Imperial Triumphant Alphaville Miércoles, 11 de Noviembre de 2020 2020. Century Media El estupor precede a la agresiva progresión inicial de ‘Rotted Futures’, pieza en que una voz muerta sobrevuela todas las desbordantes secciones oscuramente desarrolladas por el trío estadounidense de metal avant-garde Imperial Triumphant. Divagantes ejercicios en un mundo de compases volubles y de estructuras inconstantes, pútridos campos por entre los que también avanza la mutable ‘Excelsior’, de gruesas descargas de violencia y disonancia que recuerdan a la técnica y fuerza atronadora de Gorguts en “Obscura” (2002) o de la ejemplar trilogía satánica de los franceses Deathspell Omega. Una vuelta a lo progresivo se adentra en los siete minutos de ‘City Swing’, de momentos hipnóticos y atonales que citan las misántropas repeticiones de Varg Vikernes y también al calculado oficio de Allan Holdsworth. Una pieza en cuya medianía nace un interludio de percusión a cargo de Thomas Haake de Meshuggah y, posteriormente, entre el ruido, la imprevista y participativa presencia de un piano en ejecución por momentos aleatoria. Los nueve minutos de la odisea ‘Atomic Age’ comienzan con un apocalíptico jingle que se enlaza con densas y marcadas repeticiones que delinean el sonido de la tragedia. La histeria atómica pronunciada casi en susurros que conducen a un descenso frenético y malignamente psicodélico, un quiebre catártico que recuerda al éxtasis tantas veces producido por Kayo Dot, especialmente en su oscuro “Hubardo” (2013). El inicio de ‘Transmission Mercury’ hace expreso algo que venía mostrándose en forma indirecta, y es que las costumbres y ejecuciones propias del jazz permean varias de las secciones del black metal creado por Imperial Triumphant. El exceso en el desarrollo de la pieza recuerda, aunque pareciera incompatible, a los más elocuentes The Mars Volta, a sus canciones técnicamente exigentes y de tiempos no convencionales, a los amplios momentos en que el rock más pesado tiende a la divagación, al decidido riesgo, probablemente promovido por Trey Spruance, quien oficia de productor del disco. Una alarmante guitarra da inicio a los ocho minutos de ‘Alphaville’, pieza que da nombre al álbum, y que hace referencia a la ciencia ficción creada por el francés Jean Luc Godard en su película de 1965, filmada con el ascetismo propio de la Nouvelle Vague y que alimenta la perspectiva retrofuturista de la banda y su gusto por las distopías, el que también se manifiesta en el uso constante de la iconografía expresionista de “Metrópolis” (1927) de Fritz Lang. Un halo de intelectualismo que indica que Imperial Triumphant sitúa el horror en los preocupantes poderes de control social que tienen los distintos estados sobre sus habitantes y lo temible que se vuelven en dominio de los malos gobiernos. El disco cierra con la oscura violencia de ‘The Greater Good’, de momentos progresivos constantemente deconstruidos y que, al igual que otras piezas del disco, cuenta con los gritos de Yoshiko Ohara de los interesantes Bloody Panda, una invitada constante y que acentúa la filosofía de desesperación de la banda. Carlos Navarro A. Tags #Imperial Triumphant Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos R Noticias Concurso: PJ Morton viene a Chile en plan solista Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Galerias Toe - Gira Loneliness Will Shine Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Noticias ''Solaris'': The Ocean inicia una nueva etapa Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Noticias Kings of Leon anuncia su décimo álbum con 'My Whole World' Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Discos The Warning Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Noticias ''Requiem for a Village'': Steven Wilson lanzará un nuevo álbum Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Noticias Brian Eno relanza el sello Opal Records con la reedición de dos de sus álbumes Viernes, 11 de Septiembre de 2026 R Noticias Alexisonfire anuncia segundo concierto en Teatro Coliseo Jueves, 10 de Septiembre de 2026