Fennesz: sentimientos, nostalgia y melancolía

Personaje fundamental de la electrónica contemporánea, la obra musical del artista sonoro austriaco Christian Fennesz, está entre las más originales, elegantes y emotivas de la actualidad. 

A través de un método de trabajo simple y efectivo, que fusiona la guitarra procesada con los sonidos del laptop, el músico europeo ha construido una trayectoria sólida y elocuente, no solo en sus numerosos trabajos como solista, sino que también en múltiples colaboraciones con otros destacados artistas.

La gran noticia, es que el próximo martes 04 de diciembre a las 20 horas, el creador debutará en Chile en un concierto en el Cine Arte Normandie de Santiago, junto a los proyectos nacionales LEM y Montaña Extendida.

Además de adelantarnos que en nuestro país interpretará por primera vez en vivo composiciones de su próximo disco “Agora”, tuvimos la oportunidad de conversar con el artista austriaco sobre su obra, sus colaboraciones y su visión de la música. Acá sus palabras.

-Su álbum “Endless Summer” de 2001 es considerado uno de los lanzamientos fundamentales de la electrónica de la década pasada, con una influencia que se deja sentir hasta ahora. ¿Por qué cree que aquel álbum generó un impacto tan importante en la escena de música experimental contemporánea? ¿A su juicio, cuáles son los elementos o las características que lo convierten en un trabajo novedoso, que supo leer la sensibilidad de una época y que aún se sigue tomando como referencia?

-Simplemente pienso que fueron las ideas correctas en el momento adecuado. Tuve suerte. En esa época, la música ambient y la experimentación electrónica, se dirigía cada vez más hacia la abstracción, lo que era genial y funcionó perfecto en lo personal en mis primeros álbumes. Sin embargo, de pronto sentí que algo faltaba en mi trabajo, un enfoque más personal, que se basara en la memoria y que incluyera sentimientos, nostalgia y melancolía. Así fue como surgió “Endless Summer”. 

-A lo largo de su carrera, usted se ha caracterizado por variadas colaboraciones con artistas del peso de Ryuichi Sakamoto, Jim O Rourke, Ulver, Mike Patton y David Sylvian ¿Cuándo una colaboración usted piensa que es exitosa en lo estético y musical? ¿Cómo ha sido trabajar con estos músicos de distintas partes del mundo?

-Es un privilegio del que estoy agradecido. Trabajar con aquellos artistas que me nombras y muchos otros, me hizo crecer como músico. Con cada colaboración, he aprendido cosas importantes para mi visión de la música y el sonido.

-En su obra, es interesante la combinación musical que genera a través de distintos generadores de sonido como guitarra y laptop, con los que crea verdaderas capas sonoras. ¿Qué nos puede decir o comentar de su método de trabajo?

-Solo te puedo decir que trabajar de aquel modo fue el modo más económico y cómodo para mí. Me gusta mantener las cosas simples. Me encanta mi estudio, con todas las posibilidades que me entrega, pero al final también puedo crear música con mi guitarra y mi laptop en la habitación de un hotel.

-¿Cuáles diría que son sus influencias más importantes como músico? ¿Qué artistas lo inspiraron en su juventud para decidirse por el camino de la música y la creación sonora contemporánea?

-Hay muchísimas influencias, pero por nombrar unas pocas al azar, mencionaría a J.S. Bach, Béla Bartók, Toru Takemitsu, Miles Davis, Neil Young, My Bloody Valentine, Brian Eno, Autechre y Joni Mitchell. 

-Uno de los proyectos interesantes de su carrera es el trío Fenn O’Berg, que usted integra con Jim O’Rourke y Peter Rehberg? ¿Qué recuerdos tiene del trabajo con esa banda y qué nos puede comentar sobre los discos que ha grabado con ellos?

-En sus primeros días, Fenn O’Berg era una especie de banda de laptop punk, pero nos pusimos más serios con el pasar de los años. La mayoría de los álbumes son cortes de grabaciones en vivo, excepto por un disco que grabamos en estudio. Jim no quiere dejar Japón, así que cada vez que queremos volver a trabajar con la banda, tenemos que ir con Peter a Tokio.

¿Cómo fue su trabajo y qué recuerdos tiene del fallecido músico finés Mika Vainio? 

-Conocí a Mika a mediados de los 90 y fuimos muy amigos. La primera vez que trabajamos juntos fue en una residencia que hicimos en GRM/Maison de la Radio France, en París. Mika tenía un carácter muy especial. No era fácil, porque siempre era honesto y en extremo sincero. En esta residencia que te comento, había un gran estudio, totalmente equipado, pero él prefería estar en una inmensa sala que tenía un piano de cola, que preparó con herramientas divertidas, además de algunos viejos sintetizadores y generadores de sonido. No usó ningún computador o dispositivo de grabación, sino que siempre hacía su música en tiempo real. Era fascinante escuchar y mirar como trabajaba. Lo extraño.

-Siguiendo con sus relaciones con otros artistas ¿Cómo llegó a trabajar con Ryuichi Sakamoto y qué nos puede decir de la grabación de discos tan potentes como “Cendre” y “Flumina”?

-Conocí a Ryuichi en 2002 o 2003 en Nueva York. David Sylvian, con quien yo había colaborado antes, nos presentó a través de un correo electrónico. Fue así que Ryuichi me llamó por teléfono a mi habitación de hotel y me invitó a su estudio en Manhattan. Hablamos, improvisamos juntos y pasamos un gran momento. Fue así como todo comenzó. Hay una diferencia importante entre “Cendre” y “Flumina”. En el primer caso, yo le mandé a Ryuichi mi material y él trabajó sobre ello. En “Flumina”, el proceso fue al revés.

-No hay duda que la presencia de John Cage, es central para la música contemporánea ¿Cómo están presentes las revolucionarias ideas de Cage en su obra y de qué se trató el disco homenaje “Tribute to John Cage in Four Parts”?

-Fue un trabajo comisionado por un festival de música clásica en Viena. Elegí la obra “Four Parts”, porque es una de las obras más antiguas de Cage, creo que de los años 40. Me pareció interesante visitar aquella pieza, pues no es lo típico que se cita o interpreta de la obra de Cage.

-Uno de sus trabajos recientes es el disco “Mahler Remix”, basado en las sinfonías del compositor Gustav Mahler. ¿Cuál es su relación y cercanía con la música de Mahler y, en general, de los músicos de la tradición docta o clásica de finales del siglo XIX y principios del XX?

-Este proyecto también comenzó como una comisión, específicamente en 2002 para el Foro Cultural Austriaco de Nueva York. El jefe de aquel foro regresó a Viena en 2011 y me pidió que hiciera un remix de mis pistas de Mahler ya remezcladas, un real trabajo en progreso. Mahler, Mozart, Schubert, Berg, Schönberg, etc, son parte de la historia cultural de acá. No se puede escapar, especialmente cuando fuiste parte de un internado de música. 

-En su obra, se pueden rastrear desde sonidos electroacústicos hasta electrónica ambient y ruidismo ¿Qué reflexión podría hacer sobre su estilo musical?

-Me cuesta mucho describir o categorizar mi propia música. Dejo aquello para otras personas. Para mí, es solo música.

-Pese a que a usted ha trabajado con músicos de todo el mundo, vive en Viena, Austria ¿Cómo es la escena de música experimental en aquella ciudad?

-Solía ser grandiosa y quizás todavía lo es. La verdad es que no soy muy bueno para salir, dejo aquello para cuando estoy de viaje. Viena es un lugar maravilloso para vivir y trabajar. Además, Berlín está a una hora y París y Londres a dos, así que es muy fácil estar en los distintos lados donde haya actividad.

-Usted también ha estado presente en el mundo del jazz contemporáneo y la llamada creación moderna, gracias a sus colaboraciones con la banda Food, que editan sus trabajos con el que es, tal vez, el sello más importante del aquel género en el mundo: ECM. ¿Cuál es su cercanía con el mundo del jazz contemporáneo y cómo han sido sus aportes en Food, tomando en cuenta que son de otro tipo de música que la que usted hace regularmente?

-Es un gran placer poder trabajar con una banda como Food. Amo tocar con músicos de jazz, ya que mantienen vivo el instrumentista que hay en mí.   

¿Qué nos puede adelantar del concierto que dará a principios de diciembre en Chile y cuál es su expectativa de tocar en un país de Sudamérica tan al sur del mundo? Aprovecho de preguntarle si sabe o conoce algo de la historia o la cultura de nuestro país.

-Tengo muchas ganas de ir a Chile. Recientemente he estado leyendo sobre la historia del país y aunque algunas cosas ya las sabía, otras han sido nuevas para mí. Algunos amigos me han comentado lo genial que es Santiago. Terminé mi nuevo álbum “Agora” hace pocas semanas, así que Chile será el primer lugar donde tocaré algunas de estas nuevas pistas. Siempre mirando hacia adelante.

-Muchas gracias Christian por su tiempo y amabilidad.

Héctor Aravena A.  



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