Javier Barría Estación Pirque Miércoles, 05 de Octubre de 2016 2016. Autoedición. Si nunca hubiesen demolido la Estación Pirque -también llamada Estación Providencia, aunque ése no sería un título tan bueno para un disco-, el Parque Bustamente tendría algo así como su propia Estación Mapocho. Ambas estructuras eran obra del mismo arquitecto, Emile Jéquier, y se parecían bastante. La Estación Pirque, de la que pocos se acuerdan, fue demolida entre 1942 y 1943 porque se consideró que marcaba una separación de Santiago entre barrios nuevos y viejos. Javier Barría se quedó pegado con el lugar, con el concepto, con lo que hay detrás de un espacio que ya no existe. “Estación Pirque”, si contamos todos sus discos, es el número 18 y ni de cerca es el primero en el que este cantautor santiaguino alude a la ciudad en la que vive. De hecho, uno de sus discos -tal vez el mejor- se llama “Ciudadano B”; otro fue bautizado “El ciclista”, en homenaje al medio de transporte de su preferencia; otro lleva por nombre “Llorar en la calle”. Barría firma su disco más hostil, si pensamos que tiene un repertorio muy oreja que siempre estuvo a punto, a punto a punto, de ser un hit masivo. Acá se parece menos a Jeff Buckley que de costumbre y más a James Blake, por establecer alguna comparación básica que grafique con rapidez de qué va “Estación Pirque”. Tal vez por el concepto de lo demolido, del vacío y las ausencias, el nacional se inclina por el ultra influyente solista inglés. De una forma similar a la de Blake, Barria busca usar el silencio en vez de llenarlo. Romperlo, pero no tanto. Obviamente, porque la sangre metafórica también tira, hay momentos spinettianos como el tema homónimo, y otros en los que, pese a mantenerse bastante frugal en la musicalización, asoma una veta acústica que evoca calidez humana (la sobresaliente 'Celoso' con los peruanos Alejandro y María Laura). Sin embargo, si “Estación Pirque”, el disco, fuese un lugar, sería frío y bastante oscuro. Parte con Barría marcando distancia de su identidad previa en 'Ya no se llama', una despedida del romanticismo que lo caracterizaba, y avisando en esa canción que predominará una especie de silencio sucio, con manchas, en cortes siguientes como 'Un país, un solo habitante' o 'Mi dulce anomalía'. Nadie se quejaría si el autor de 'Mi corazón, su casa' hubiese seguido en la senda de -más o menos- siempre, pero este giro es más que afortunado: se vuelve revelador porque abre una puerta. José Soto Tags #Javier Barría Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Concurso: Bane regresa a Chile Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Noticias Nuevos Sonidos Chilenos: Taliska, Légamo, Javier Mudz y más Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Noticias David Byrne lanza colaboración con Natalia Lafourcade Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Noticias Ed Sheeran visitará nuevamente Chile Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Noticias 'Punching the Flowers': Death Cab for Cutie sigue lanzando nueva música Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Articulos Soda Stereo: La historia que sigue sonando Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Discos Nine Inch Noize Martes, 28 de Abril de 2026 Rock Clásicos Los Crudos Martes, 28 de Abril de 2026