Sello Mescalina: Más de una década de pasión por la música La casa discográfica ofrece la exploración sonora en varios géneros Viernes, 26 de Septiembre de 2025 Publicado originalmente en revista Rockaxis #265, julio de 2025. Desde Valparaíso al mundo. El sello independiente Mescalina ha reunido, en 10 años de existencia, un catálogo de artistas que destacan por la exploración sonora que va desde el jazz, el rock y el folclor hasta la música de raíz, transformándose en puntas de lanza de estos estilos en Chile. En un mundo en donde estos no son precisamente los géneros de moda, proyectos como Mescalina representan la resistencia y son una luz en el camino para los amantes de la experimentación y la improvisación con sello nacional. Oliver Arriola El trabajo de los sellos discográficos se ha transformado en parte crucial de la cadena en la carrera de una banda o artista. Luego del declive de la industria musical y la irrupción de lo digital en la distribución, los sellos independientes como Beast, CFA y Quemasucabeza en nuestro país se convirtieron en semilleros de artistas de nicho, en donde el trabajo se volvió colaborativo entre el sello y el artista, con metas realistas y a corto plazo. Mescalina llegó a ocupar un lugar en la industria local apostando por el jazz y la música experimental. Sonidos porteños de exportación Mescalina nace en Valparaíso, una ciudad con una profunda y amplia tradición cultural. Cuna de artistas en donde su director y creador, Matías Saldías, decidió establecerse como base de operaciones. «Valparaíso es una ciudad estimulante, donde pasan muchas cosas, muchas de ellas bien únicas», reflexiona. De esta forma, el sello surge como una respuesta a la necesidad de crear un espacio profesional y sensible para la música independiente y de autor, alejándose de los modelos más comerciales. «Nací y estudié en Valparaíso, así que realmente no fue algo que tuve que decidir mucho. Comenzamos trabajando solo con artistas de acá en un comienzo, pero después fuimos expandiendo el alcance». Gracias a este enfoque, el sello ha logrado articular una comunidad artística cohesionada, en la que conviven propuestas diversas unidas por una misma búsqueda sonora y poética. La implementación de un estudio de grabación propio en la ciudad puerto permitió fortalecer esta visión, otorgando mayor autonomía creativa a los proyectos y potenciando una forma de producción más cercana, colaborativa y orgánica. Así, Mescalina no solo publica discos, sino que acompaña procesos, nutre vínculos y proyecta una mirada ética sobre la creación musical contemporánea. El Estudio Mescalina es un verdadero laboratorio que nació incluso antes de la formalización del sello, en donde las y los artistas del sello registran parte de su catálogo. «El estudio estaba antes que el sello y se han ido desarrollando a la par. Se ha convertido en una gran herramienta para diferentes proyectos incluso audiovisuales, donde podemos experimentar y producir con tranquilidad», comenta Saldías. Sesiones en vivo de Adelaida y de Luciano Vergara Ensamble han sido registradas en dicho recinto, en donde se muestra todo el potencial técnico que tiene el espacio. La curatoría Mescalina El catálogo del sello es un reflejo fiel de su identidad plural e inquieta. Desde sus inicios, Matías Saldías ha tenido un enfoque muy claro: «siempre estamos buscando música que nos llame la atención, si vemos que podemos aportar valor a esos proyectos y hay objetivos similares intentamos trabajar en conjunto». Ese criterio ha guiado lanzamientos cargados de solidez artística, conformando una oferta sonora notable y diversa. Uno de ellos es Antonio Monasterio Ensamble, una de los proyectos más destacados. De hecho, de la mano de su segundo disco, “Las Furias y el Mar” (2023), fue galardonado como Mejor Artista Jazz Fusión en los Premios Pulsar?2024, y luego destacado en el Festival Internacional de las Artes de Madrid WE:NOW. El Ensamble también ha girado por Latinoamérica y Asia, incluyendo una próxima presentación en el prestigioso Montreux Jazz Festival de Suiza. «Esta participación, junto a su primera gira europea, nos confirma que vamos por buen camino», destaca Saldías. La Orquesta del Viento es otra de las apuestas más innovadoras de Mescalina. Fundada por el multiinstrumentista y compositor Jorge Fernández, su propuesta fusiona la música andina, el jazz contemporáneo y elementos de la música docta, todo en un formato orquestal no tradicional que incluye instrumentos como quenas, charangos, vientos mapuche y percusiones latinas. Su enfoque incluye la creación de experiencias audiovisuales en tiempo real, convirtiendo cada concierto en una obra performática viva, donde la música dialoga con imágenes generadas en vivo, cuerpos en movimiento y elementos escénicos. Esto ha llevado al conjunto a presentarse en importantes escenarios nacionales como el Teatro Municipal de Valparaíso, y a participar en colaboraciones con creadores de otras disciplinas, como la danza contemporánea y el cine experimental. Otro de las propuestas que han consolidado una identidad propia dentro del sello es la de Joaquín Fuentes Trío, agrupación que ha explorado un jazz de autor de gran madurez. Con su primer disco, “La Búsqueda” (2019), establecieron un enfoque introspectivo y melódico, mientras que en “Emancipación” (2023) –grabado en Estudio Mescalina–, profundizaron en una sonoridad más abierta, con elementos de la improvisación libre y un discurso político sutil, pero presente. Este segundo trabajo les permitió ampliar sus horizontes, girando por varias ciudades de Chile y obteniendo atención de medios especializados de Argentina y México, que destacaron su propuesta como una de las más frescas del jazz chileno actual. El catálogo también ha contado con voces como Mora Lucay, quien desde Quilpué ha creado una propuesta cargada de identidad territorial, sonidos latinoamericanos y lirismo cotidiano. Su disco “Bestia” (2020) ha sido celebrado por su honestidad y fuerza emocional, consolidándose como una de las cantautoras más relevantes de la escena actual. En paralelo, el trabajo de Claudio Rubio, saxofonista de vasta trayectoria en el jazz chileno, ha sumado al sello una dimensión más instrumental y reflexiva, especialmente con su disco “En Tránsito” (2018), donde despliega una propuesta de gran madurez técnica y sensibilidad artística. «Yo diría que los artistas con lo que trabajamos son personas muy comprometidas con la música, que dedican su vida al arte», comenta Matías. Este diseño curatorial permite a Mescalina ofrecer mucho más que una discografía: una producción fonográfica de alta calidad, distribución física y digital, promoción estratégica, booking, creación de contenidos audiovisuales y asesoría en procesos creativos y comunicacionales. Todo esto se traduce en trayectorias sostenibles, con sentido y proyección, en un entorno que valora el riesgo, la originalidad y la convicción artística. El catálogo de Mescalina no es solo un conjunto de discos: es una comunidad de artistas que comparten una ética, un lenguaje y una forma de habitar la música desde la independencia. 10 años de historias y metas alcanzadas La trayectoria del sello está marcada por una serie de méritos que ratifican su relevancia en la escena independiente: «El principal logro ha sido sobrevivir 10 años. Hoy por hoy en Chile escasean los incentivos para dedicarse a esto, hay que hacer malabares para producir fonogramas no masivos», reconoce Saldías. En un contexto donde la sostenibilidad de los proyectos culturales suele depender de múltiples variables externas, el sello ha sabido mantenerse vigente gracias a una adaptación estratégica que ha combinado producción fonográfica, contenidos audiovisuales, distribución digital, asesoría artística y, más recientemente, una fuerte apuesta por la música en vivo. Desde su fundación en 2014, suman más de 20 álbumes, con una media constante y sostenible de lanzamientos cada año. Este ritmo ha permitido consolidar un catálogo robusto, compuesto por artistas que, si bien diversos entre sí, comparten una mirada profunda sobre la creación musical. La consistencia en la producción ha sido clave para construir confianza en públicos, medios, programadores y agentes internacionales. Las nominaciones y premios en los Premios Pulsar –particularmente en la categoría de jazz fusión– han sido una validación del trabajo curatorial y artístico del sello. Discos como “Centro y Periferia” o “Las Furias y el Mar” de Antonio Monasterio Ensamble no solo obtuvieron reconocimiento en Chile, sino también destacadas reseñas en medios especializados en América Latina, Europa y Asia. La visibilidad alcanzada ha permitido que Mescalina se transforme en una referencia dentro de la música de autor, especialmente en aquellas propuestas que apuestan por la fusión, la experimentación y el cruce de lenguajes. Uno de los hitos más importantes ha sido la proyección internacional de su catálogo, logrando incorporar a sus artistas en circuitos de Colombia, Japón, Rusia, Corea del Sur y China, generando vínculos con programadores, festivales, medios y nuevas audiencias. Otro de los logros significativos ha sido su participación en redes colaborativas y gremios locales. Mescalina fue uno de los sellos fundadores de IMUVA (Industria Musical Valparaíso), una red que agrupa a sellos, salas, medios y gestores del puerto, con el objetivo de fortalecer la música independiente regional. Asimismo, han coorganizado festivales como A Ras de Cielo y colaborado activamente en encuentros de jazz y música creativa en el norte del país, como en Arica y Parinacota. Esto da cuenta de un compromiso territorial que trasciende la publicación de discos, aportando al fortalecimiento del ecosistema musical chileno desde una perspectiva descentralizadora. Estos resultados, construidos con paciencia, coherencia y visión de futuro, no solo han posicionado a Mescalina como un referente en la música de autor chilena, sino que también lo han transformado en una plataforma que articula redes, impulsa nuevas escenas y proyecta a sus artistas más allá de las fronteras. Nuevos horizontes El futuro del sello se proyecta con fuerza hacia una expansión consciente, diversa e interdisciplinaria. Continúan comprometidos con la búsqueda de nuevas voces y territorios creativos, priorizando propuestas que surgen desde el compromiso artístico. «Estamos siempre buscando con productores asociados que nos presentan nueva música», señala Matías. En esa línea, pretenden seguir fortaleciendo el catálogo con proyectos provenientes de regiones, con énfasis en el jazz contemporáneo, las fusiones latinoamericanas y las expresiones de arte sonoro. La conexión internacional es otro de los pilares estratégicos. Con una red ya activa en diversos países, Mescalina apuesta por consolidarse como un sello latinoamericano de referencia. Las giras internacionales, los vínculos con embajadas, la participación en ferias globales y una distribución digital bien trazada son parte del trabajo sostenido para abrir nuevas rutas de circulación para sus artistas. Por supuesto, el contexto nacional impone desafíos. Para Saldías, uno de los más complejos es la baja valoración de la música chilena por parte del público local y los medios tradicionales. «Nos toca ponernos creativos. Cada día cierran sellos, pero nos sentimos optimistas en un trabajo incansable de construcción de audiencia», dice, reconociendo que la música de nicho requiere un esfuerzo adicional en visibilización y mediación. La escasa presencia de música chilena en radios (apenas un 20%) contrasta con realidades como la de Brasil, Argentina o Colombia, donde los índices superan el 50%. Frente a ese panorama, Mescalina ha apostado por el poder de la experiencia viva. Un reciente plan de conciertos ha tenido excelente recepción: fechas con cupos agotados, giras por regiones y un vínculo creciente con audiencias diversas. Este impulso ha sido fundamental para medir el impacto cualitativo de su trabajo y para renovar energías y seguir apostando por una música que no se rinde ante la lógica del mercado. Como parte de esta expansión, el sello trabaja actualmente en la creación de su propio festival. La idea, según Saldías, es diseñar un evento que condense todo lo que Mescalina ha aprendido y defendido durante estos años. «Nos permite traducir en experiencia un montón de ideas que pensamos que el público apreciará», asegura. Este futuro encuentro será más que un escenario: será la expresión más tangible de una filosofía construida con paciencia, independencia y convicción artística. Mescalina cumple más de una década mostrando que es posible construir una plataforma independiente sólida, estética y ética. Su aporte va más allá de la música: genera tejido cultural, fortalece sistemas creativos y proyecta voces que, de otra manera, podrían perderse. Sobrevivir diez años en un contexto adverso ya es un logro heroico. Sumado a él, la internacionalización, una infraestructura estable y una visión de futuro diversa elevan su proyección. Con esta mirada global, se destacan como un faro para una nueva generación de creadores y amantes de la música de autor. Con su catálogo comprometido, su horizonte abierto y una comunidad construida paso a paso, el sello sigue siendo un actor clave del presente y futuro de la música nacional. Tags #Sello Mescalina #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Shows de Desierto Drive y Pxndx Vive tendrán presencia chilena Martes, 28 de Abril de 2026 Chile Discos Undercroft Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Paranoia anuncia su regreso a Argentina Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Hermanos Ilabaca continúan adelantando su segundo disco Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias ''Monstrosity Pop'': Saken confirma su nuevo álbum tras una década Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Noticias Ventrial presentará ''Destinos'' en vivo Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Discos teodioteodio Lunes, 27 de Abril de 2026 Chile Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026