Sangría Esclavo de la Ira Viernes, 31 de Enero de 2025 2024 - Kuyen Producciones/Manifectation Prods Los seres que pululan en las alcantarillas del underground nacional conocen bien a Sangría. Más de alguien habrá visto a Comegato de Yajaira con una polera de ellos en el Maquinaria 2012 o estuvo presente cuando representaron a nuestra escena en las visitas de Eyehategod y Amenra, complemento perfecto para ambas glorias del sludge metal. A pesar de esos logros y de que su carrera empezó en el 2003, no tienen una discografía abultada. Desde su demo en 2007, que bebía mucho del stoner/doom de Sleep, han recrudecido cada vez más su sonido, el que se solidifico en un sludge con altas cotas de death metal en el debut “Renaces de la miseria” (2009) y en “Agnosis” (2013), registros viscerales y catárticos que conforman una propuesta super distintiva que se mantiene arraigada en el culto a lo subterráneo en esta nueva parte de la saga. Es tentador decir que su último registro “Esclavo de la ira” (2024) persigue los mismos fines que sus producciones anteriores, pero esto solo sería mirar por la superficie porque es mucho más que eso. Fraguado entre el estallido y la pandemia, las creaciones de Sangría germinaron en un ambiente caótico que logran traspasar de gran manera desde la entrada en ‘Kutran’, pista de corto aliento que se ampara en el ruido, hasta ‘Hijos de Nada’. El track pareciera tomar forma de a poco desde una introducción de guitarra muy blackmetalera hasta encontrarse con una batería tribal que solo hace crecer a ese monstruo sonoro que te engulle sin piedad y que termina de aplastarte con un riff filoso marcado por el bajo distorsionado de Osvaldo Frías. Aquí, Sangría se revela como un ente poderoso ante nuestros sentidos, pero deja entrever que ha alcanzado nuevas alturas, lo que se confirma con las siguientes ‘Somnia’ y ‘Confrontación’, que si bien mantienen la densidad histórica de la banda, destacan por entregarnos secciones mucho más dinámicas y complejas de lo que venían haciendo en el pasado. Siguiendo en el plano compositivo, es obligatorio destacar a ‘El Alma Gris’, ya que aquí la banda muestra una faceta distinta, porque prueban que pueden tomar un riff más simple y convertirlo en una canción, con todo lo que eso implica. Para explicarlo mejor, la prioridad siempre es el riff en el ámbito del sludge/doom, pero acá, al menos en la primera parte, tenemos una figura de guitarra dramática que no necesariamente se encasilla en las lógicas de lo sabbathico, es más, su desarrollo es bastante dinámico y marca una seductora distancia con el resto de las canciones. Tal y como lo veníamos detectando en otros cortes, “Esclavo de la ira” (2024) se caracteriza por tracks con dos partes bien marcadas y ‘El Alma Gris’ no es la excepción. Su segunda mitad vuelve al sludge/doom super lacerante y estridente como lo saben hacer muy bien, pero en esta oportunidad, se extraña una vuelta a la primera parte, un cierre de círculo que mantenga la frescura inicial, aspecto al que le podrían sacar mejor partido en las siguientes entregas. Otra que se escapa del canon es ‘Ancestro’, un ejercicio de post metal instrumental en toda ley que también podría abrir el camino para más incursiones de este estilo en lo sucesivo. Tras una mitad del disco en el que sorprenden con giros que funcionan de manera increíble y el mencionado intermedio, ‘Ruinas del hombre’ es la representación neta del sello del trío, es decir, sludge/doom en plena forma con todos los elementos que buscamos en ellos, el bajo grueso y la voz de ultratumba de Osvaldo Frías, las guitarras mohosas de Carlos Frías y la batería espesa de Pablo Benavides. La siguiente ‘Origen’ podría haberse unido a la descripción anterior, pero su juego entre los arpegios limpios comandados por Carlos y los posteriores reventones de distorsión la sacan un poco del molde que sí ostenta la anterior. Ese juego entre la lealtad a sus raíces y nuevos elementos llamativos que desencajan la quijada siguen apareciendo en ‘Sentencia y agonía’, un cierre perfecto que nos hunde más profundo aún en la cloaca y nos sepulta por completo en un fango negro del que no se sale fácil. Hay veces en que la espera deja buenos réditos y este ciertamente es el caso. Y es que este tercer tótem de los chilenos continúa la senda de sus obras sombrías y contundentes, pero golpeando la mesa con una evolución compositiva que se nota a kilómetros de distancia, ya que capturan la pesadumbre de estos tiempos convulsos en cada riff. La banda ha logrado un sonido mejorado y más pulido en comparación con sus trabajos anteriores, lo que resalta matices y texturas que aportan profundidad a sus composiciones. La densidad del sludge y la lentitud del doom están equilibradas, creando un ambiente oscuro y atrapante que es un deleite para los amantes de las cloacas sabbathicas. Con “Esclavos de la ira” (2024), Sangría demuestra una exquisita evolución sonora que debe seguir enriqueciéndose, y ojalá los anime a seguir explorando y expandiendo su sonido en futuras producciones. Pablo Cerda Tags #Sangría #2024 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Metal Noticias Concurso cerrado: In Flames celebra 35 años de carrera en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: No te pierdas a Smith/Kotzen por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso: Jinjer regresa presentando el reciente ''Duél'' Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Shows Force: No hay escenarios pequeños camino al éxito Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Bane confirma su regreso a Chile junto a Stick To Your Guns Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: Feuerschwanz por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Galerias Force Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Necrot es la segunda banda confirmada para Chile TerrorFest II Viernes, 17 de Abril de 2026