La Máquina de Hacer Pájaros x FMSV: el mito progresivo "del subdesarrollo" está de vuelta Recorrimos la historia de la banda con su fundador José Luis Fernández Viernes, 09 de Octubre de 2026 Con solo dos discos, la segunda banda de Charly García, La Máquina de Hacer Pájaros, es, simplemente, uno de los proyectos de rock progresivo más importantes de Suramérica. Formada luego de la disolución de Sui Generis, que se encontraba en la cima de su popularidad, el súper grupo fue descrita con sarcasmo por el mismo Charly como “el Yes del subdesarrollo”. Sin embargo, la propuesta del conjunto era muy distinta a la de sus símiles británicos: una combinación de folk rock, rock sinfónico cantado en español y jazz fusión, con canciones que conectaban el pasado de la obra del genio argentino, con todo lo que vendría después tanto en Serú Girán como en los primeros discos de su carrera solista. Fundados en 1976, la banda solidificó la formación con la que grabaría sus esenciales álbumes “La Máquina de Hacer Pájaros” (1976) y “Películas” (1977), con un quinteto de músicos que ya tenían importantes trayectorias en el rock trasandino: Charly García (ex Sui Generis), Oscar Moro (ex Los Gatos y Color Humano), Carlos Cutaia (ex Pescado Rabioso), Gustavo Bazterrica (futuro integrante de Spinetta Jade y Los Abuelos de la Nada), y José Luis Fernández (ex Crucis). Fue justamente este último, quien decidió reformar la banda con el nombre de La Máquina de Hacer Pájaros por Fernández, Moro, Spina y Vega, con el objetivo de revivir el legado de la emblemática agrupación. Con Fernández pasando del bajo a la guitarrista principal y en la voz, el hijo del baterista original Óscar Moro, Juanito Moro, en percusión, Guido Spina en teclados y voz principal y Yani Matías Vega en bajo, más el apoyo de Damián Sielecki en teclados, el grupo se ha estado presentando con gran éxito por Argentina y, ahora, confirmaron su debut en Chile el próximo 23 de octubre en la Sala Metrónomo de Santiago. La actuación de los argentinos será parte de una nueva fecha de C.A.B.A. Rock en la que se estará celebrando, en el contexto de un nuevo cumpleaños de Charly García, junto a la banda El Diluvio y los Pasajeros y Nuevos Trapos, los 50 años de la edición del debut homónimo de La Máquina de Hacer Pájaros. Entradas en Passline. Antes de su concierto en Chile, tuvimos la oportunidad de conversar en extenso con José Luis Fernández, figura de gran relevancia en la música del vecino país, no solo por ser fundador y miembro importante de La Máquina de Hacer Pájaros, sino que también por su paso por Crucis, PorSuiGieco y una carrera solista en extremo interesante. Fernández nos contó sobre la actual alineación de la banda y también sobre el pasado, en una verdadera historia oral de los años en que la banda estuvo activa. Anécdotas, visiones, historias, remembranzas de aquellos cruciales años, en la voz de uno de sus protagonistas fundamentales. -Hola José Luis, muchas gracias por tu tiempo y disposición para conversar con Rockaxis. Hablemos primero de cómo surgió la idea de armar esta nueva formación de La Máquina de Hacer Pájaros. ¿Cómo fue el proceso de convocar a estos músicos -entre ellos el hijo de Óscar Moro, Juanito Moro- para embarcarse en un proyecto que, sin duda, conlleva una gran responsabilidad? ¿En qué momento dijeron: «El grupo funciona, logramos el sonido que buscamos, salgamos al mundo a anunciarlo»? -Comenzamos a tocar cuando estábamos en la época de la pandemia. Un día hablamos por teléfono con Juanito (Moro) y, claro, hacía como seis meses que no podíamos tocar en vivo en ningún lado en esa época. Nos pasaba a todos los músicos. Entonces dijimos, che, ¿por qué no nos juntamos a tocar en el estudio, que sé yo? Aunque sea para sacarnos, para despuntar el vicio, como decimos acá. Y bueno, entonces le dije si tenía algún bajista y él me respondió que sí, que conocía un buen bajista y, por mi parte, yo tenía un tecladista. Y así fue como convocamos a Matías Vega en el bajo y a Guido Spina en voces y teclado. Empezamos a tocar temas, temas nuestros, zapadas. Un día, en una de esas reuniones, ellos se pusieron a tocar un tema de la Máquina, creo que fue ‘Obertura 7.7.7.’. Y la verdad que yo me sorprendí, porque sentí que había una química especial. En ese momento como que volví a escuchar a la Máquina original, ¿viste? Entonces, bueno, la cosa quedó así. Después ellos me empezaron a decir ‘Che, ¿y qué te parece si empezamos a tocar temas de la Máquina y qué sé yo?’. Primero no quería, ¿viste? Porque de hecho este material es un que ninguno de nosotros, de los originales de la Máquina lo hemos tocado en estos 50 años que pasaron desde aquella Máquina de Hacer Pájaros. Yo tenía un poco de prurito, de reticencia. Siempre que algún integrante de una banda que fue importante en un momento, después de un tiempo, con otros músicos se hace llamar de la misma manera y hay un solo integrante, generalmente la gente dice, ‘oh, este salió a facturar por ahí’. Un poquito yo tenía ese miedo. Pero bueno, me insistieron tanto los chicos que accedí. Duimos a tocar a un barcito, al Lucille, acá en Buenos Aires. Y la verdad que, no, la gente reaccionó de una manera completamente diferente a la que yo había pensado y se recopó y redisfrutó de la música. Me agradecían que volviera a tocar esos temas. Y así fue como arrancamos. Por supuesto que está Juanito Moro, aue toca muy parecido a su padre. Tiene ese ADN de la batería. Después Mati, que siempre cuentan que él empezó a tocar el bajo, porque es mucho más chico que yo, escuchando los temas de La Máquina. Así que tiene como el estilo que tenía yo tocando el bajo también. Y Guido tiene una voz muy linda para cantar los temas de Charly. Estamos muy contentos con el resultado. -Cuál ha sido el enfoque que han tomado a la hora de interpretar todas esas canciones clásicas ¿Buscaron ajustarse al sonido e interpretación original exacta o hay algunas variaciones o, digamos, actualizaciones de su sonido? Cuéntame un poquito cuál es el enfoque que quisieron darle, ¿replicar o modernizar? -Podrían ser ambas visiones, porque creo que es un poquito en el medio. Lo que a mí me sale tocar de estos temas de La Máquina, tiene más que ver como tocábamos nosotros con la banda en vivo, que no era igual que en el disco. Es más, los temas los tengo más pegados de haberlos tocado muchas veces en vivo, que de lo que se escucha en los discos. Porque los discos de La Máquina no los escuché muchas veces, en realidad. Los oí cuando salieron y a cada tanto, a lo mejor, cada cinco o seis años. Por ahí aparece una nueva edición de un álbum La Máquina y lo escucho, pero no es que estoy en eso siempre ni mucho menos. Ahora que volvimos, por supuesto que escuché un poco los discos, porque yo después de La Máquina siempre toqué la guitarra, así que tuve que ponerme a sacar cosas que hacía Gustavo Bazterrica -guitarrista original de la banda-. Me tuve que poner a estudiar los temas de nuevo. Con respecto a tu pregunta, te diría que, porque han pasado muchos años y por el tipo de equipamiento que ha mejorado mucho con la tecnología, es un sonido más moderno. Pero nosotros intentamos que la gente escuche los temas de La Máquina como eran originalmente. O sea, hay una actualización que es normal por el avance tecnológico, etc. Claro, por supuesto, pero ahora la intención está dirigida a tocar los temas como eran. Sobre todo, como te comentaba, más bien como los tocábamos en vivo. Porque creo que es lo que la gente quiere escuchar. De paso te comento que una de las cosas que me llama mucho la atención es que a los recitales vienen los padres con los hijos de 18 o 20 años, y los chicos vienen re-enganchados con esa música también. La verdad que es emocionante ver al padre y al hijo en las primeras filas disfrutando de esta música. Entonces tratamos de tocar fielmente a como era originalmente porque es lo que la gente que nos viene a ver quiere escuchar. -Justamente con respecto a aquello, ¿cuál crees que es el motivo de que esta música siga subsistiendo, que pase de generación en generación, que se esté renovando y revalorizando constantemente en nuevos oyentes. ¿Qué crees que hay ahí en esa música que la hace tan importante y tan longeva? -Súper longeva, la verdad. Hoy en día, ¿viste cómo ha cambiado la música? La manera de hacerla, con las máquinas, con los beats y todo eso. Pienso que hay chicos de las generaciones nuevas que están un poco hartos de este vacío que hay hoy en día en la música y todos se pusieron a escuchar discos de épocas anteriores. Y en esa búsqueda algunos encontraron discos de La Máquina que les han gustado. Digamos, yo apuesto por que aparezca una música nueva en esta época realmente. Pero todo ese trap y todo ese reggaetón es medio… ¿viste? Me parece que les come la cabeza a los pibes, pero ellos no tienen la culpa. A mí me pasa con mis hijos. Tengo una hija de veintipico de años y ella desde que nació siempre los medios le dieron esa música. Y hoy en día, no sé si le puedo llamar música a muchas cosas que se escuchan por ahí. Obviamente en La Máquina de Hacer Pájaros encuentran una sustancia, una profundidad, una poética, una instrumentación que no está en lo otro y seguramente por ahí se sorprenden. -José Luis, quería preguntarte si ha habido algún comentario o retroalimentación sobre esta nueva alineación del grupo de parte del mismo Charly García? ¿Sabes qué opinión o mirada tiene del proyecto o si está contento con que esta música vuelva a renacer? -Sí, Charly ha hecho algunos comentarios. Me ha dicho que está contento de que se haga esto, por supuesto. Estuve también con Carlos Cutaia -tecladista original de la banda- charlando de esto. Lo que pasa es que ellos son un poco mayores que yo o están en otras épocas de su vida y por eso no participan en el proyecto. Pero, bueno, así son las cosas, ¿no? Y las responsabilidades y el estilo de vida que tiene cada uno. Yo la verdad cuando los chicos me propusieron embarcarme en este proyecto tuve un poco de temor. Pero cuando empezamos a tocar juntos, realmente me pareció que sí, lo tenía que hacer y que el momento era ahora con estos músicos. Durante estos 50 años de la disolución de la banda original, muchas veces me han ofrecido: ‘¿Por qué no haces algo con la Máquina?’ Y no lo hice porque la verdad es una música que tienes que dedicarle tiempo, hay un legado que cuidar. Recuerdos, anécdotas e historias de antaño -Vamos ahora al pasado, a aquellos años de mediados de los 70. ¿Cómo fue la formación de la banda y el proceso que derivó en el primer disco homónimo del grupo de 1976, con canciones tan emblemáticas como ‘Bubulina’, ‘Cómo mata el viento norte’ y ‘Rock And Roll’, entre otras? Sería interesante saber qué recuerdos tienes de sus sesiones de grabación, de los conciertos de aquellos años, etc. -A Charly lo conocía desde que éramos chicos, porque una vez me había ido a Mar del Plata con un trío que tenía. Tendría unos 14 años o algo así, y conocí al Gordo Pierre, que era un tipo manager que había acá en Argentina que ya está fallecido y que andaba por el centro de Mar del Plata repartiendo volantes y hacía unos recitales en trasnoche. En esa época, -hablamos de los años 70-, se utilizaba mucho hacer conciertos en los cines después de la una de la mañana, cuando terminaban las funciones. Y bueno, así lo encontré al Gordo Pierre y me dijo ‘venite a tocar con tu trío al teatro’, que se llamaba Teatro de la Comedia, me acuerdo. Primero estuvimos en Teatro Diagonal y después en Teatro de la Comedia y bueno, entonces fui a tocar ahí. Se tocaba todas las noches y estaba Charly con Sui Generis, que eran seis en esa época. Fue ahí donde lo conocí. Yo venía tocando en Crucis también en esa época y después cuando se separó Sui Generis, Charly me llamó. Pensándolo bien, antes de eso me llamó para grabar el disco de PorSuiGieco e hicimos ese álbum. Y bueno, cuando Charly se separa de Sui Generis me llama un día por teléfono y me propone armar el grupo. Yo le dije, ‘Charlie, pero qué raro’, porque en ese momento tenía mucha popularidad. Acababa de salir la película del último concierto de Sui Generis y todo eso, así que estaba en el tope de su popularidad. Así que me llamó la atención y le digo ‘Charly, ¿cómo es que vos no llamás a unos músicos que te acompañen y listo?’ ‘No’, -me dice- ‘yo quiero hacer un grupo, un grupo donde participemos todos’. Y le digo, ‘¿y con quién más?’. Entonces pensamos en Moro, y lo llamamos y mirá qué cosa, empezamos a tocar como un trío. La Máquina de Hacer Pájaros primero fue un trío, y llegamos a hacer una pequeña girita por Santa Fe, por una parte de Córdoba en trío, a lo Emerson, Lake & Palmer: teclados, bajo y batería. Después volvimos a Buenos Aires, seguimos ensayando y ahí Bazterrica estaba tocando en Reino de Munt, que era una banda que tenía Raúl Porchetto. La verdad que fuimos y lo llamamos y se lo quitamos a Reino de Munt (risas), y empezamos a ensayar los cuatro y con un coro, con Ana María Quatraro y Héctor Dengis. Con esta formación de seis empezamos a ensayar en un lugar que se llamaba La Bola Loca, que estaba en el centro de la ciudad. Era como un café concert, en el que entraban doscientas personas. Ensayábamos y empezamos a tocar ahí. Hicimos cuarenta y ocho recitales en ese localcito. Imagínate vos que Charly venía de llenar el Luna Park que en ese momento era un boom ¿viste? En esa época llenar el Luna Park era una cosa gigante, era como hoy llenar el estadio de River. La gente quería ver a Charly y se encontraba con que estaba tocando en un grupo nuevo que se llamaba La Máquina de Hacer Pájaros y era un lugar para doscientas personas. Así que tuvimos que tocar cuarenta y ocho recitales, como te comentaba. Cuando terminamos ese ciclo, el coro se separó de nosotros y ahí es cuando llamamos a Cutaia. Con él empezamos a grabar el primer disco. Fuimos a los estudios sin problema, ya que Charly tenía un contrato previo con Sui Generis. Tuvimos mucha suerte porque la compañía -como Sui Generis había vendido muy bien sus discos-, nos dio muchas horas para grabar y, de hecho, las bases nos llevaron doscientas horas en registrarlas. Estábamos en el estudio día y noche ¿viste? y bueno, hay muchas anécdotas de cuando grabamos ese disco. Teníamos tiempo de experimentar y en esa época no había tanto aparatito, tantas tecnologías, sino que tenías que explorar más con las cosas físicas. Por ejemplo, en ‘Bubulina’ grabamos dos baterías, una completa en el canal derecho y otra completa en el izquierdo. En vez de una batería abierta, dos baterías en mono, cosas así. O, por ejemplo, la guitarra la pasábamos por el equipo del órgano que tiene un rotador y ese sonido envolvente. Experimentábamos así todo el tiempo y había un piano muy bueno, un Steinway de cola gigante. Así que sí, salió muy bien la grabación. -Avancemos ahora a “Películas”, el segundo álbum de la banda de 1977. Hablemos de cómo fue el proceso entre uno y otro disco. ¿Cómo surgieron y se desarrollaron los temas de este segundo trabajo y cómo fue su grabación y posteriores conciertos de difusión? Siempre se habla que en su momento La Máquina de Hacer Pájaros no tuvo una repercusión comercial muy grande y que se fue revalorizando con el pasar de los años… -En realidad no fue así como lo comenta mucha gente, porque nosotros tuvimos mucho suceso en su momento. Lo que pasó después es que se dejó de hablar de La Máquina, quizás porque perteneció a un periodo donde la política estaba bastante complicada, la sociedad y todo eso. Pero la verdad es que tuvimos mucho éxito. De hecho, llenábamos todos los sitios donde tocábamos e hicimos muchísimas giras. Creo que fuimos el primer grupo que hizo una gira por toda Argentina completa, o sea, no tocábamos solo en Mendoza, Córdoba, Rosario y Buenos Aires, sino que, en todos los pueblos de sur a norte, así que fue una banda que logró mucha popularidad. Además, tuvimos la suerte de que heredamos todo lo que Charly había hecho en Sui Generis. Me acuerdo que al principio llamaba a la oficina de nuestro representante gente del interior para contratar a Sui Generis y el manager le decía, ‘no, ahora se llama La Máquina de Hacer Pájaros’. Así que la época de La Máquina fue bastante grosa y, de hecho, hicimos muchos recitales en el Luna Park y en el Coliseo. Se habla, por ejemplo, del día que tocamos en el Luna Park y no, tocábamos jueves, viernes, sábado y domingo y, en todos los casos, dos funciones. Ahora voy a tu pregunta sobre “Películas”. Fue un disco más elaborado y en grupo. De hecho, ahí se abrió un poco el tema de la composición, ya que todos pudimos meter nuestras ideas. Ya no solo componía Charly, sino que utilizábamos partes compuestas por todos. Está producido por la banda completa también, no solo por Charly y es un disco que nos hizo ampliarnos como banda. Hay muchas anécdotas también, muchas que no se pueden contar, obviamente, por este medio, pero cosas simpáticas. Por ejemplo, para grabar ‘Marilyn, la Cenicienta y las Mujeres’, trajimos a un coro de 40 chicos, todos nenitos de 8 o 10 años. Para “La ruta perdedora’ metimos una moto adentro del estudio para grabar la introducción. El productor nuestro tenía una Honda 1000, viste, de esas grandotas. Cuando nos quisimos levantar estábamos todos medio muertos, porque largaba humo la moto y estaba encerrada en el estudio. Tuvimos que sacarla y ventilar el estudio para poder seguir grabando. Cosas así. Como sea, “Películas” es un disco bastante lindo, que me gusta mucho. -Hablemos entonces ahora, como para hacer esta pequeña historia de La Máquina de Hacer Pájaros, ¿Cómo fue el fin de la banda? ¿Charly quiso desarmarla? ¿Cuáles fueron los motivos? ¿Qué recuerdos tienes el período final de la agrupación? -El principio del fin comenzó cuando Bazterrica se fue del grupo. En ese momento, teníamos recitales pendientes para hacer, entonces llamamos a David (Lebón) y empezamos a tocar con él y con otro chico, Alejandro "Golo" Cavoti en coros, porque no podíamos reemplazar al Vasco (apodo de Bazterrica), así que tuvimos que poner a estas dos personas para sustituirlo. Ahí la cosa empezó un poco a no funcionar. En ese contexto, apareció la oferta de hacer el Festival del Amor, del que hay un disco en vivo grabado en el Luna Park. (Se refiere a “Música del alma”, editado en 1980). En ese concierto, empezamos a tocar con esta renovada banda con el baterista Gonzalo Farrugia, David, Charly y yo, cuarteto que fue el germen de Serú Girán. De hecho, cuando termina el Festival del Amor nos fuimos a ensayar a los estudios ION y ya empezamos a preparar temas de Serú Girán. O sea que Charly desarmó La Máquina, pero quiso seguir tocando con Moro y conmigo y con la introducción de David, empezamos a armar Serú Girán. Después se separó Crucis, que era el grupo que yo tenía antes de La Máquina y decidí volver con ellos. Nos fuimos a Estados Unidos con los Crucis y le dije a Charly que no sería parte de Serú Girán y yo mismo le sugerí a Pedro (Aznar) que ya era un súper bajista que se tocaba todo y que venía de Alas y Madre Atómica. Él estaba tocando en Alas en ese preciso momento y Madre Atómica había sido el grupo original de él, de cuando era chico, con Lito Epumer y Juan Carlos "Mono" Fontana. - José Luis, ya me comentabas un poco, pero me interesa también saber tu paso por otra banda súper importante del rock argentino que es Crucis. ¿Qué nos puede contar de aquella experiencia con esta banda que también tiene dos discos (“Crucis” de 1976 y “Los Delirios del Mariscal” de 1977), coincidentemente igual que La Máquina de Hacer Pájaros? -Crucis fue el grupo de toda mi adolescencia. Empecé a tocar con los chicos de Crucis, cuando estábamos en séptimo grado, todavía en la escuela primaria. Fue el grupo en lo que nos formamos todos: Pino Marrone, Gustavo Montesano, Aníbal “el Topo” Frenkel y yo. Todos los que participamos de ese grupo éramos amiguitos que íbamos al colegio juntos. Teníamos todos la misma edad y ensayábamos muchísimo. Queríamos tocar siempre una música lo más difícil posible. Era la época de ir al ensayo y llevar algo difícil para que los otros dijeran ‘uy, qué difícil esto’. Entonces al día siguiente venía otro y traía una cosa más difícil. Yo le tengo mucho cariño a ese grupo, pero después, cuando Charly me llamó para hacer lo de La Máquina, yo le dije a los chicos, ‘ustedes saben me llamó Charly para tocar con él’. En un principio, yo no le iba a decir que sí a Charly, pero se los comenté a mis compañeros, y ellos me dijeron, ‘no, pero anda, wow, te llamó Charly, anda a tocar con él. Entonces un poco hicimos el arreglo. Empecé a tocar con Charlie y Gustavo pasó de ser el segundo guitarrista a tocar el bajo. Yo le hablé a Charly de Crucis y él le dio un empujón que les hizo grabar el primer disco homónimo que él lo produjo. Él hizo que Crucis se hiciera conocido. -Tras la disolución de La Máquina de Hacer Pájaros, como comentabas, tuviste la opción de integrarte a Serú Girán, pero optaste por seguir tu propio camino. ¿Cuáles dirías que son los hitos o momentos más importante de tu trayectoria post La Máquina y Crucis? -Estuve en muchas bandas. Una de ellas se llamaba Los Humáticos. Después hice un disco solista, hasta que me fui a vivir a España varios años. Más tarde volví, grabé el disco “Piedra por Cristal” (2007), pero no me moví mucho en hacer giras y esas cosas. Me dediqué más a grabar. Tengo un estudio de grabación, así que en una época estaba muy metido, sobre todo cuando empezaron a aparecer estas cosas digitales y como que me encerré un poco en grabar. Después saqué otro disco, llamado “Cool” (2013) por Warner Music. Ese álbum me gusta mucho, porque es bastante ecléctico, tiene, por ejemplo, canciones solo con la guitarra, tiene otra con un poco de música celta. Siempre me interesó buscar cosas nuevas, experimentar, nunca fui un tipo de tocar lo que se lleva, lo que se usa, pues eso me parece que atrasa al músico. Todo también tiene que ver con que tu economía personal te lo permita. Prefiero a lo mejor tener alumnos y tocar la música que a mí me gusta que tocar una música que no me gusta (25:10) tanto pero que me da dinero para vivir. Depende un poco de la situación de cada uno, o sea, no critico otras posturas. -El 23 de octubre la banda llega a Chile para celebrar el cumpleaños de Charly García junto a las bandas nacionales El Diluvio y los Pasajeros y Nuevos Trapos. Ustedes también están celebrando los 50 años del disco debut de La Máquina de Hacer Pájaros. ¿Qué nos puedes adelantar del show que harán acá en Santiago? -Vamos a tocar todo el material de La Máquina, que es lo que hacemos normalmente. Va a haber tres bandas, así que vamos a tocar todo lo que podamos. Tenemos muchas ganas de ir a Chile, de juntarnos con el público, con ustedes y con los chicos de El Diluvio y los Pasajeros. Todos son grupos buenísimos, así que va a ser una fiesta, hay mucho entusiasmo. Un abrazo para todos. Pronto nos vamos a ver, tenemos muchas ganas. Héctor Aravena A. Tags #La Máquina de Hacer Pájaros por FMSV #José Luis Fernández #La Máquina de Hacer Pájaros #Crucis #Charly García #Juanito Moro #Guido Spina #Yani Matías Vega Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Concurso: Avant premiere de ''La Caída de la Ballena'' Jueves, 08 de Octubre de 2026 Rock Noticias El Origen: Inauguran muestra dedicada a la obra de H.R. 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