Aurora Voraz: La poética de la fractura El trío nos adentra en "Rota", su nueva obra Sábado, 20 de Septiembre de 2025 Publicado originalmente en revista Rockaxis #263, mayo de 2025. Con “Rota”, su más reciente disco, la banda quilpueína Aurora Voraz transforma el dolor en arte y el rock en un acto político. Entre distorsiones, maternidades y denuncias, tres mujeres componen una obra visceral que interpela al patriarcado desde lo íntimo, lo sonoro y lo poético. Karin Ramírez «Desperté esta mañana, enfrenté el espejo sintiendo dolor. Sin afán ni intento de mentir, sino para recordar que sigo aquí», dice la canción ‘Rota’, el single que da nombre al nuevo álbum de Aurora Voraz. La frase, casi un mantra íntimo, resume la médula de un disco que no busca respuestas definitivas, sino más bien el derecho a narrarse desde la herida, desde el temblor. Tres mujeres llevan adelante este proyecto musical nacido en la ciudad del sol, en una tierra que supo ser fértil para los sueños. Ahí, entre riffs y distorsiones, aprendieron a hacer de la música un espacio de redención y libertad. Aurora Voraz no solo es una banda, es una declaración. Desde sus comienzos, Sirena Carolina (voz), Majo Calderón (bajo) e Ilse Farías (guitarra), habitaron un estilo que históricamente se construyó en clave masculina. Pero ellas irrumpieron en ese territorio con un discurso que mezcla dulzura y rabia, amor y cansancio, maternidad y distorsión. Su apuesta es política, cantar lo que duele, nombrar lo que incomoda, y demostrar que el rock también puede llevar falda, o no llevarla nunca, y seguir siendo feroz. «Aprendimos una lección bien valiosa, que nuestra banda, compuesta solo por mujeres, tenía dinámicas distintas. Nosotras lidiamos con caleta de otras cosas», reflexiona Ilse Farías, compositora, profesora, gestora cultural y una de las fundadoras de la banda, reconociendo con mirada crítica lo que implica hacer música desde los márgenes del género. «Éramos mamás, incluso sostén de nuestras familias. Poco tiempo para ensayar todas juntas, porque es un trabajo que no es remunerado». Cada acorde, entonces, fue tejido entre el cansancio, la resistencia y la persistencia de quienes llevan una doble –o triple– jornada invisibilizada. La dificultad para conciliar los tiempos de la vida con los tiempos del arte, ha sido denunciada desde hace décadas por los feminismos. Pero aquí no se trata solo de teoría, sino de experiencia encarnada. «Después de haber llorado mucho, quizás de habernos quejado siempre de lo mismo, este disco marcó aprendizajes: nosotras decidimos nuestro sonido, nuestro rock». “Rota” no es solo un álbum, es una cartografía emocional donde cada canción condensa años de vida, de tensiones, de preguntas abiertas. «Empecé a entender que no todas las canciones tienen que tener un solo de guitarra. La canción dice lo que necesita. Cada una tiene su dinámica y no puedo forzarla», dice Ilse. En esa aceptación de lo orgánico, de lo imperfecto, se encuentra la madurez musical de Aurora Voraz, dejar que el sonido respire, que el relato se imponga sobre la forma. Anatomía de una fractura: un collage de espejos rotos El concepto visual del disco no es accesorio, es prolongación de su estética y su filosofía. «Quisimos presentar tres fotos unidas, como sacadas de distintos lados. Queríamos reflejar ese quiebre, mismo que se refleja también en nuestras caras, que están pensativas», explica Ilse. El arte minimalista y fragmentado revela, como un espejo astillado, lo que hay detrás del dolor, pero no una derrota, sino una verdad. La belleza de lo incompleto, de lo roto que aún vibra. Y si hablamos de estética, también hablamos de agencia. «Esta es una banda de brillos. Nos preocupamos de la estética. Eso lo aprendí de mis compañeras. Sirena siempre ha sido muy preocupada de ese lado», cuenta la guitarrista. Pero el brillo no es concesión al mercado, es performance de sí, gesto de autonomía. El plateado no oculta la herida; la enmarca. Una de las piezas más potentes del disco es ‘Muerte al retail’. Su origen es tan vívido como su denuncia. «Estábamos en la casa de Sirena y vimos imágenes de la ropa en el desierto. Eso me impactó caleta. Esa canción tenía que hablar de eso, de esta moda pasajera, de comprar por comprar». Ilse también recuerda que escribir la letra no fue sencillo: «me daba vergüenza subirla por las contradicciones. Sentía, “si igual compro en el Jumbo”. Pero después dije, “ya, no, también lo quiero dejar así”». Esa honestidad desarma cualquier pretensión purista. El gesto político no se anula por la contradicción; de hecho, la reconoce como parte del propio sistema que se desea impugnar. En su dimensión más crítica, la canción no solo denuncia al fast fashion, sino que revela la violencia simbólica que ese modelo ejerce sobre los cuerpos feminizados, cuerpos convertidos en vitrinas, moldeados por exigencias externas, domesticados por la estética patriarcal. Al respecto, Ilse es enfática al decir que «como banda de mujeres también estuvimos expuestas. Al principio nos subimos al escenario todas con minifalda, y era una huevada. Veo las fotos de hace 15 años y digo, “¡cómo chucha si nunca he usado vestido en mi vida!”». Lo que podría parecer un detalle trivial se convierte en declaración: incluso en espacios de rebeldía, el mandato de género se cuela como un susurro insistente. La canción que nombra a las desaparecidas Entre las canciones más conmovedoras del álbum está ‘Perdida’, una pieza que lleva años latiendo en el corazón de Aurora Voraz. Esta canción tiene dos partes, en palabras de Ilse: «la primera es bien ondera, donde Sirena habla de estar perdida en el desierto, como una búsqueda personal. Pero la segunda es más oscura. Habla de mujeres desaparecidas… y más que desaparecidas, asesinadas». La canción, que originalmente nació de una improvisación, fue resignificada durante la última etapa de producción. Sirena, en un giro íntimo y político, baja el relato desde lo metafórico hacia una realidad lacerante: la violencia feminicida. «Esa canción tomó un vuelco en la letra. No sabíamos cómo resolverla, pero finalmente Sirena decidió bajarla hacia esas mujeres asesinadas». Es aquí donde Aurora Voraz se despoja de todo artificio y se muestra en carne viva. Las letras no solo son espejo de sus vivencias, sino también testimonio de una sociedad que normaliza la violencia de género. “Rota” no es solo una metáfora emocional: es un grito colectivo, un duelo permanente. «Es algo que está siempre presente –remata Ilse–. Las letras de Aurora reflejan cómo, siendo mujeres, vamos viendo y sintiendo la sociedad». En esa manera de sentirla, con rabia, con brillo y con ternura, se abre una grieta por donde entra la luz. Una luz que no viene a curar, sino a visibilizar lo que el silencio quiso borrar. Y es que las mujeres también hacen historia desde el margen, desde la herida, desde el escenario. “Rota” no busca la perfección, sino la verdad. Y en su crudeza, en su fractura, en su voz que no pide permiso, nos recuerda que hay músicas que no se escuchan solo con los oídos, sino con la memoria colectiva de quienes aún se niegan a desaparecer. Tags #Aurora Voraz #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Shows de Desierto Drive y Pxndx Vive tendrán presencia chilena Martes, 28 de Abril de 2026 Chile Discos Undercroft Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Paranoia anuncia su regreso a Argentina Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Hermanos Ilabaca continúan adelantando su segundo disco Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias ''Monstrosity Pop'': Saken confirma su nuevo álbum tras una década Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Ventrial presentará ''Destinos'' en vivo Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Discos teodioteodio Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026