le hace tanto a artistas ingleses como españoles
(ahora no una “advertencia personalizada” como fue la amenaza
implícita del año 1992).
Año 1999, euforia por la vuelta de
Bruce Dickinson a la banda, nuevo álbum
y una gira que los trae a Chile el 2001
en un recital que finalmente, y como mencionábamos resulto ser
el más masivo de los recitales en los que se paga entrada general...
Finalmente!!...
Lunes
15 de enero de 2001. El rugido de 20.000
fanáticos de Iron Maiden repletaba la pista atlética del
Estadio Nacional, cuando una introducción musical pre-grabada anunció
el inicio del concierto. Súbitamente un cortocircuito apagó
la alimentación de energía eléctrica disponible para
el sonido. Al reponerse ésta, los parlantes destinados a llevar
el sonido a la parte posterior del estadio estaba totalmente apagados.
¿Diagnóstico? El cable maestro de energía,
que conectaba la mesa de sonido con el escenario por el medio de la cancha
había sido cortado. Durante minutos preciosos, y ya con la banda
sobre el escenario, el equipo técnico improvisó una nueva
alimentación de energía.
Sin embargo, una consecuencia paralela - y bastante
más grave- estaba en vías de solucionarse: el apagón
desprogramó totalmente los equipos del sonidista inglés
a cargo del tour, incluyendo ecualización y los efectos.
Según la empresa chilena a cargo de proveer
los equipos, la reposición del sistema de amplificación
tardó sólo dos canciones,
y el ingeniero inglés se demoró sólo cinco
en restaurar la calidad del sonido.
CONCLUSION!!...
Esta vez no fue ni Ravinet, ni el gobierno, ni la iglesia, ni los
escupitajos, ni Pinochet, ni el cura Tato... sino un grupo de mediocres
pelafustanes chilenos a quienes desgraciadamente la productora hizo cargo
de este fundamental y vital asunto como es el sonido, y que no solo fueron
incapaces de respetar las mínimas exigencias técnicas que
la banda “exige” (o más bien sugiere).... sino que
además esquivaron el bulto y le “echaron la culpa”
a cualquier cosa, en lugar de asumir su mediocridad. El punto es que sea
como sea, por algún u otro pelafustán, siempre ha ocurrido
algo que ha impedido que todo resulte en un cien por cien en los conciertos
de Iron Maiden en Chile.
Ya muchos hablan de la maldición de Maiden en Chile o del “Karma”
que tiene la banda con este país, y si bien es cierto hay muchas
claves que hablan sutilmente, y que personalmente he analizado, hay que
tomar las cosas con cautela.
Análogamente a las sincronías numéricas entre lo
ocurrido en las Torres gemelas y muchos hechos sin aparente vinculación
como el trabajo de Dream Theater (grupo que en la carátula de su
trabajo editado el 11 de septiembre de 2001 muestra a las Torres Gemelas
incendiándose), el capitulo de Superman a la venta el mismo 11
de septiembre (y que también muestra a las dos torres siendo derribadas
por “fuerzas extraterrestres”), los dólares que al
doblarlos bajo un cierto orden numérico basado en el 11 resultan
claramente dos torres quemándose, o la patente de uno de los aviones
“Q33NY” (entiéndase el “NY” correspondiente
a New York), y que al transformarlo al tipo de letra “wingdings”
muestra claramente dos torres alcanzadas por un avión con el símbolo
de la muerte, y lo más enigmático, que es una estrella de
David, símbolo judío (¿que querrá decir esto
ultimo? es la gran pregunta), es que hay que decir que lo ocurrido en
Chile con Iron Maiden no es casualidad, no se trata de hablar de una maldición
y estupideces por el estilo, sino de averiguar e intentar descubrir que
puede haber detrás de ciertos códigos, de hecho, no es casualidad
que la próxima visita de Iron Maiden sea justo un día Martes
13, fecha que, encima, está exactamente a trece fechas de concluir
la gira, o dicho de otro modo a trece conciertos de la “muerte”
de la gira del álbum trece llamado la “Danza de la Muerte”...
Claro está que la carátula del álbum esta hecha en
base al arcano trece del Tarot, el arcano de la muerte (haciendo Eddie
las veces del personaje de la muerte, con la capucha y la oz correspondiente).
En cuanto a la propia fecha, el día martes está regido por
Marte, el planeta rojo, el de la destrucción, la violencia, la
guerra, la sangre y... la muerte. Y se cruza con el 13, que como decíamos,
tanto en el tarot como numerológicamente corresponde a... la muerte.
Por otro lado, es una fecha que curiosamente ha estado asociada a la propia
música, habiendo incluso hace unos años un programa de TV
llamado así (Martes 13).
Como curiosa referencia, en el “I Ching”, el lugar número
trece de los trigramas (tres líneas) lo ocupa Tung Jen (Tong Ren)
que significa Amistad con los hombres; las imágenes que le corresponden
a este trigrama del I-Ching son un clan guiado por un líder que
apunta hacia el cielo y una flecha disparada hacia una montaña.
Su significado oracular es claridad y fuerza, unión con otros que
poseen las mismas ideas y pertenencias, clan o ejercito.
Algo muy curioso sucede al hacer una analogía entre el Arcano 13
del Tarot de Raider y una nueva etapa o fin de ciclo que podría
darse para Iron Maiden a partir del concierto en Chile que no solo esta
a trece fechas de concluir la gira en oriente (Japón específicamente),
sino que además estaría dando paso a una etapa de fin de
ciclo para la banda (ellos mismos han dicho que es a partir de Dance Of
Death que las propias giras ya no serán como antes)...
Bien, el arcano trece de este tarot está representado por un esqueleto
con una armadura negra montado sobre un caballo blanco, cuyos cascos pisotean
a un rey que yace sobre un campo desolado; el oscuro jinete se aproxima
a un niño y a una doncella atemorizados. Frente a la Muerte se
encuentra un obispo o papa.
La Muerte porta una bandera con una rosa de cinco
pétalos que representa al planeta Marte y a la fuerza vital. Al
fondo se alcanza a ver un sol saliendo por el Oriente, como símbolo
de la inmortalidad. El arcano trece simboliza la transformación
constante del nacimiento-muerte-renacimiento, cambios externos e internos
y muerte de lo inútil; el rey caído recuerda que todo poder
acaba. Su significado adivinatorio es transformación, cambio en
la conciencia, nacimiento de ideas nuevas y nuevas oportunidades. Invertida
significa revolución, anarquía, muerte.
Hay bastantes indicios de que algo especial pueda
ocurrir, pero eso en ningún caso habla de que necesariamente algo
“malo” tenga que ocurrir, de hecho creo que puede ser todo
lo contrario, pero de que algo pueda ocurrir como ha sido en cada oportunidad
en que Maiden ha intentado venir o ha venido...
Por otro lado esta sería la tercera visita
de la banda, y aquel dicho que dice: “la tercera es la vencida”,
vaya que también tiene su por que... Mientras tanto y más
allá de las especulaciones esotéricas, lo importante es
que esta vez la banda viene “previendo” (como “The Clairvoyant”)
y considerando experiencias pasadas, es por eso que este cargamento de
más de 25 toneladas que trae a “Eddie y sus Secuaces”,
sin duda que echará por tierra y matará todo tipo de maldiciones
y supersticiones este Martes 13 de enero de 2004 en la Pista Atlética
del Estadio Nacional. Up The Irons!!
Claudio Matta Jorquera.
clamatt@latinmail.com
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