Epic Rock Fest: La invencible armada ibérica Una jornada maratónica y llena de emoción se vivió en el Caupolicán Lunes, 31 de Marzo de 2025 Sábado 29 de marzo de 2025 - Teatro Caupolicán Galería de fotos AQUÍ. La tarde del sábado sería una noche llena de hitos, momentos sublimes y emocionalidad al máximo, pues una diversidad de géneros dentro de una misma tradición estilística permitió conformar una hermandad unida por el heavy metal en sus distintas vertientes. Lo que parecía ser un festival más, que aglutinaba bandas y artistas de una misma zona geográfica y de gran reconocimiento, fue más bien una amalgama creada con décadas de tradición musical, en una línea de tiempo continua y uniforme, ya sea manifestada en influencias mutuas, colaboraciones y una sinergia que no sólo se manifestó en parabienes de cada agrupación con sus pares, sino que en algunos casos, la colaboración musical daba cuenta de cuan conectados estaban cada uno de estos actos musicales. La jornada partiría poco después del horario de almuerzo y es por esta razón que gran parte del público objetivo recién se movilizaba hacia el recinto de San Diego, si bien no había una audiencia mayor a esas alturas, igualmente poco a poco subiría en número en un corto tiempo. No obstante, la verdad es que la arremetida épica de Invictus Anima y el lado más festivo del glam rock de Whisky Blood fueron certeros shows de apertura que mostraban la enorme calidad de ambas agrupaciones dentro de una vitrina que no muchas veces se da en estos lares. Avalanch sería la primera agrupación española en salir a escena, un show cargado de nostalgia hacia muchos de sus éxitos más populares y con la particularidad del regreso de Ramón Lage en voces. Lo anterior, permitió que apreciáramos una agrupación en formato histórico, donde la emoción permanente tanto de la fanaticada como de la banda misma, aunado a temas como ‘Mil motivos’ ‘Otra vida’, ‘Alas de cristal’, ayudó a desplegar un espectáculo muy contundente. Pero no todo fue nostalgia y emoción, también hubo espacio para la virulencia y la crítica hacia personajes como Bush o Trump donde irrumpiría ‘Lágrimas negras’ y una ‘Torquemada’ que cerraría un concierto de muy al alto nivel, con un público muy enfervorizado. Avalanch demostró que no son solo agitadores, sino que demuestran una destreza musical asombrosa. Las voces se alternaban y complementaban entre Lage y Pardial a lo largo de su repertorio que desencadenó en una muy correcta presentación de una banda que goza de una gran popularidad en nuestras tierras. Con un retraso algo más de lo pactado en los horarios, subiría a escena Leo Jimenez, quien podría señalarse como un elemento contradictorio dentro de este cartel, primero porque no era uno de los platos fuertes y más esperados de la tarde (también es factible que él también lo haya sentido así), sin que eso sea un comentario despectivo hacia su propuesta musical que evidentemente es de una calidad superlativa y así lo demostró, pero Leo tuvo que extremar recursos para ir poco a poco ganándose a la fanaticada; carisma, fuerza y un aluvión sonoro que lo acompañó todo el tiempo, sin lugar a dudas el show mejor logrado de la noche en cuanto a los elementos técnicos. Un inicio algo tibio que poco a poco fue ganando en fervor, a partir de poderosas interpretaciones tales como ‘Soy libertad’ o ‘Mesías’, lo que alternaría con grandes hits de su ex banda Saratoga y Stravaganzza, resultando en un cierre final apoteósico, cuando Leo nos dice que es “una canción que todos conocen” y vaya que fue así, porque más allá de quien no haya tenido la oportunidad de escuchar la versión de Stravaganzza, ‘Hijo de Luna’, original de la banda Mekano, fue una manifestación perfecta de lo que pueden llegar a ser los cruces musicales tan distantes, pero que producto del talento de un puñado de excelsos músicos, que saben cómo otorgarle identidad propia a una canción tan extraordinaria y conmovedora dentro de la música popular. Leo Jimenez fue el punto alto del festival, sin lugar a dudas. La tarde avanzaba lentamente y ya percibíamos la ansiedad de esperar toda una vida de espera para ver debutar a una de las agrupaciones más icónicas e influyentes del hard rock/Heavy metal en español: Angeles del Infierno, quienes se estrenarían después de cuatro décadas de carrera, con un set de más de 20 canciones donde se pasearon por todos sus grandes éxitos, saldando una deuda con el público local. El inicio con ‘Todos somos ángeles’, ‘Sombras en la oscuridad’ y ‘Rocker’, denotaban un repertorio tan equilibrado como cabe esperar de una banda con un catálogo tan amplio como el de los españoles. Si bien el sonido no era de los mejores; un Juan Gallardo que expelía una voz algo lejana y con un evidente desgaste natural por los años, lo anterior mermaba en algo la magnífica experiencia de tener frente a nuestros ojos estas verdaderas leyendas del Heavy Metal. Para los estándares modernos, la escenografía resultó ser relativamente sobria pero innegablemente efectiva. El tridente de pantallas Led al fondo, el juego de luces, proyectaban una gama de colores e imágenes que queman la retina e hicieron del concierto una experiencia inmersiva y muy conectada entre imagen y música. Majestuosos actos fueron ‘Pensando en ti’, ‘Si tú no estás aquí’ que evocaban en sus imágenes una nostalgia sinigual. Pero la furia desenfrenada de ‘Diabolicca’ y una seguidilla de inmortales clásicos como ‘El principio del fin’, ‘Con las botas puestas’ ‘Nada que perder’ o ‘Fuera de la ley’, en realidad se trataron de canciones para crear montones de momentos comunitarios. Cada tema es una combinación simple pero altamente efectiva de dureza metálica y pegadiza empalagosa. Hay algo absolutamente reconfortante en presenciar a una banda tan absorta en la euforia de lo que hacen, y esa simple emoción es la clave de la magnificencia de Angeles del Infierno, sin una permanente interacción con el público, entregaron un show que quedará en la retina de muchos/as que, inclusive más allá de las fallas técnicas, fue inolvidable. Sus últimos actos de cierre no podían ser de otra forma con monumentales obras tales como ’Maldito sea tu nombre’ y ‘Es un pacto con el diablo’, que daban por finalizado lo que para muchos era el acto más trascendental de la noche. A veces olvidamos la alegría y la maravilla de la música en vivo y la sensación irremplazable de experimentarla en comunión con los demás. El acto de cierre con Jose Andrea, conocido por ser la voz de la exitosa banda Mago de Oz, fue un oportuno recordatorio de que esto va mucho más allá de una banda que toca bien sus instrumentos. Se trata de su capacidad para conectar y transmitir su pasión a la multitud. Se trata de su capacidad para capturar y aprovechar la imaginación y el entusiasmo del público. Se trata de su capacidad para personificar la alegría, y la noche del sábado se trató de eso, simplemente alegría. La alegría del individualismo, la alegría de formar parte de algo y la simple alegría de ser uno mismo. Algunos tracks como ‘Para que nunca amanezca’ ‘El Paseo de los Tristes’ resultan contagiosas y la felicidad extática en el escenario se reflejaría rápidamente en el público. Con muchos miembros en escena, algunas muy hiperactivas como la violinista Fabiola Jaramillo que se robaría las miradas y estableció un espectáculo aparte, pues su carisma y belleza no pasó desapercibida para nadie. Pero todos los músicos lo pasaban muy bien y estaban encantados de estar en Chile. De hecho, entre tanta algarabía hubo una pausa para recordar a Fernando Ponce, flautista de Mago de Oz, en un gran gesto de parte de Jose Andrea. La fiesta continuaba y el delite sería máximo. También es notable la habilidad para cambiar de estilo y ritmo en un abrir y cerrar de ojos, pero este continuo intercambio de referencias musicales nunca se siente vacilante ni descoordinado. Recorren prácticamente todas las salas en cuanto al tipo de metal en el que se especializan, pero siempre de una manera fluida y conectada, y eso logro verse en interpretaciones tan extraordinarias donde ‘La cantata del diablo’, con el apoyo de Leo Jimenez, resultó ser un interpretación histórica y sublime. ‘Molinos de viento’ y ‘La posada de los muertos’ despertaría la nostalgia de aquellas grandes actuaciones de Mago de oz. Sin duda, un concierto que tuvo de todo tipo de emociones, incluso aquellos que no estaban familiarizados con su material, al final, quedaron cautivados por la personalidad alegre y marcadamente honesta de Jose Andrea y toda su banda. Maximiliano Sánchez Fotos: Sergio Mella Tags #Epic Rock Fest #2025 #Ángeles del Infierno #Avalanch #José Andrea #Leo Jiménez Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Metal Noticias Concurso cerrado: In Flames celebra 35 años de carrera en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: No te pierdas a Smith/Kotzen por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso: Jinjer regresa presentando el reciente ''Duél'' Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Shows Force: No hay escenarios pequeños camino al éxito Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Bane confirma su regreso a Chile junto a Stick To Your Guns Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Concurso cerrado: Feuerschwanz por primera vez en Chile Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Galerias Force Viernes, 17 de Abril de 2026 Metal Noticias Necrot es la segunda banda confirmada para Chile TerrorFest II Viernes, 17 de Abril de 2026