Michale Graves: la resurrección del famoso monstruo

El recuerdo de "Famous Monster" y "American Psycho" en Chile

Domingo 9 de junio, 2019
Club M, Santiago


Desde las seis de la tarde el público empezó a llegar, premunido de chaquetas de cuero negras. Voodoo Zombie abrieron los fuegos. Ellos proponen un viaje al rockabilly y a las tinieblas. Su clásica teatralidad en sus vestuarios y el desplante escénico generan una atmósfera de un mundo paralelo e infernal. La voz de Katrina es inconfundible. Sus gesticulaciones y sus bailes hacen de esta banda una performance única y entretenida de ver. Sobre el escenario interpretaron 'Santa muerte', 'La llamada de Cthulu', 'Abducción' y 'Camino de sangre', entre otras.

Luego le siguieron Surfin Caramba y su conocida mezcla de rockabilly, psychobilly, garage y rock. Tienen claras influencias de The Cramps, Johnny Cash y Social Distortion tanto visualmente como musical. No es coincidencia que hayan tocado 'Sick Boy' -original de Mike Ness- en su repertorio. Empezaron con 'Postal desde el infierno', 'Gato azul' y 'Nación mapuche'. Tocaron la clásica 'Die Die My Darling', encendiendo los ánimos de los asistentes, que esperaban el plato principal. Siguieron con su versión de 'Arriba en la cordillera' del compositor y escritor Patricio Manns y finalizaron con 'Navegando la tormenta'.

Ya cuando surge Michale Graves en el escenario el lugar está repleto. Poco espacio queda para deambular. Algunos están sentados arriba de la barra del bar, otros observan amontonados en el segundo piso o en las escaleras. Pareciera que cualquier rincón es válido. Al entrar comienza con el repertorio de "American Psycho". Aparece con su clásico rostro pintado de cráneo, vestido de blanco estilo zombie y lleva un gorro de sepulturero. Es la reencarnación de Misfits en los 90, la calavera perdida. Todo arranca 'Abominable Dr. Phibes/American Psycho' y el público se enajena, coreando cada instante. Graves baila feliz y mueve los brazos, su juventud aún no se ha perdido.  La fiesta esta recién comenzando y la emoción es desbordante. Sigue rápidamente 'Speak of the Devil'. Hay gritos, baile y emoción entre todos los espectadores. Luego vino 'Walk Among Us' y la energía siguió incesante. El público se convierte en un monstruo gigante gris pensante que se mueve, ríe, bebe y canta desaforado. Le siguieron 'The Hunger', 'From Hell They Came' y 'Dip Up Her Bones'. Esta última un clásico inigualable y punto álgido en la jornada.

Al entrar en la era de “Famous Monster” se vitoreó la clásica 'Scream', donde Graves eleva las manos y el público canta desde las entrañas. El recuerdo de Misfits aparece conteniendo sentimientos antiguos. El pogo es vertiginoso, rápido e inimaginable. Las manos se elevan empuñadas entre los espejos y el poledance del lugar y ya es casi contradictorio ver esta imagen. Le siguió 'Saturday Night'. Letra entristecida y melancólica  que dejó el lugar con un aire de felicidad entrañable.

Ya siguiendo la jornada Graves antes de 'Fien Club' acústica emitió un discurso de varios minutos diciendo que escribió estas letras con su alma y corazón. Le habla al público diciéndoles que esto es para ustedes. Que la idea es generar lazos positivos más allá de la experiencia física que se estaba viviendo en el lugar. Dice “Sé que más allá de estos muros hay un mundo terrible. Lleno de sufrimiento y maldad, pero quiero recordarles que son hermosos, fuertes y que están en mi corazón y alma. Todos tenemos un significado y un propósito. Este es el final”. Siguió  emocionado con 'Helena', la bengala se prendió y finalizaron con 'Kong Unleashed'. Sin duda un concierto para recordar en la memoria y en el corazón.

Constanza Bustos



Tags



Ultimos Contenidos

Rock

{{ x.type }}

{{ x.title }}

{{ x.created }}





Tendencias