Carlos Cabezas: tu paisaje apaciguador

Brillante revisión de "El resplandor"

Sábado 10 de agosto, 2019
Club Blondie


Ajeno a la revisión con fines nostálgicos, lo que motivó a Carlos Cabezas a celebrar “El resplandor” suena más a un ajuste de cuentas, a un acto de justicia y re-comprensión. "Desde el ahora, desde la distancia, creo que es muy bueno retomar esa energía y celebrarla. Creo que era un proyecto significativo. Me ha hecho tan bien escucharlo", dijo el año pasado a Rockaxis, mientras pulía detalles para interpretar su debut solista en el Teatro BioBío. El motivo era conmemorar sus dos décadas, pero se hizo con un año de retraso. Otra muestra que engloba el arte del líder de Electrodomésticos: nada es lo que parece. De hecho, esa fecha única tuvo una réplica, meses después, en Santiago. Y el resultado fue el mismo: conmovedor.

Club Blondie era el lugar ideal para escuchar sobre el escenario las canciones de “El resplandor”. Si en el estudio resultan agresivas y en estado de ebullición, el subterráneo ubicado cerca del metro ULA sirvió para concentrar toda esa energía. ‘Bailando en silencio’ y su generosidad en guitarras habitó cada espacio, posicionándose como un inicio inmejorable. Los aplausos de los asistentes forman una banda sonora de la justicia, si se quiere, pues si dicho single hoy puede ser un clásico de su discografía, en los 90 dejó pasmados a varios, sobre todo a los que esperaban una cercanía del álbum con la electrónica avant-garde de Electrodomésticos.

“Corazón” es quizás la palabra que más se pronuncia en “El resplandor”. Como si se tratase del músculo mismo, el escenario bombeó luces y música, fortaleciendo y dando vida a los presentes. Para irrigar su sangre, Cabezas se acompañó de actores de nivel: la fenomenal Edita Rojas en la batería, Paolo Murillo y el histórico Mauricio Melo en las guitarras, terminando su banda con Gonzalo López en el bajo y Nicolás Quinteros en teclados. ¿Puntos altos de este ejército sonoro? Varios. La trepidante y punzante ‘Newfastcar’; ‘Un cirujano turco’ y su envoltorio experimental;‘Alegarikus’ fue imponente, mostrando sin apelaciones su conmovedora complejidad; ‘Monopolygamia’ y su cercanía con el industrial. Los invitados aportaron su ADN excepcional, comenzando con Sergio “Tilo” González, quien ocupó el instrumento de Rojas -en un testimonio de discípula a maestro- en ‘Lo mejor de ti’, entregando potencia a un track intenso desde lo experimental y el contenido, con una delicada letra. Cristián Heyne -quien estuvo en la grabación original del álbum- tomó labores en ese canto gregoriano espacial llamado ‘Kor-O-Wok’, con voces del mismo Cabezas, Melo y López. En la segunda parte de la cita, en un recorrido del resto del catálogo del nacional, Ángelo Pierattini -a estas alturas un verdadero socio creativo- dijo presente en ‘Adiós amor’, ‘Has sabido sufrir’ y ‘Fe de carbón’. También estuvo en ‘El viaje’, que destacó con la inclusión de Pancho Molina, cerrando un armazón intimidante de músicos en la tarima, cerrando con ‘Bolsa de mareo’, una versión igual de efectiva en las intenciones, pero mucho más nebulosa y misteriosa.

Jean Parraguez
Fotos: Peter Haupt


Revisa también nuestra galería de imágenes del concierto.



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