Un laboratorio llamado Matorral Miércoles, 18 de Noviembre de 2015 (Publicado originalmente en revista #Rockaxis151, noviembre de 2015) ¿Te acuerdas de Matorral? Pues olvídalo y a la vez ten presente quiénes eran o cómo creías que eran, porque esa banda ha mutado nuevamente. Si “Remoto Control” (2013) dejó la vara alta en reinvención, “Gabriel”, su quinto álbum, marca otro punto aparte. El relato continúa, el vocabulario crece. Por Marcelo Contreras Hablamos de Muse, su perfección y frialdad un día después de su paso por Santiago. Hablamos que para los artistas chilenos era mejor no hablar en vivo. Luego hablamos de bajar el volumen para un grupo que en sus primeros discos encarnaba ruido, distorsión y sicodelia, y que se fue transformando, dejando integrantes, sumando otros, abandonando ropajes sónicos por otros más concretos y ambientales, una paleta con más colores y recursos. Matorral tiene un nuevo trabajo, “Gabriel”, rompecabezas de alta complejidad cuyas piezas encajan naturales. Felipe Cadenasso, Gonzalo Planet, Antonio del Favero, Ítalo Arauz, describen un proceso de búsqueda donde el interés radica en probar los enfoques posibles, y borrar cualquier rasgo de ego en beneficio de la música. -No creo que haya una factura, pero es notorio el cambio que propone “Gabriel”. Antonio: Para explicar cómo se llega al disco nuevo, el paso obligado es “Remoto control”. Es la antesala, siendo bien diferente entre ambos, a un modo de enfrentar la grabación y un ensayo también. Hubo toda una búsqueda timbrística en ese álbum que aquí se profundizó. El caso más emblemático es el de la batería, descubrir cómo suena tocada muy despacio, y eso lo llevamos a los demás instrumentos. A veces era más lindo poner una guitarra con el amplificador muy fuerte, pero tocada muy despacio. Entonces aparecía una textura que nos interesaba rescatar, lo hacía sentir más cálido. -¿Estaban cansados del volumen? A: A lo mejor Gonzalo y Felipe consideraban que ya habían pasado por una etapa que era de mucho decibel. Entremedio Felipe había hecho su disco solista, “El movimiento” (2009), que era un ejercicio de cambio radical respecto de lo que hacía con Matorral. Más que una respuesta, hablamos una posición política respecto de la música. Para qué se hace música, y eso también implica cómo hacemos esa música, cómo lo grabamos, qué rescatamos del hacer música, qué sienta el ser humano en la ejecución de esa música. Creo que ahí se junta todo esto, donde se percibe más a la persona, al instrumentista. Si bajamos los decibeles pareciera que nos acercamos a una estética que nos representa si queremos rescatar esa humanidad. -Hablamos de un aprendizaje. Gonzalo: Totalmente. Creo que conecta mucho con lo que dices, aquí hay un cambio, no una ruptura. Creo que sentimos absolutamente eso, una especie de continuidad. Felipe: Una vez leí que “Basement Tapes”, este disco de Bob Dylan, que es más o menos el momento en que empieza tocar con guitarra eléctrica, ensayaban con amplificadores pero la voz no estaba amplificada. Entonces tenían que poner los amplis super despacio porque Dylan quería cantar así nomás. Leí justo eso después de “Remoto control”, cuando ya ensayábamos así. Está esa idea, que se puede tocar enchufado, pero a un volumen que permite a cantar con la voz más relajada. Porque si haces música así y luego la tratas de tocar en vivo a todo volumen, estás sufriendo, sobre todo por las condiciones técnicas. Creo que de eso nos cansamos un poco. G: La primera etapa de Matorral era una lucha constante con el volumen, siempre era escucharse la voz. Estaba todo muy arriba, en parte porque (el ex baterista) Iván Molina toca muy fuerte, entonces los amplificadores tenían que estar a su nivel. Esteban Espinosa (el siguiente baterista) también tenía algo de eso, aunque permitía un poco más de aire porque había menos platillo, menos cosas resonando -Soy fan de Molina. G: Yo también, fantástico, pero debíamos luchar con el volumen. Entonces en un momento fue pensar cómo sería si esto fuera más bajo. -Uno de los atractivos del nuevo álbum es la batería, mucho más sutil. Otro detalle: las canciones son más cortas, cuando ustedes eran conocidos por algunos largos pasajes. Ítalo: El paquete viene más chico ahora (risas). F: Es curioso, porque antes las canciones eran más simples armónicamente, pero más largas. Ahora armónicamente son más complejas, pero pasan más cosas en menos tiempo. Antes se daban momentos de improvisación pero trabajados sobre ciertos tonos, y ahora el arreglo es más al callo. La melodía que a uno le gusta, ya sea que la haga una trompeta o unas voces, van sobre bases un poco más raras, en el sentido que cambian en lugares más inesperados. GP: Los discos anteriores iban armados desde la sala de ensayo, no tanto en el estudio de grabación. Entonces estaba esta dinámica de un trío, llegaban las canciones, surgía esta improvisación natural y las cosas se podían ir alargando. Pero ahora en el estudio usamos más el cortar y pegar. -La edición se nota. G: Los discos se armaban en la sala, llegábamos a grabar con todo muy ensayado. Los cambios de estructura ahora los vimos en el estudio mismo, Grabando una base con Felipe al piano, ahí mismo cortando. I: Igual las baterías están interesantes porque hay algunas cosas sobre puestas. Hay baterías afinadas estándar y otras agudas, como de bee bop. Me gusta porque ratos es un sonido como antiguo, clásico, y sin quererlo hay patrones contemporáneos al chancho. F: A veces convive una máquina de ritmos con la batería, cosas así. Y como dices tú, el rollo del volumen. Ya para “Remoto control” empezamos a ensayar lo más despacio posible. Y era para poder cantar mejor, porque es algo que hemos ido mejorando. Si ensayamos despacio obviamente es más fácil afinar, sobre todo si quieres cantar más relajado y no gritando. Me encantaba la potencia, pero igual éramos imprecisos. Lo decía Gonzalo, siempre estábamos luchando contra la acústica y las condiciones de los locales. Hasta que nos dimos cuenta que si nosotros tocábamos despacio arriba del escenario, da lo mismo que para afuera nos pongan brutal. Ahora tratamos de recrear una situación en la que estemos cómodos. -Entonces ahora todo está bajo control. I: Es trasladar la sala de ensayos al escenario. -¿Han probado en vivo las nuevas canciones? G: Sólo una que se llama ‘Poder ser’. A: En el disco hay más cosas de las que podemos tocar y estamos viendo qué priorizar, y cuáles son las claves para emular lo que el disco produce. Estamos un poco investigando en la sala ensayo, probando cosas para ver qué nos funciona mejor. I: No creo que sea necesario que todos los detalles sean exactos. La otra vez leía que David Byrne decía que si tú has escuchado el disco y cuando lo vas a ver en vivo, hay cosas que no suenan pero la mente lo cubre. -Obviedades: díganme por qué el disco se llama “Gabriel”. G: Tuve un bebé hace un año ocho meses que se llama Gabriel y este niñito vino a cambiar toda la vida para uno que es padre primerizo, a mover el piso pero para bien. Y a Felipe le pareció que era una bonita metáfora. Cuando llega un niño a tu vida te pone en otro plano como persona, y sentía que este disco nos ponía en otro plano como banda. Es una analogía. A todos nos pareció bastante bonito y por eso se llama “Gabriel”. I: Para mí además tiene otro sentido. Gabriel Parra es un ídolo máximo, entonces también lo interpreto por ese lado. G: Uno se sorprende un poco de estos giros, pero un músico debe estar en permanente aprendizaje. Uno de alguna manera tomo caminos. Puedes seguir reproduciendo un determinado estilo. Con “Resonancia en la zona central” (2007) pudimos haber explotado aquello al infinito, o podíamos irnos hacia otro lado, y decidimos hacer eso. -Más elocuente siendo más breve. A: A mí me provoca, guardando las proporciones, lo mismo que me pasa con el Álbum blanco de Los Beatles, canciones muy cortas pero que tienen tantas partes que no sientes que duran tres minutos. Con este disco me pasa algo parecido. Creo que para tocarlas en vivo nos va a tomar mucho tiempo de ensayo. Hago una analogía con lo que decía Bielsa en el fútbol, que cuando uno automatiza puede empezar a interpretar de verdad. G: la idea es disfrutarlo también. -Otro detalle es que las guitarras, que antes dominaban en Matorral, ahora están subordinadas. F: Empezamos a reemplazarlas por teclados. Y fue como ‘ah ya, así queda más oculta de la base armónica’, o el bajo ya no marca, o los distintos enfoques de la batería. -A veces da una sensación de música electrónica. F: Muchas veces no tocamos la canción de principio a fin, sino que por secciones. Marquemos que el bombo y plato sean una orquesta, cómo hacer sonar el plato más expandido. Fuimos grabando por partes y después usábamos la edición como parte del arreglo. Hay una canción que se llama Permanece, y a último minuto consideramos que la estructura se repetía y sería bueno refrescarla. Partes que eran cantadas después pasaron a ser arreglos de trompetas. A: Con Felipe llevamos un par de años trabajando juntos en producción de bandas en general. Creo que lo entretenido con Matorral es que nos tomamos más libertad que nunca para intervenir en el proceso y decidir. Ambos estamos muy de acuerdo en no ponernos un límite previo, no decir ‘en este disco no va a haber tal cosa’. El 80% del disco y los arreglos, son cosas que hicimos en el momento en que se grabó y nunca más. Con Felipe nos gusta experimentar con nosotros mismos. Somos nuestro propio laboratorio. F: La idea era que nos pudiera sonar frescos a nosotros. Evitamos el rollo de tener muchos demos, porque después cuando se graba y si te gustó mucho el demo, llegas al estudio y tratas de repetirlo, y es súper difícil porque tratas de reproducir la sensación. Así que no lo hicimos de esa manera para sorprendernos. Cuando uno graba no sólo graba la música, también la sensación que tenías en ese momento. -Es como si describieron un rompecabezas. A: Eso lo atribuyó en gran parte a una actitud que tiene la banda como un grupo humano, unos con otros, y con la música. No hay demasiado ego involucrado. Todos nos sometimos a este experimento súper abiertos a ver qué pasaba, y con la libertad obviamente de equivocarse. Y si algo no funcionaba en este sistema, bueno se volvía a grabar y se probaba otra cosa. Aquí no hay dictadores. Hay una apertura en dialogar y como se hacen las canciones, cómo enfrentamos la música y así se hace muy fácil armar un rompecabezas de este nivel. Tags #Matorral Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Shows de Desierto Drive y Pxndx Vive tendrán presencia chilena Martes, 28 de Abril de 2026 Chile Discos Undercroft Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Paranoia anuncia su regreso a Argentina Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Hermanos Ilabaca continúan adelantando su segundo disco Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias ''Monstrosity Pop'': Saken confirma su nuevo álbum tras una década Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Ventrial presentará ''Destinos'' en vivo Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Discos teodioteodio Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026