We Are the Grand: Haciendo canciones como al principio Seba Gallardo habla de las nuevas canciones del cuarteto Martes, 09 de Junio de 2026 We Are The Grand atraviesa una etapa marcada por la exploración y la apertura creativa. Mientras continúan expandiendo su universo musical a través de colaboraciones con artistas de distintos estilos y procedencias, la banda chilena también se encuentra trabajando en nuevo material, impulsada por una renovada energía compositiva y la búsqueda constante de nuevas formas de conectar con su audiencia. En las últimas semanas, el grupo presentó los sencillos 'Mente Animal', junto a Mecánico, y 'Toca y Muerde', colaboración con la cantante argentina Delfina Campos, dos lanzamientos que reflejan el espíritu inquieto que ha caracterizado a la agrupación durante los últimos años. Lejos de acomodarse en una fórmula conocida, We Are The Grand sigue apostando por el riesgo creativo, las nuevas influencias y el trabajo colaborativo. En conversación con Rockaxis, Seba Gallardo abordó el presente de la banda, el proceso detrás de estas recientes colaboraciones, los desafíos que implica seguir componiendo después de más de una década de carrera y la forma en que canciones como 'Soy' continúan adquiriendo nuevos significados con el paso del tiempo. Una charla sobre música, creatividad y la necesidad permanente de seguir emocionando a través de las canciones. - Durante el último tiempo los hemos visto colaborando con artistas bastante distintos entre sí. ¿Qué descubriste sobre We Are The Grand al abrir la puerta a este tipo de colaboraciones? - Yo creo que al experimentar estas colaboraciones, por ejemplo con C.A.S., con Delfina Campos, con los mismos Mecánico, con The Mills, que es este grupo colombiano con el que colaboramos también, nos dimos cuenta de que podemos salir de nuestra zona de confort más de lo que creíamos. Y eso es muy bonito porque permite expandir el lenguaje y explorar hacia otros lados. - ¿Qué cosas te entusiasman creativamente hoy que quizás no te interesaban cuando comenzaron con la banda? - A mí y a los cuatro nos entusiasma justamente volver a hacer música como lo hacíamos cuando empezamos. Eso es precisamente lo que estamos haciendo ahora. Hace unos meses hicimos unas sesiones de ensayo y grabación de demos de lo próximo que viene. Lo que queríamos era captar la energía que se generaba en los ensayos. Llegamos sin ideas; nadie llevó una canción compuesta ni una estructura previa. Todo lo que salió, que fueron seis canciones, se generó completamente en la sala de ensayo, a excepción de las letras, que las hice después. Eso se entremezcla con que logramos coincidir con Alain Johannes, que va a producir lo nuevo que estamos preparando. Cuando le contamos cómo estábamos trabajando, ya habíamos tenido las primeras sesiones de preproducción con él y, en vez de hacerlas en un estudio, las hicimos en su casa. Montamos una sala de ensayo en su living y estuvimos tocando todo el día, desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde. Paramos solamente para comer algo y seguimos tocando. Ya teníamos pensada esa forma de trabajo, pero una cosa es imaginarla y otra es verla convertida en realidad. Creo que eso nos tiene muy entusiasmados, muy motivados y nos revivió un fuego interior, por decirlo de alguna manera, respecto a cómo estamos aproximándonos a lo próximo que se viene. Y menciono una cosa adicional. Hace poco tocamos un set que no interpretábamos hace más de diez años. A pesar de que muchas veces he dicho que, si tengo que comparar las dos etapas de la banda -la etapa en inglés y la etapa en español- me quedo mil veces con la etapa en español por distintas razones, debo admitir que ese show, por la energía que se vivió, por lo cansados que terminamos y por cómo reaccionó la gente, también nos reafirmó que esta etapa que veníamos construyendo hace unos meses, sumado a ese show y al trabajo con Alain, va por un camino que nos tiene muy entusiasmados. - Después de tantos años de trayectoria, ¿sigues sintiendo algún tipo de presión por demostrar algo o esa etapa ya quedó atrás? - No siento una presión por demostrar algo, pero sí siento, y acá hablo de manera personal, que a veces uno pasa por períodos donde cree que creativamente se está debilitando. Recuerdo que esto también me pasó durante la pandemia. Siento que siempre uno tiene que enfrentarse a sí mismo para tratar de seguir haciendo la mejor música posible, las mejores letras posibles y transmitir el mejor mensaje posible, sin quedarse únicamente con lo que ya hizo. Quizás lo que uno hizo anteriormente fue muy bueno para mucha gente y también para uno mismo, pero limitarse o simplemente tirar la toalla y decir que el mejor momento ya pasó impide seguir buscando mejor música. Y cuando digo mejor música no me refiero necesariamente a que tenga más éxito, porque eso no se puede controlar. Me refiero a sentarse a escribir canciones una y otra vez para tratar de encontrar nuevas canciones que te motiven tanto como aquellas que tú consideras buenas obras. - ¿Cuál crees que es la idea más equivocada que podría tener la gente sobre We Are The Grand? - Qué difícil pregunta, creo que, debido al giro que dimos hacia el español, si bien la banda creció en cuanto a la cantidad de gente que conoció el grupo, también hubo personas que sintieron que perdimos parte de esa esencia más rockera, más frenética o más agresiva que teníamos en vivo. Creo que esa puede ser una idea que algunas personas tienen, pero no creo que sea cierta. Pienso que nuestros shows, independiente de ese cambio, siempre se han caracterizado por tener mucha energía. Lo que se vive con la gente, la manera en que reaccionan a las canciones y cómo las cantan sigue siendo muy potente. De hecho, eso se vio claramente en el show de Epicentro. Durante la parte en inglés, la gente estaba físicamente más activa, moviéndose más, reaccionando corporalmente. Pero no cantaban tanto. En cambio, durante la parte en español, quizás estaban más quietos físicamente, pero cantaban a todo pulmón. Entonces siento que una cosa compensa la otra. Me niego a aceptar que hemos perdido la esencia energética y rockera de nuestros inicios. - Después de tantos discos y canciones, ¿qué sigue siendo difícil al momento de escribir? - Yo creo que hacer música con los muchachos siempre se nos ha dado muy bien. Cada vez que nos encerramos a componer canciones o ideas musicales funciona porque tenemos muy buena conexión los cuatro. Después de muchos años tocando juntos, y casi diez años con esta formación, nos llevamos muy bien y existe mucho fiato entre nosotros. Musicalmente nos entendemos muy bien. A veces, para mí, lo más difícil es escribir letras cuando estoy pasando por un buen momento en la vida. Se me hace mucho más fácil escribir cuando estoy triste, cuando estoy deprimido o cuando me ocurrió algo muy doloroso. En esos momentos escribir no me cuesta. En cambio, en épocas como la actual, donde me siento más estable y relativamente bien, cuesta un poco más porque es como ponerse en la piel de alguien que está sufriendo. Lo que he aprendido a hacer es mirar a mi alrededor y escribir canciones inspiradas en lo que está viviendo algún amigo, algún familiar o alguna persona cercana. Así no siento que estoy inventando una historia que no es real. Creo que esa es la parte más complicada y también una de las más desafiantes al momento de escribir. - ¿Hay alguna canción de su catálogo que hoy mires de forma distinta a cuando la escribiste? - No sé si responda exactamente a la pregunta, pero cuando escribí 'Soy', que fue la primera canción que escribí en español, se la dediqué a mi abuela, que había fallecido unos años antes. Nunca pensé que una canción pudiera generar en mí que, cada vez que la tocamos, lograra conectarme por un momento con ella. Y eso no se ha perdido con el paso de los años. Cada vez que la tocamos, siempre hay una luz al frente, al final del lugar donde estamos tocando, y siento que es ella, o al menos quiero creer que es ella. Creo que eso es muy bonito porque ese es el gran poder que tienen las canciones: poder llevarte a lugares, traer recuerdos y hacerte sentir nuevamente un momento especial de tu vida, ya sea bueno o malo. Nunca pensé que algo así iba a pasar con una canción. Y la verdad es que me siento muy agradecido de eso. - ¿En qué momento sabes que una canción está completamente terminada y no simplemente abandonada? - Yo creo que se siente en la guata. A veces también pasa que, mirando las cosas en perspectiva, uno se da cuenta de que quizás una canción no estaba tan terminada o, por el contrario, quedó extremadamente sobreproducida. Pero, en general, lo que más manda es la intuición y también saber cerrar los procesos. Que no sean eternos, porque después la cabeza ya está buscando otras cosas y uno está sintiendo de manera distinta. Cuando empiezas una canción y pasa un año antes de retomarla, ya no te genera lo mismo que sentías en ese momento. Generalmente, a nosotros no nos sirven esas canciones que quedan guardadas para retomarlas más adelante. Suelen quedarse en el olvido. Por eso creo que hay algo muy intuitivo que termina guiando cuándo una canción está lista. - 'Mente Animal' habla del choque entre nuestro cerebro más primitivo y las exigencias del presente. ¿Qué crees que nos está costando entender como sociedad? - Creo que el hecho de pasar tanto tiempo pegados a las pantallas, especialmente al celular y a las redes sociales, es una de las cosas que más nos está afectando, si bien nos conecta porque podemos hablar con alguien que está al otro lado del mundo o ver lo que está haciendo una persona que conocíamos hace años, también nos desconecta radicalmente de la conexión humana real, esa que solamente ocurre cuando tienes a alguien frente a ti y creo que eso termina trayendo consecuencias muy graves a nivel psicológico y de salud mental. - ¿Consideras que la música te ayuda a comprender el mundo que te rodea o funciona más como una vía de escape? - Funciona como un refugio, como una especie de caparazón que permite lidiar mejor con las cosas malas que puedan estar ocurriendo alrededor, también es algo que considero esencial. Siempre pienso que hacer música es, de alguna manera, como respirar o comer. Cuando he pasado períodos alejados de la música o cuando la banda ha estado más inactiva, empiezo a sentirme mal. Primero psicológicamente y después incluso físicamente, para mí es algo necesario. No sé si la música me ayuda a entender el mundo, porque el mundo está tan loco que no sé quién podría entenderlo completamente. Pero sí me entrega mejores herramientas para enfrentar el día a día. - Hablando de 'Toca y Muerde', cuando una canción nace de una manera tan espontánea como ocurrió en este caso, ¿el desafío pasa por mantener esa frescura hasta el resultado final? - Sí, totalmente. También pasa por respetar la dirección creativa y artística que, en este caso, le dieron Delfina y Tomás, porque ellos fueron la mente compositiva detrás de la canción, al mismo tiempo, debíamos encontrar una forma de entrar, aportar y entregar algo propio dentro de ella. Pero siempre respetando que lo que ellos nos habían mostrado ya nos había tocado la fibra. No se trataba de llegar y cambiarlo todo, sino de aportar las piezas necesarias para que la canción terminara de completarse, creo que fue una colaboración muy bonita. Nunca hubo presiones ni momentos incómodos. Con Delfina ni siquiera nos conocíamos personalmente cuando aceptamos participar. Nos conocimos recién durante el proceso. Fue un ejercicio muy bonito y me gusta mucho cómo terminó quedando la canción. - ¿Consideras que la forma de trabajar con Delfina es la que te gustaría repetir en futuras colaboraciones con otros artistas? - Si lo vemos desde el lado humano, absolutamente. Trabajar con alegría y sin presiones fue algo que me encantó. A veces sucede que te invitan a colaborar, pero existen ciertas restricciones o límites creativos, en este caso nos abrieron completamente las puertas. Y eso me gustó mucho porque nosotros también solemos trabajar de esa manera cuando invitamos a otras personas. Si invitas a alguien a tu casa, es para que entre y se siente en el sillón, no para que se quede parado en la entrada solamente poniendo su nombre. También existe el riesgo de que el resultado final te guste menos que si hubieras hecho todo tú solo, pero ese es precisamente el riesgo y la belleza de colaborar. Con los chicos de Mecánico también fue una experiencia muy bonita. Además, hay algo especial porque We Are The Grand y Mecánico son dos bandas que prácticamente nacieron al mismo tiempo, con apenas unos meses de diferencia, durante los primeros años compartimos la misma escena. Ellos eran más electrónicos y pop; nosotros éramos un poco más rockeros, pero ambos cantábamos en inglés. Coincidíamos en fiestas, escenarios y seguramente también compartíamos parte del público. Por eso encuentro muy bonito que, después de 16 o 17 años, hayamos terminado haciendo una colaboración. Tiene un significado especial. - Si alguien descubriera hoy a We Are The Grand por primera vez, ¿qué canción le mostrarías y por qué? - Le mostraría 'Soy', porque es mi canción favorita. Es la canción más importante para mí dentro del catálogo de la banda. Además, siento que puede situarse perfectamente entre las canciones más antiguas y las más recientes. De alguna manera engloba todas las etapas del grupo y, como decía antes, tiene un significado muy profundo para mí. - ¿Existe alguna canción de We Are The Grand que consideres injustamente subestimada? - Sí. Creo que sería 'Ten Fe'. La lanzamos en 2023 y con esa canción estábamos tratando de experimentar con ritmos distintos y hacer algo diferente a lo que veníamos haciendo. Recuerdo que mientras la trabajábamos empecé a usar autotune en la voz y a probar algunas melodías. Eso le dio un color distinto y de inmediato pensamos en C.A.S. Sentíamos que, si invitábamos a alguien, tenía que venir del mundo del rap o urbano, pero también debía tener una propuesta artística potente y una forma de entender la música que conectara con la nuestra. Lo conocimos, nos juntamos varias veces y todos quedamos muy contentos con el resultado. Sentíamos que no era algo forzado. No era simplemente We Are The Grand invitando a un artista urbano porque sí. Se sentía genuino y coherente, la canción nunca se iba hacia otro lado ni parecía un collage de estilos. Todo convivía de manera natural. Pensamos que ese cruce tan particular podía interesarle a mucha gente, pero la verdad es que no ocurrió. La canción no tuvo los resultados que esperábamos. Fue interesante darse cuenta de que a veces uno puede sentir que algo está funcionando muy bien y, simplemente, no conecta con el público. Aun así, cuando la escucho hoy, siento que envejeció bien. Le pusimos mucho cariño y encuentro muy interesante la mezcla entre nuestro sonido y lo que aportó C.A.S., creo que es una canción que, con el tiempo, quizás reciba el reconocimiento que merece. Matias Arteaga S. Tags #We Are the Grand #WATG #Seba Gallardo #Alain Johannes Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Sesiones y radio: Conoce la plataforma Estudio 7 Martes, 09 de Junio de 2026 Chile Noticias ''La Última Nota'': The Resilient Dream Project lanza su tercer LP Martes, 09 de Junio de 2026 Chile Entrevistas We Are the Grand: Haciendo canciones como al principio Martes, 09 de Junio de 2026 Chile Noticias Ankatu Alquinta vuelve a Santiago Martes, 09 de Junio de 2026 Chile Noticias Ribo publica su nuevo video Martes, 09 de Junio de 2026 Chile Noticias Soulburner presenta registro de su presentación en REC 2026 Lunes, 08 de Junio de 2026 Chile Articulos ''Biba!'' y el réquiem de Omar Acosta Lunes, 08 de Junio de 2026 Chile Noticias Javiera Mena llevará su fiesta a un Movistar Arena con full capacidad Lunes, 08 de Junio de 2026