Jaivasmigos: Con fuerza en el corazón Viernes, 26 de Octubre de 2012 (Publicado originalmente en revista #Rockaxis116, octubre de 2012) Los Jaivas han dado lecciones de sobrevivencia y de cómo vivir en comunidad. Ya sea con ‘Todos juntos’ o ‘Un mar de gente’, la invitación siempre ha sido a unirse los unos con los otros. Así lo entendieron sus fanáticos organizados bajo el nombre de Jaivamigos. Quién ha podido conocer o se ha dedicado a seguir con atención la historia de Los Jaivas se habrá dado cuenta de que ninguno de los músicos que conformaron su núcleo durante tanto tiempo no son calzan con el típico paradigma de la estrella de rock. Todo lo contrario: calificativos como “sencillos”, “cálidos” y “cercanos” los han acompañado de toda la vida. No somos nosotros quienes tienen más historias para respaldar esto. Existe una comunidad ligada a Los Jaivas desde hace más de una década y que contrario a lo que el común observador podría suponer a la distancia, es mucho más que un club de fans. Son los Jaivamigos, convertidos hoy en una extensión natural de la propia banda y que mucho que decir tienen de cara al medio siglo que cumplirá el grupo. Curiosamente, esta está lejos de ser la primera entrevista que los Jaivamigos dan. Uno de los entrevistadores que ya han enfrentado es, nada menos, el mismísimo Eduardo Parra para la revista de Los Jaivas en Internet. Sin imponer ningún tipo de jerarquía, Jaivamigos es comandado por cuatro personas, cada uno con su tarea ya clara. Pamela Urbina, encargada de relaciones públicas y prensa; Fernando Bastías, coordinador de la relación entre banda y comunidad; Eduardo Oyarzún, encargado de logística y redes sociales; y Carlos Guerra, fundador y el hombre detrás de las gráficas y compilación de material del grupo. Tres de ellos nos acompañaron para relatarnos cómo ha sido el camino para estos Jaivamigos, instalados en El Cuervo, el bar ubicado a un costado del Cine Arte Alameda donde nació esta familia el 30 de agosto de 2001. Carlos cuenta que los primeros pasos de la iniciativa fueron a través de un chat. “En esa época, la página de Entel llevaba artistas para que pudieran chatear con la gente. Yo llegué tarde cuando fue el turno de Los Jaivas pero me quedé conversando con los que habían participado y ahí establecimos el primer contacto con algunos”. De la conversación virtual al encuentro en El Cuervo pasó un tiempo. Finalmente, “de los que contacté en el chat, llegaron tres, y dos de ellos trajeron un amigo. Así empezó a armarse. Nos fuimos enviando correos, compartiendo material y un Jaivamigo que se manejaba más en Internet creó el grupo en Yahoo. Ahí empezó a llegar harta gente”. Resulta curioso que para una banda que viene funcionando desde los sesenta no haya existido un club de fans o algún símil ya organizado en 2001. Carlos comenta que “somos muy amigos del sonidista que tenían Los Jaivas en Francia y él me escaneó un registro de un club de amigos de Los Jaivas que era de los ochenta. Él coleccionaba de todo y cuando venía con ellos se llevaba cosas. Era del año 1983 y no hay nada de ese club o de alguien que siga al grupo organizadamente que hayamos encontrado aparte de eso”. La necesidad de crear esta instancia nació de una inquietud del propio Carlos Guerra. “Yo al comienzo me preguntaba ‘¿seré el más fanático de Los Jaivas en Chile?’. Eso me llevó a buscar gente, empezar a compartir material, etc.”. Al menos merece el reconocimiento al más proactivo de los fanáticos jaivas. Lentamente fueron sumándose amigos de todos lados: norte y sur de Chile, Argentina, Europa e incluso Australia. El contacto con la banda fue lento, sin apresurarse. No fue mucho lo que demoraron en ganarse la confianza de los músicos y eso les permitió crecer como colectivo. “Me acuerdo que Los Jaivas tocaban en Viña y Mario Mutis me dijo ‘me ha escrito tanta gente que te los voy a mandar para allá’”. Ese fue el primer espaldarazo potente para el trabajo que hacían. Fue, también, factor vital en el engrosamiento en las filas de Jaivamigos. Al poco andar, comenzaron a notar que sin organización de por medio, antes de ellos sí había existido gente que se relacionaba mano a mano con sus ídolos. “Había harta gente que estaba cerca de Los Jaivas antes de nosotros y que nos trataban de decir que ellos eran intocables. Los protegían demasiado, te decían ‘yo me encargo de esto, no los molesten a ellos’, hasta que nos fuimos dando cuenta que no era así” aclara Fernando Bastías. Intocables no. Pero cada uno de ellos va a recordar por siempre la primera vez que tuvo a alguno de sus venerados al frente. Fernando recuerda que su experiencia también fue en un contexto poco glamoroso, lejos de un escenario: “Cuando murió Gato, había que armar muchas cosas para los cuarenta años. En algún momento Mario me mandó a buscar, era mi primer acercamiento con él. No sé quién le había contado que yo era vendedor y quería que ayudara a vender los shows. Mario saca una carpeta y empieza a contarme las actividades y yo lo único que hacía era mirarlo, no entendí nada de lo que me dijo”. La muerte de Eduardo Alquinta fue un punto de inflexión en la historia de Los Jaivas. Pero también fue un momento definitorio para los Jaivamigos. Ofrecieron su tiempo y trabajo para aligerar la carga para sus compañeros de banda, aunque también es el hito que marca la llegada masiva de fans necesitados de compartir su pena. Entre las que arribaron aquella vez está Pamela Urbina, una de las Jaivamigas más cercanas a Los Jaivas hoy en día. Está escribiendo un libro que será parte de las actividades oficiales del grupo el próximo año y, entre otros proyectos en los que se ha involucrado, ha subtitulado los últimos tres DVD, trabajando mano a mano con Claudio Parra. “Confían mucho en lo que hacemos. Cuando Claudio no sabe algo, dice ‘llamen a los Jaivamigos’. Da nuestros nombres o números. Ellos han visto que nosotros hacemos un trabajo súper responsable comunicando sus asuntos”, dice Pamela. El relato vuelve a la muerte de Gato. Fernando cuenta que “nosotros estuvimos a cargo de toda la seguridad del funeral de Gato. No de guardias, sino para hacer pasar a la gente y organizarlos. Queríamos ayudar. Ordenamos las vallas papales, estuvimos los dos días en la Estación Mapocho, nosotros ordenamos a las filas, todo eso”. Los Jaivamigos afianzaron sus lazos con la banda a fines de 2002 y el 2003, antes y después de lo de Alquinta. El primer evento en el que pusieron su tiempo y dedicación a disposición de los músicos fue para el lanzamiento de su vino. “Mario me llamó al trabajo para saber si había alguna Jaivamiga que ayudara en la presentación. Curiosamente no se sumó sólo una mujer; pero éramos cuatro hombres que queríamos ayudar. Llegamos allá, pusimos las copas, era por los cuarenta años. Ayudamos en eso y además vimos los shows que dieron esos días, que al final fueron los últimos conciertos del Gato”. Esa fue la primera ayuda, según dice Carlos. Pese a que la muerte de Gato estaba todavía fresca, Fernando guarda bonitos recuerdos del cuarentenario de Los Jaivas. “Trabajamos harto. En agradecimiento nos organizaron un asado en la casa de Mario. Estábamos todos los que estuvimos haciendo algo y todo el grupo ahí. Súper bonito”. ¿Cómo piensan celebrar los cincuenta años de sus ídolos? Nada claro todavía. Carlos cuenta que “una Jaivamiga propuso que grabáramos un video del ‘Todos Juntos’ con los Jaivamigos cantando en distintas partes de Chile y fuera de Chile también”. Eso sería algo, pero no se atreven a hacer demasiadas proyecciones. “Seguramente vamos a tener harto que hacer con ellos y que terminemos apoyando sus actividades, no nos va a dar el tiempo para hacer muchas cosas propias”, completa Fernando. Los Jaivamigos repiten con bastante orgullo que su lazo con la banda es cercano por el respeto mutuo que se tienen. Se defienden diciendo que tampoco son un fan club. Carlos comenta que nunca ha habido histeria en torno al tema, ni “hablamos de Los Jaivas así como que estamos llorando y es esa cosa exagerada. Los sentimos cercanos porque ellos han depositado confianza con nosotros. Te ven a lo lejos y te van a saludar. ¿Quién más hace eso?”. Si de cercanía se trata, estos privilegiados Jaivamigos han tenido a algunos de los músicos en cumpleaños, matrimonios y otros. Probablemente Carlos Guerra se anote el mayor golpe de suerte, pues su hija nació el día del cumpleaños de Los Jaivas, el 15 de agosto. Claudio Parra ha llamado alguna vez a su casa para saludarla. Antes de concluir la conversación, Pamela rescata un asunto que dice mucho del sentido detrás de esta comunidad: “somos amigos entre nosotros también, hemos pasado de todo juntos. Matrimonios, separaciones, hijos, todo”. El mismo espíritu es el que les extienden desde la banda. ¿Qué hay que hacer para ser un Jaivamigo? “No hay inscripción. Simplemente estamos en Internet, Twitter, Facebook, el antiguo grupo de Yahoo. El que llega, llega”, explica Carlos. Entre tantas historias relacionadas a Los Jaivas, esta era una que valía la pena descubrir. No se apure, que los Jaivamigos tienen cuerda para rato para recibir nuevos entusiastas. “Mientras los hijos de nuestros hijos sigan amando a Los Jaivas, el grupo seguirá vivo y nosotros vamos a estar aquí” culmina Pamela. No lo dudamos. Juan Ignacio Cornejo Tags #Los Jaivas # Jaivamigos Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Shows de Desierto Drive y Pxndx Vive tendrán presencia chilena Martes, 28 de Abril de 2026 Chile Discos Undercroft Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Paranoia anuncia su regreso a Argentina Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Hermanos Ilabaca continúan adelantando su segundo disco Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias ''Monstrosity Pop'': Saken confirma su nuevo álbum tras una década Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Ventrial presentará ''Destinos'' en vivo Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Discos teodioteodio Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026