Lacrimosa: "Esta trilogía va a los lugares más profundos escondidos que llevo dentro" Tilo Wolff habla del fin de su trilogía y su eterno vínculo con Chile Lunes, 19 de Mayo de 2025 Hablar de Lacrimosa es hablar de uno de los proyectos más icónicos, influyentes y profundamente emocionales del metal gótico y la música oscura europea. Fundado en 1990 por el músico suizo-alemán Tilo Wolff, Lacrimosa ha recorrido más de tres décadas de creación ininterrumpida, siempre desde un lugar visceral, auténtico y profundamente artístico. Con letras introspectivas, arreglos orquestales majestuosos, visuales cargados de simbolismo y una entrega total en cada álbum, la banda ha forjado una identidad única, difícil de encasillar, y absolutamente fiel a sí misma. En Latinoamérica, y especialmente en Chile, Lacrimosa encontró desde temprano un segundo hogar. Nuestro país no solo fue uno de los primeros en abrirle las puertas a su música, sino también en recibirlo con una pasión que el propio Tilo no ha olvidado jamás. Desde entonces, cada visita ha sido más que un concierto: una ceremonia de comunión emocional entre la banda y su ferviente fanaticada chilena. Hoy, con el lanzamiento de "Lament", su decimoquinto álbum de estudio y el cierre de una intensa trilogía que comenzó con "Testimonium" (2017) y siguió con "Leidenschaft" (2021), Lacrimosa vuelve a reencontrarse con su público. Este 26 de mayo, el Teatro Cariola será testigo de un nuevo capítulo de esa historia compartida, donde las canciones viejas se resignifican, las nuevas se revelan, y las emociones se amplifican hasta el límite. En la antesala de este esperado concierto, conversamos en exclusiva con Tilo Wolff, líder, compositor y voz principal de Lacrimosa. En esta entrevista íntima y sin filtros, habla sobre su conexión con Chile, el peso emocional de su nueva obra, las dificultades creativas que atravesó, y por qué no piensa en el final, sino en todo lo que aún queda por sentir, escribir y vivir. ¿Qué significa para ti regresar a Chile por undécima vez y reencontrarte con el público chileno en el Teatro Cariola? Para ser honesto, no llevo la cuenta. ¿Realmente es la undécima vez ya? Es increíble. Para nosotros, Chile es uno de los países más especiales, porque fue uno de los primeros en América Latina que nos invitó. La atmósfera siempre ha sido… descubrimos cosas en el público chileno que jamás habíamos visto en ningún otro lugar. La gente estaba completamente loca las primeras veces que vinimos, y eso casi no ha cambiado. El público sigue tan entregado a Lacrimosa, y eso es maravilloso. Siempre sentimos que somos realmente bienvenidos, y eso es genial. Además, amamos la comida, amamos la ciudad, Santiago. Tenemos grandes recuerdos, así que para nosotros es una alegría volver. Y especialmente me encanta este teatro, es maravilloso. ¿Qué puede esperar el público de este nuevo show en Santiago? ¿Cómo describirías el concepto de esta gira? Es una mezcla de muchas cosas. Primero, por supuesto, estamos presentando nuestro nuevo álbum, pero este disco es parte de una trilogía junto con “Testimonium” y “Leidenschaft”. Así que también repasamos los dos discos anteriores. Como sabes, hay tres partes de una “tormenta” que comenzaron en “Testimonium” y ahora concluyen con “Lament”. La canción final del nuevo disco es la conclusión de esa trilogía, y será una parte muy importante y emotiva del concierto. Por otro lado, siempre queremos mirar hacia atrás en la historia de Lacrimosa, porque eso también nos define. Hay muchas canciones hermosas que nunca nos cansamos de tocar. A veces las modificamos un poco, así que en este show escucharán temas antiguos que suenan ligeramente distintos a como los conocieron en el pasado. También, como le conté a algunos fans chilenos que conocimos en Brasil —fue divertido porque nos encontramos con el club de fans chileno allá—, quizás hayan visto un pequeño video donde conté que escribí una nueva canción que vamos a presentar. Y como Chile es el segundo país en esta gira, será el segundo público del mundo en escuchar esta nueva canción que nadie ha escuchado antes. Lacrimosa ha construido un lazo muy fuerte con Chile. ¿Por qué crees que hay una conexión tan profunda entre la banda y este país? No soy una persona que necesite entender todo racionalmente. Prefiero sentir las cosas con el corazón. Y eso es lo que siento aquí: todo se trata de emociones. Creo que la gente en Chile es muy emocional, y yo también lo soy. A veces pienso que no encajo en el norte de Europa, porque soy demasiado emocional para los estándares de acá. Así que esa conexión está, sin duda. Además, tengo la sensación de que en Chile la gente tiene un sentido especial de la belleza, y lo logran de forma muy natural, no como en lugares como Gran Bretaña, donde todo es más estructurado, más rígido, como decía AC/DC. En cambio, en Chile hay una manera más natural, emocional, de disfrutar la belleza, las cosas buenas de la vida, la buena comida, la arquitectura. Todo es muy hermoso y la gente cuida de sí misma. Todo eso lo comparto, y lo vivo también a través de Lacrimosa. Cuando miras el arte visual de la banda, siempre intentamos mantener un estilo, cierta belleza. Nos importa cómo nos vemos, cómo nos vestimos. Me encanta comer bien, pasarla bien… y todo eso lo encuentro en Chile. ¿Has pensado en grabar algo en Chile, como lo hicieron en México con "Live in Mexico City"? ¿Crees que la energía del público chileno merece ser registrada? Sería maravilloso, sí. Lo interesante es que en casi todas las entrevistas me preguntan lo mismo, en todos los países. Siempre me dicen: “¿No crees que podrías hacer algo como en México?”. Así que se ha vuelto como un desafío. Pero tienes razón, la audiencia en Chile es increíble. A veces es tan ruidosa que no escuchamos la música en el escenario. Literalmente, a veces es difícil para nosotros oír lo que estamos tocando, ¡por lo fuerte que canta el público! Es fantástico. Ya que están por undécima vez en Chile, ¿tienes algún recuerdo especialmente emotivo o curioso de tus visitas anteriores? Hay muchos. Recuerdo que después del primer o segundo show hubo una fiesta posterior. No sabíamos qué esperar. Salimos del bus y había una distancia de unos 20 metros hasta el lugar donde se hacía la fiesta. Teníamos mucha seguridad, así que pensé que estaríamos bien. Pero apenas dimos dos pasos, mi guardaespaldas fue derribado por el público. Tuvimos que correr por nuestras vidas. Me rompieron la camisa y llegué al lugar sin ella. Fue totalmente una locura. Después de eso, decidimos no repetir una situación así. Otro recuerdo fue en un aeropuerto, creo que en Argentina. Vi a una mujer que me pareció una artista. Era hermosa, con un estilo muy cuidado. Luego volamos a otro lugar —ya no recuerdo dónde— y allí estaba de nuevo. Tenía el mismo itinerario que nosotros. Me acerqué a preguntarle quién era, y me dijo: “Es un honor que me hables, señor Wolff”. Resultó ser una cantante muy famosa de Chile. No recuerdo el nombre exacto, creo que se llamaba Verónica. Me dijo que escuchaba Lacrimosa y me contó cuál era su canción favorita. La invité al show esa noche, pero lamentablemente no pudo ir. Y hablando de músicos chilenos, como sabes, Dead Christine abrirá el concierto nuevamente. Fue un deseo personal mío, porque la vez anterior me gustó mucho su presentación, así que quería verla otra vez. Hay muchos recuerdos hermosos. En otra ocasión, salimos al escenario y vimos que los fans habían preparado enormes pancartas con el nombre de Lacrimosa. Fue muy conmovedor. Realmente sentimos que nos estaban esperando con el corazón abierto. “Lament” es la parte final de una trilogía que comenzó con “Testimonium” en 2017, continuó con “Leidenschaft” en 2021 y ahora concluye con este nuevo álbum en 2025. Cada disco explora temas como la pérdida, la pasión interior y la reflexión emocional. ¿Cómo te sientes al haber completado una trilogía tan personal y profunda? Tengo dos sentimientos. El primero es alivio, porque fue una carga muy pesada. Y el segundo es tristeza, porque se sintió muy bien. Eso es lo que representa Lacrimosa: no hacemos música para fiestas, al menos no principalmente. No hacemos música alegre la mayoría del tiempo. Pero aun así, se siente muy bien hacerlo. Con estos tres discos pasó lo mismo. Fue un proceso intenso y emocional escribir, componer y producirlos. Así que ahora hay un gran peso que se ha liberado, y eso me hace feliz. Pero por otro lado, siento como “Dios mío, se terminó”, y eso también es triste. Por eso mismo es tan especial salir de gira ahora con estos tres discos, especialmente con “Lament”. Así la música sigue viva. Vamos a estar de gira todo el año, los últimos conciertos serán justo antes de diciembre. Así que todavía hay mucho por tocar de este hermoso álbum. ¿Qué emociones o temas quisiste explorar específicamente en este álbum? Lacrimosa siempre ha tratado sobre las emociones más profundas que llevo dentro. Empecé a hacer música porque quería expresarme. Nunca lo hice con la intención de subir a un escenario o por otra razón. Solo quería expresar lo que sentía. Por eso también tardé tanto en publicar algo por primera vez: comencé haciendo música solo para mí. Y aún hoy, esa sigue siendo la razón por la que hago música. No podría escribir una canción porque alguien me diga: “Haz una canción sobre una flor bonita”. Tendría que decir: “Lo siento, no puedo, pregúntale a otra persona”. Compongo cuando lo siento necesario. Y en esta trilogía eso fue especialmente cierto. Cada álbum habla de personas que me inspiraron, que amé, con quienes compartí mi vida. Así que va a los lugares más profundos y escondidos que llevo dentro. Es algo muy especial. Pero también miro hacia el futuro y me intriga cómo continuará la historia de Lacrimosa. Esa es una gran pregunta. Canciones como ‘Memoria’ y ‘Avalon’ tienen una carga emocional muy fuerte. ¿Cuál fue la canción más difícil de terminar en este disco? De todas las canciones del disco, diría que la más difícil fue la segunda parte de la tormenta, ‘Ein Sturm zieht auf’, que es la segunda canción del álbum. Esta pieza concluye las tres partes de la tormenta (o ‘Sturm’ en alemán), y sabía que estaba cerrando una historia específica. Quería que al terminar de escribirla sintiera que realmente estaba concluida. Cuando compuse ‘Nach dem Sturm’, la primera parte, no la pensé como parte de una serie. Era una canción individual. Pero después de terminarla, sentí que la historia no había terminado. Entonces compuse la segunda parte, que me llevó un poco más lejos, pero aún así no era suficiente. Sabía que no podía ser una historia infinita, así que decidí que la tercera parte sería la última. Eso me generó presión. Recuerdo que empecé a escribirla y luego tomé un descanso. Sentía que no estaba logrando lo que quería expresar. Incluso hice otra versión de la canción y pensé que esa era la dirección correcta. Iba a terminar de grabarla, pero por casualidades de la vida tuve que hacer otra pausa, esta vez obligada. Cuando volví a escuchar lo que había hecho, me di cuenta de que estaba totalmente equivocado. Había pensado demasiado, y no estaba componiendo desde el corazón, sino estructurando una canción de forma racional. Y eso no funciona. Entonces volví a la versión original y me di cuenta de que era increíble. Así que la retomé desde ahí y finalmente fluyó. Pero fue de las pocas veces en mi vida en que encontré tantas barreras para terminar una canción. Ahora creo que es una de las mejores del disco, pero llegar a ella fue un camino muy duro. ¿Ves “Lament” como un cierre artístico o incluso espiritual para ti como compositor? Tal vez espiritual, sí. Pero no me gusta pensar en términos de “cierre”, porque eso suena muy definitivo. Nunca he pensado así. Conozco a muchos músicos que dicen cosas como: “Ya no sé cuántos discos más voy a hacer, ya estoy llegando a una edad en la que no quiero seguir”. Y yo siempre pienso: “¿De qué están hablando?”. Mientras pueda tocar un instrumento, haré música. Así que no quiero hablar de cierres. Todo continúa. No sé cómo seguirá ahora, pero estoy seguro de que este disco dejará una huella que continuará en el futuro. Estoy bastante seguro de que el próximo álbum no será totalmente distinto, aunque quizá sí en algunos aspectos. Aún no he escrito nada, salvo esta nueva canción que ya presentamos en la gira, y que va en la misma dirección que "Lament". La podrán escuchar. Pero para responder de verdad esa pregunta, necesitaríamos hacer otra entrevista dentro de uno o dos años. Ahí sabremos si "Lament" fue un cierre o no. Por ahora, todas las puertas están abiertas. Tu forma de componer ha cambiado a lo largo de los años. ¿Cómo es tu proceso creativo hoy en día? Al principio, los primeros álbumes comenzaban cuando tenía una letra y me sentaba al piano para darle vida musical. Después, el proceso fue evolucionando: empecé a escribir música y letras al mismo tiempo. Tenía una idea temática, me sentaba al piano y componía mientras escribía. Luego comencé a componer también con guitarra, lo que cambió bastante el sonido de Lacrimosa e introdujo nuevos elementos. Hoy en día es una mezcla de todo. A veces estoy en un tren y escribo un poema o una letra. Otras veces tengo la guitarra solo para grabar algo y de repente surge una idea inesperada que me entusiasma más que lo que pensaba hacer. A veces todo sucede al mismo tiempo: estoy en el piano y enseguida agarro la guitarra o la trompeta para ver qué puede surgir a continuación. Todo se entrelaza. Y esa es, en realidad, la forma más hermosa de componer. Es como estar frente a un gran buffet: puedes tomar un poco de aquí, un poco de allá. No estás limitado a un solo plato. Es algo muy enriquecedor. Lacrimosa siempre ha cuidado mucho la parte visual de sus discos. ¿Qué tan involucrado estuviste en el concepto y diseño de "Lament"? Siempre empiezo haciendo un boceto. Cuando compongo, aparecen imágenes en mi mente, como cuando uno sueña. Te despiertas y recuerdas el ambiente del sueño. Así es al componer: a veces veo colores o formas. Cuanto más avanzo en la creación del disco, más trato de condensar todo en una sola imagen, porque la portada solo puede tener una. Hago varios bocetos, y cuando me decido por el correcto —esta vez fue muy fácil— sabía que tenía que ser otra estatua tomada de una tumba, como en discos anteriores. Quería unas alas grandes, algo desgastadas. Una figura que alguna vez fue heroica, pero que ahora está olvidada. Se nota cómo el tiempo la ha deteriorado, pero aún se percibe la nobleza que tuvo. Quería que fuera muy oscura desde el inicio. De hecho, el primer boceto era completamente negro, con apenas reflejos de luz que delineaban la figura. El artista Stelio hizo la pintura final, que resultó ser muy clara, para que luego yo pudiera trabajarla digitalmente y oscurecerla en el proceso. Esto ya lo habíamos hecho antes, como con el álbum “Angst”, el primero de Lacrimosa. El cielo en esa portada es muy claro originalmente, pero en 1990 ya existían las primeras herramientas digitales, y eso me fascinaba. Así que repetimos ese método, y al trabajar digitalmente pude lograr exactamente el ambiente que quería. Para mí, es muy importante que las portadas cuenten una historia, incluso solo con su nivel de luz y oscuridad. Por eso Leidenschaft debía ser muy luminosa, es una escena de día. Me importa mucho que las portadas tengan peso artístico. Quiero que el público pueda pasar una hora mirando el arte mientras escucha la música. Que se sumerjan en el universo visual de Lacrimosa y se olviden del mundo exterior. No solo en lo musical, sino en toda la obra que tienen en sus manos. Finalmente, ¿qué mensaje te gustaría enviarle a tus fans chilenos? Primero que nada, gracias por apoyarnos durante tantos años. Sé cuántos años llevamos viniendo a Chile, aunque no llevo la cuenta exacta de cuántos conciertos hemos hecho. Gracias por acompañarnos en cada etapa de Lacrimosa. Eso tiene mucho mérito, porque nuestra música está viva, evoluciona, no hacemos siempre el mismo disco. Y ustedes, los fans chilenos, celebran cada álbum, lo cual me llena de alegría. Hoy en día, con las plataformas digitales y las redes sociales, puedo ver desde dónde nos escuchan, y Chile siempre aparece entre los primeros lugares. Eso es maravilloso. Estoy muy emocionado de que Chile sea uno de los primeros países de esta gira. Llegamos con toda la energía, frescos, motivados. Estoy deseando sentir nuevamente esa energía del público, comer su deliciosa comida y pasar, como siempre, un hermoso momento en Chile. Matias Arteaga S. Tags #Lacrimosa #Tilo Wolff #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos