La Brígida Orquesta: Sin Límites ni Fronteras Lunes, 21 de Octubre de 2024 Publicado originalmente en revista Rockaxis #239, mayo de 2023. Después de meses de gira por Europa y luego de casi cinco años de su anterior (y aplaudido) larga duración “Corte Elegante”, La Brígida Orquesta regresa a las 10 canciones con “La Inmensa Minoría”, un álbum en que, con menos que demostrar, deciden concentrar sus energías en la experimentación y el trabajo en el estudio. Conversamos con Gabo Paillao, KNOM, director artístico del colectivo de jazz y rap chileno. Cristofer Rodríguez Fotos: Nathaly Arancibia Con un sonido más cercano a la melancolía millenial (que mezcla el jazz tradicional y nuevas estéticas como el vaporwave), La Brígida Orquesta regresa al disco luego de su indispensable LP “Corte Elegante” (2018). Más experimental y con elementos que ya habían mostrado en el EP “Antípoda” (2022), “La Inmensa Minoría” es un manifiesto del estado actual del grupo, luego de alcanzar un estatus respetable en la escena nacional, sin perder la ética de banda independiente con la que comenzaron hace seis años. «Sacamos un EP primero, después un disco que fue el “Corte Elegante”, después otro EP y ahora otro LP que tiene 10 canciones, que viene a ser un espejo del primero en cuanto a la envergadura del álbum», menciona Gabo Paillao, conocido como KNOM, director artístico del colectivo. ¿En qué sentido “La Inmensa Minoría” es un espejo de “Corte Elegante”? En el “Antípoda” empezamos a probar y experimentar con esas sonoridades más modernas, pero que también están dentro de un contexto análogo. “La Inmensa Minoría” es el cruce de jazz como el que venimos haciendo, luego la estética de la maquinaria ochentera y eso mezclado con la modernidad de las baterías y el rapeo. El cruce de esos tres mundos queda plasmado en este álbum. Si me lo preguntas directamente, tiene más que ver con el “Antípoda” en cuanto a la música. Nace de otra forma, con otra energía. Pero recupera el hecho de hacer una obra larga. Matiah Chinaski –el MC del combo– tiene proyectos donde mezcla rap con jazz, pero no desde la estética del swing, sino desde la guitarra, desde el trío, un estilo más de cabaret. Eso no está en La Brígida Orquesta, la guitarra eléctrica, por ejemplo. Es algo más blusero incluso lo de Matiah, más de cantina. La escuela de jazz de nosotros es la escuela negra, que tiene que ver con gente como Charles Mingus, Thelonious Monk. La perspectiva del jazz negro es súper diferente a otras interpretaciones, a otros imaginarios. Lo nuestro tiene que ver con los vientos. El “Corte Elegante” no tiene casi ningún acorde que no fuesen triadas que se relacionan de diferentes formas, pero este disco viene súper distinto. Está lleno de otras armonías y tensiones, de otro imaginario sonoro. ¿Y el jazz chileno los ha influenciado? ¿Se sienten parte de una tradición cuando hablamos de jazz chileno? Nosotros nos criamos en la Conchalí Big Band con Carmelo Bustos, que fue uno de los saxo alto de la mítica Orquesta Huambaly. Nosotros crecimos escuchando esa música popular. Para mí, la Orquesta Huambaly de esa generación es una influencia total. No tienen igual en Chile, por cómo grabaron, cómo sonaban esas trompetas. Nosotros admiramos mucho a la Huambaly y son un ejemplo de cómo tiene que sonar una orquesta en vivo. Trabajamos harto para que realmente suene como una orquesta brígida. ¿Y el rap de dónde viene? Porque Chile es un país súper rapero. Yo vengo de un barrio y siempre sonó el rap. No sé, yo conozco acá en Chile a dos bajistas que rapean: Tomás Alud de la Brígida y Giancarlo Valdebenito de La Plaza del Puma, y no sé si en otras partes del mundo haya muchos bajistas, pianistas o bateristas que rapeen. Acá los raperos se influencian de la vieja escuela. El boom del rap chileno de los 2010 le dio mucha fuerza. Lo primero que yo escuché fue Vico C y en 4° Básico me sabía todas las canciones del disco “Aquel que Había Muerto” (1998). Inevitablemente tenía siete años y estaba rapeando. ¿Por qué se llama “La Inmensa Minoría”? ¿Hay un sentido político? Tiene más que ver con esta ola de compra y venta musical, donde importa más cuánta gente te escucha que el objeto de arte. Esto es música para la gente que resuena con lo que estamos haciendo. A mí me interesa hacer música que se relacione con lo sensible. Separar un poco la industria del entretenimiento de lo artístico. Hemos sido bastante porfiados con eso. A nosotros nos han pedido ir a lugares, pero que no vayamos todos, cosa que es imposible porque ya no sería La Brígida. Todo lo que hacemos está en relación a nuestra propia política de grupo. Si no nos ven en ciertos escenarios es porque no queremos estar aún y vamos a estar solo si nos ofrecen lo que corresponde para poder montar un show de 11 músicos y su equipo para un público que puede llegar a las 200 mil personas. Reglas ya hay muchas Una extensa gira por Europa (desde donde se rescata el disco “Live in Berlin”, de 2019) tuvo a la banda alejada de los escenarios locales. Una distancia que sirvió al grupo para preparar su nuevo álbum y fortalecer relaciones con el sello sueco Ajabu Records, responsables de la edición de su última placa, que prepara también una edición física en vinilo y CD. En Barcelona se encerraron en un home studio a componer y hacer la preproducción de “La Inmensa Minoría”, en un proceso creativo distinto a lo hecho anteriormente por el colectivo. «Nos encerramos 10 días con el Matiah y el Alfredo Tauber, uno de los trombonistas que es el director de vientos de la orquesta. Estuvimos haciendo pistas y buscando el sonido del nuevo disco. Tiene toda la influencia de estar viajando, de estar moviéndose, creando en el momento Todos estuvimos creando. Eso fue lo más bonito del proceso. Montamos un estudio a disposición de la música sin limitaciones ni abanderamientos. Fue bastante libre todo el proceso compositivo. Hicimos más de 30 pistas de las que seleccionamos las que más nos gustaron y después traducimos eso a tocarlo con la orquesta, en la vida real». ¿Es un proceso creativo muy distinto al de antes? Siempre había sido un proceso creativo más personal. Estuve a cargo del primer EP, el “Corte Elegante” y del “Antípoda”, componiendo el piano, la sección rítmica, la batería, el bajo, luego pasábamos a los arreglos de vientos. Acá el proceso de composición fue súper distinto porque éramos tres cabezas pensando la música. El “Corte Elegante” siempre fue un manifiesto generalizado de lo que es La Brígida, una orquesta que viene del mundo del jazz y el rap con toda su importancia en Chile. Este disco no tiene que ver con demostrar quiénes somos y qué queremos hacer. Tiene que ver más con los procesos propios a la hora de escribir, a la hora de arreglar. ¿Cómo ves la escena del rap experimental en Chile, con Como Asesinar a Felipes, el mismo Matiah Chinaski con todos sus proyectos? ¿Se puede hablar de una escena? Es una escena en construcción aún. También porque es una música que no busca llegar a mucha gente. Somos gente que hace música porque tenemos muchas ganas de hacerla y desde los lugares que venimos no estamos llenos de alternativas, así que cuando encontramos las condiciones nos vamos con todo. Desde los CAF ha habido un avance súper grande. Hace poco hubo un evento de hip-hop en Valpo y vi muchos instrumentistas haciendo rap, no solo MC. Es una escena en construcción con matices, con proyectos alternativos entre sí. ¿Y en Europa viste un panorama similar? Pasa que estando en gira no es mucho lo que alcanzamos a compartir. Siento que en Chile el movimiento es bastante especial. En las ciudades que he estado fuera de Chile me cuesta encontrar proyectos que me parezcan interesantes. Me acuerdo que hace años atrás trabajamos con la banda del Portavoz y de eso hasta ahora han pasado como siete años y hemos visto todo lo que está sucediendo con el hip-hop y lo instrumental, con gente tocando en vivo. Me acuerdo de La Habitación de Pánico y quedé pa’ dentro. He estado en caleta de lugares fuera de Chile y no he encontrado bandas como esas. El nivel de trabajo aquí es súper alto, pero en este país estamos en una desventaja porque somos una isla. Es difícil la visibilidad solo por ser de esta parte del mundo. Es algo súper contradictorio, porque por un lado hay una escena que se solidifica cada vez más, con matices súper únicos, pero por otro una dificultad para mostrar todo este torrente en el extranjero. Podrían ser escuela afuera. Creo que no existe otra Brígida Orquesta en el mundo, porque coinciden cosas que tienen mucho que ver con lo que pasa acá. Tiene que ver con el rap de acá, con la Conchalí Big Band. Nosotros estamos listos para pararnos en cualquier escenario, donde nos pongan a tocar, en el escenario que sea vamos a sonar bien y vamos a estar a la altura de cualquier otro proyecto, porque somos conscientes que trabajamos duro. Recordé a De Kiruza cuando hablabas de una escena de rap súper chileno y con base instrumental sólida. Claro, yo trabajé con De Kiruza. Fui parte de la banda un rato cuando me invitaban a tocar cuando no tenían pianista. El Pedro es un amigo, un hermano, lo respeto caleta y aprecio mucho de lo que generaron en esa época. Es una música súper intensa, compleja, que se nota que tiene otra envergadura. En el disco también viene una colaboración con Mente Sabia Crú. El «Brígidamente» es un símbolo de lo que nosotros estamos haciendo en los conciertos, que es La Brígida Orquesta con Mente Sabia Crú, y también está el “Crimen Colectivo”, que es La Brígida con Como Asesinar a Felipes. Bajo ese concepto, invitamos a los chiquillos de Mente Sabia y ahí nació una canción de siete minutos. Este disco tiene 10 canciones y 2 de ellas son reediciones de KNOM con Matiah Chinaski, que son ‘La ansiedad’ y ‘La chiripiorca’, que le sacamos la parte más experimental para un lenguaje más de La Brígida. Hay algo bien colectivo en el disco. Somos once voces y veintidós manos La ausencia física de La Brígida en Chile incrementó el hambre por verlos en vivo para un público que nunca ha dejado de estar en alza. El regreso a Chile de la banda es a lo grande, con un nuevo disco y una extensa gira nacional de ocho conciertos en menos de un mes, cuyo arranque en el Teatro Caupolicán los matriculó en la lista de los artistas más consagrados del país. «Súper rico tocar en el Caupolicán por lo mítico del lugar. Pararnos solos ahí y presentar un disco que nos gusta harto. Fue súper desafío, pero trabajamos para tener un concierto que haya sido una experiencia increíble para todos los que estuvieran ahí. Al máximo nivel». ¿Cómo es la logística de mover tanta gente por el mundo y en una gira nacional? Pa’ mi como director del proyecto es súper importante que la cosa funcione como trabajo para todo el equipo. Somos un proyecto independiente. Trabajamos con un manager que nos ayuda con la gestión, pero todo pasa por nosotros en cuanto a lo queremos o no queremos hacer. Para nosotros es un agrado poder salir de Santiago a tocar, movernos por teatros o el recinto que sea donde podamos hacer lo que sabemos hacer. Requiere mucha energía de nosotros como colectivo. ¿Cómo fue trabajar con Arturo Zegers? Me contacté con él para el “Antípoda”. Sabía que tenía cinta análoga y ganas de experimentar en la grabación. Nos gustó caleta nuestra comunicación. Es súper abierto a lo que le pedíamos. Hay muchos técnicos que a veces les pides cosas y dicen que no se pueden hacer. Arturo no dice eso, sino que va y experimenta. Grabamos muchas baterías, probamos muchas hasta conseguir el sonido que necesitábamos, luego a pasar las cintas por las máquinas y Arturo nos acompañó en todo. Siete días jugando, probando, seteando, cambiando bombos, cambiando cajas, poniéndole un paño, sacándoselas, cambiando pulsos. Fue súper bueno trabajar juntos. ¿Y el diseño visual? La portada la hizo Felipe Gonzanava que es un cabro con el que nosotros venimos trabajando hace un rato nuestros afiches y nos venían gustando caleta. También hizo la portada del single. La música del disco nuevo tiene mucho de contemplativa y la carátula del disco nuevo también. “La Inmensa Minoría” es La Brígida Orquesta exigida al máximo, vertiendo en cada etapa de la producción del álbum toda la creatividad del colectivo y experimentando como en la vieja escuela, haciendo del estudio un instrumento más y parte esencial del proceso creativo. Uno de los regresos más esperados de la música nacional. «Estuvimos siete días encerrados en el estudio en jornadas de 16 horas. Nos concentramos mucho en que el material que tengamos sea realmente importante en cuanto a la música, que es el foco principal». Jazz y rap al estilo brígido; de Chile pal’ mundo. Tags #La Brígida Orquesta #2023 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Shows de Desierto Drive y Pxndx Vive tendrán presencia chilena Martes, 28 de Abril de 2026 Chile Discos Undercroft Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Paranoia anuncia su regreso a Argentina Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Hermanos Ilabaca continúan adelantando su segundo disco Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias ''Monstrosity Pop'': Saken confirma su nuevo álbum tras una década Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Ventrial presentará ''Destinos'' en vivo Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Discos teodioteodio Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026