U.D.O.: La granítica longevidad del metal teutón Vocalista se presentó anoche en una jornada memorable Miércoles, 19 de Octubre de 2022 Martes 18 de octubre – Teatro Cariola Santiago – Chile Una gran velada de Heavy Metal purista se vivió la noche del martes, donde los acordes pesados y las baterías demoledoras, hicieron estremecer las paredes del antiquísimo recinto inaugurado en 1954. El quinteto nacional de Heavy/Power Metal Eternal Thirst fueron los encargados de abrir la velada muy temprano a eso de las 18 horas. Con poca gente aún en el recinto, el grupo con un muy buen sonido y mucho oficio, ofreció temas de sus discos “Beyond The Shadows Of Hell” (2014), “Metalheads To The Grave” (2015), “The Hellish Fight Goes On” (2017) y “Purge The Bastards” (2019), donde su vocalista Rodrigo Contreras tuvo una histriónica performance, muy bien arropado por las guitarras de Javier Alarcón y Javier Bustos y la sólida base rítmica de Hugo Alvarez y Pablo Clares. Afortunadamente a medida que la banda iba desgranando los temas, más y más gente iba llegando, por lo cual pudieron completar su sólido y compacto set de algo más de media hora con el reconocimiento que se merecían. Luego fue el turno de Acero Nacional, otro gran exponente del Metal clásico y tradicional con el que cuenta nuestra escena, una banda que la viene peleando desde el 2010 y que presentaron temas de sus discos “El Sonido del Metal” (2016) y “Trueno” (2019), con su vocalista Andrés Fuentes muy compenetrado y suelto en su labor de frontman, y con una solidísima banda donde el baterista Javier Sepúlveda y el bajista Jorge Fuentes, llenaban los cimientos de poder para que las guitarras de Cristián Kowal y Carolina Hernández brillaran a gran altura con su ataque punzante y melódico a la vez. Una gran actuación que contó con el respaldo y beneplácito del público que en ese momento ya se encontraba congregado en gran número. Finalmente y a las 20 horas en punto, lo que todo el mundo estaba esperando; el regreso a Chile del pequeño gigante Udo Dirkschneider, concierto que se había aplazado al menos dos veces por la pandemierda pero que tuvo su lado positivo, pues Udo esta vez venía acompañado nada más y nada menos que por el tremendo Peter Baltes, el bajista original de Accept, que salió de su retiro de las giras para reemplazar a Tilen Hudrap por enfermedad. Sin duda ese factor fue un gran aliciente tanto para el público como para la banda, porque sencillamente Baltes es uno de los mejores y más sólidos y consistentes bajitas de la historia del Heavy Metal, y eso se notó desde el vamos con ‘Propechy’ y ‘Holy Invaders’. Este show es parte de la gira de presentación del último disco de la banda, el buenísimo “Game Over” (2021), del cual además sonaron ‘Kids And Guns’, ‘Like A Beast’ y el nuevo himno ‘Metal Never Dies’, que fue cantado por todo el público. También hubo una porción bastante representativa de otros discos de U.D.O.; como las geniales y melódicas ‘Never Cross My Way’ y ‘Rose In The Desert’, y las brutales, pesadas y celebradas ‘Man And Machine’ y ‘Animal House’, pero con 17 discos de estudio donde elegir, por supuesto que muchas favoritas se quedaron fueran del setlist, y en lo personal me hubiera encantado ver y escuchar al menos una canción de ese enorme disco que es el “Faceless World” (1990). Con 70 años de edad, Udo no acusa el paso del tiempo y se ha encargado de decir una y otra vez que cuando está en su casa se aburre, por lo cual seguirá tocando en vivo ‘ad eternum’, siempre con sus botas militares muy bien puestas y esa voz chillona y aguda llena de mala leche interpretativa, que lo ha convertido merecidamente en uno de los grandes referentes y frontman de la historia del Heavy Metal. Su hijo Sven en la batería dota de todo el poder que necesita el Metal teutón, mientras que la dupla de guitarras de Andrey Smirnov y Dee Dammers intercambia riffs y solos, logrando un equilibrado punto de protagonismo compartido durante el show, sobre todo, cuando intercalados estratégicamente en el set, llegan esos bombazos de artillería pesada que son los clásicos indelebles de Accept, donde todo el lugar se viene abajo, incluso desatando unos notables circle pits como ocurrió en ‘Breaker’, ‘Princess Of The Dawn’, ‘Fast As A Shark’, ‘Metal Heart’ y el gran cierre con ‘Balls To The Wall’, y viendo la reacción eufórica del público y su gran y activa participación en cada una de estas canciones, uno se da cuenta que este material nada tiene que envidiar a lo mejor de Judas Priest o de Iron Maiden y que Accept merece que su nombre sea aún más grande por el granítico legado que han construido para la vigencia, longevidad y permanencia del Heavy Metal en la historia pasada, presente y futura. Con un ambiente totalmente electrizante y eufórico, después de dos horas de show el público aún quería más y Udo y la banda nos dieron más, porque fuera de libreto y sin estar considerada para nada en el setlist, la banda se despachó una tremenda y festiva ‘I’m A Rebel’, ese clásico primigenio de Accept que suena como una versión punk de un tema de AC/DC, un himno a la rebeldía bien entendida, esa rebeldía que a través de la música, permite canalizar las frustraciones, la rabia y el desencanto, pero también la alegría y la dicha de pertenecer a esta cultura y a esta gran familia internacional del Heavy Metal, donde nadie agrede al de al lado, donde nadie destruye ni pisotea al más chico o al que tiene menos, donde a nadie le importa tu apellido, tu profesión o tu color de piel, donde no se destruye sino que se construyen lazos y mancomunión, donde impera el respeto y la admiración unos con otros, y cuando tu vez a una leyenda como Peter Baltes bajando del escenario a saludar a todo el mundo en la barrera de contención y al propio Udo regalando sus guantes y su camisa al público, te das cuenta que siempre, pero siempre, los más grandes a su vez son también los más humildes y agradecidos, y por ello, cuando ves a personas a tu alrededor derramar una lágrima por esta pasión de vida que es el Metal, sientes la esperanza de que no todo está perdido en la deshumanizada sociedad actual. Por eso me quedé con la imagen de un Baltes con una sonrisa enorme, disfrutando del show, compartiendo con él público, saliendo de su retiro para volver a lo que ama; no tengo dudas de que se quedará como miembro permanente en la banda y oficiará como mediador entre Udo y Wolf Hoffman para que dejen atrás sus diferencias y si ello ocurre, sería grandioso una gira de reunión de Accept con sus dos vocalistas históricos a lo Helloween, porque al final del día, soñar es una de las pocas cosas gratuitas que nos van quedando y como dicen, la vida se construye de sueños. Cristián Pavez Fotos: Alejandro Parra Tags #U.D.O. # Udo Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Metal Noticias Concurso cerrado: In Flames celebra 35 años de carrera en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: No te pierdas a Smith/Kotzen por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso: Jinjer regresa presentando el reciente ''Duél'' Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Shows Force: No hay escenarios pequeños camino al éxito Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Bane confirma su regreso a Chile junto a Stick To Your Guns Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: Feuerschwanz por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Galerias Force Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Necrot es la segunda banda confirmada para Chile TerrorFest II Viernes, 17 de Abril de 2026