2025. Rock Action/ Temporary Residence
Undécimo disco en estudio de la banda escocesa, que tiene el mérito de hacer cada vez un álbum distinto sin perder un gramo de su esencia sonora y estética. Los últimos trabajos del ahora cuarteto como “Rave Tapes” (2014), “Every Country's Sun” (2017), “As the Love Continues” (2021) y este nuevo “The Bad Fire”, tienen, por supuesto, coincidencias composicionales y un sonido que los une. Sin embargo, en cada uno de ellos, existen elementos distintivos y originales. En algunos, está más presente la electrónica, en otros hay más temas cantados o son más ambientales, más ruidosos, más melancólicos, más pop, etc. Cuestión, por ejemplo, que no sucede con las bandas del post rock estadounidense como Explosions In The Sky o This Will Destroy You que están influidas por Mogwai, pero que no salen de su zona de confort. El cuarteto de Glasgow se mantiene en un campo estilístico muy propio y pese a ser una banda experimental, su alcance es grande -su disco anterior llegó al número 1 de las listas británicas- además de ser una agrupación transversalmente respetada y con una obra que no para de crecer.
El conjunto ha dejado el noise desatado -y saturado- de sus primeros discos, por una propuesta de rock contemporáneo madura, sólida y muy propia, que es difícil de encasillar, pero que disco a disco se desafía y amplia sus propios límites. “The Bad Fire” no es la excepción. Son diez temas divididos en un poco menos de una hora de música, en las que se aprecian semejanzas y cierta continuidad con “As the Love Continues”, con composiciones ricas en melodías y búsqueda sonora. ‘God Gets You Back’ es la típica pieza atmosférica que abre los álbumes de Mogwai -por ejemplo, ‘I'm Jim Morrison, I'm Dead’ de “The Hawk Is Howling” (2008) o ‘White Noise’ de “Hardcore Will Never Die, but You Will” (2011)- pero que, en esta ocasión, tiene una sección vocal que la hace más dinámica y rítmica. Si bien, el fuerte de Mogwai nunca ha sido el canto, saben usarlo para crear atmósferas emocionales, que complementan la contundente base bajo-guitarra-batería y los aportes melódicos y texturiales del teclado.
La instrumental ‘Hi Chaos’ es la tradicional composición abismal y ansiosa del grupo, que se podría describir como un ambient rock, con adictivas secciones instrumentales de gran dinamismo y energía contenida, siempre en camino de explotar, pero nunca cruzando esa frontera. Una de las pistas densas de este álbum y que recuerda, sobre todo, la primera etapa del grupo. 'What Kind of Mix is This?' es otra instrumental, esta vez cadenciosa, de tiempos medios y melodías abiertas e inspiradoras. En contraste, el punk pop de ‘Fanzine Made Of Flesh’, utiliza el vocoder en la voz, lo que le imprime una cualidad electro rock que la hacer ser lúdica y de fácil acceso. 'Pale Vegan Hip Pain' es una pieza lenta, oscura y de ánimo bajo en el contexto del álbum y que resalta por sus imperturbables melodías de guitarra y paisajes de sonidos en teclado. Algo parecido sucede con la extensa 'If You Find This World Bad, You Should See Some Of The Others', aunque expresa un sentimiento más angustiante y una evolución que va en constante crescendo.
'18 Volcanoes' es otro tema vocal, flemático en el sentimiento expresado y con interesantes exploraciones sonoras, que nadan en una superficie de guitarra-bajo-batería pareja e inalterable. 'Hammer Room', un rock espacial con todas sus leyes, sigue acrecentando aquella variedad dentro de la unidad sonora y estilística presente en el álbum a la que hacíamos referencia al principio, para luego pasar a ‘Lion Rumpus’, una pista de vibrante energía controlada. El LP termina con 'Fact Boy', una canción bucólica y reflexiva, con el sonido del violín desafiando la electricidad tan propia de Mogwai e ideal como epitafio para el álbum. “The Bad Fire” es un disco tan bueno como cualquiera de sus antecesores, un trabajo que se disfruta, que por ratos estremece, que atrapa, que entretiene y que sigue encumbrando a la banda como una de las más importantes del rock experimental contemporáneo.

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