La Polla Records: socios a la fuerza Diversas aristas de una interrumpida reunión Lunes, 17 de Febrero de 2020 Domingo 16 de febrero, 2020 Estadio Bicentenario de La Florida Esbozar palabras para lo ocurrido la tarde-noche del domingo es un ejercicio que requiere de meditación, orden y ejecución de las ideas. La venida de La Polla Records se realizó en un ambiente donde alojan diversas -y diferentes aristas-, tal como ha sido su música. Porque el concierto -interrumpido tempranamente- en La Florida era algo más que ver a una banda. Era una oportunidad, una instancia, un hito, una reunión. Según cómo se mire, la conclusión no fue sorpresiva, pero echando una rápida mirada a opiniones en redes sociales de algunos asistentes, leemos más heridas que aprobaciones, un tenor más de lamentación que aplaudiendo los hechos. Pero como en todo, las motivaciones son varias, se comparten pero al mismo tiempo son antagonistas. Si lo miramos desde el espectro musical -el primero en una publicación en Rockaxis- podemos hablar que la fiesta prometía. Premunido de un repertorio que caló tan hondo en una generación completa, Flema ha logrado sobrevivir a la sombra de Ricky Espinosa. Han pasado cerca de 18 años de su muerte y su música impactó de tal manera, que no importa que no esté sobre el escenario. ‘Vahos del ayer’, ‘Si yo soy así’, y la muy contingente -y coreada- ‘Nunca seré policía’ asomaron como los puntos más aplaudidos. Mismo éxito cosecharon Los Peores de Chile, que en treinta minutos ofrecieron lo mejor de su discografía, muy conocida por los asistentes, celebrando piezas como ‘Síndrome Camboya’, ‘Boogie woogie’, ‘No recen’, ‘Loco de amor’ y ‘Chicholina’. El ambiente parecía encaminado a que todo finalizaría en una gran celebración. Parte del público no dejaba de exclamar consignas políticas, cánticos dedicados a Sebastián Piñera, banderas y lienzos en tribuna y cancha. Hasta que llegó el plato principal. El arranque, con ‘Salve’, mostraba el gran fiato alcanzado por los formados en Salvatierra durante su tour de regreso, algo impensado años atrás pero que el 2019 hizo posible. Evaristo Páramos y los suyos no venían a nuestro país desde el 2000, por eso la efervescencia y la expectativa de verlos era enorme, a tal punto que el recital era de los más convocantes de todo el periplo por el Cono Sur. El breve set incluyó canciones como ‘Chica ye-ye’, ‘Así es la vida’, ‘Come mierda’ y ‘Nuestra alegre juventud’. Hasta la interrupción, con ‘Gol en el campo’, el diagnóstico era inequívoco: La Polla Records se encontraba en una forma increíble, un fiato envidiable, revelando una química inalterable. Sin embargo, de a poco la situación alcanzó una tensión. “No me toques el culo, tío. No me gusta”, dijo el vocalista en un momento, ya denotando un hartazgo frente a tantas personas que en ese momento se tomaban el escenario. En un principio, el músico prestó el micrófono de buena gana, otorgando el espacio de soltar a quien quisiera sus inquietudes, políticas o cantar el track de turno. La activación de un extintor coronó el episodio, haciendo que los españoles dejaran escena, sembrando la confusión que a los minutos se tornó una certidumbre. Los técnicos desmontando instrumentos y amplificación, característica de que la cosa no iba más. De ahí, el lanzamiento de objetos al escenario aumentó en cantidad. Lo que se vio dañado fue uno de los principios que deberían ser parte de nuestro ADN como entes sociales: la empatía. Era más que un simple concierto, porque la música es mucho más que eso. Mueve emociones, conmueve multitudes y amplifica el alcance de los sentidos. Por eso, ver a La Polla Records en Chile después de veinte años, con todo lo importante que es el nombre en el punk de nuestro idioma, es un desatino no entender -ni compartir- la decepción de una buena porción del público. Un ejemplo: cuando era evidente que el espectáculo no se reanudaría, un fan reclamaba a viva voz viajar desde Punta Arenas solo para ver al grupo, su grupo de toda la vida. La decepción en su rostro era evidente. Ni siquiera nos referimos del manoseado y casi patronal reclamo de que “Yo no pagué para ver esto” -legalmente atendible, por cierto-, aquí hablamos de una persona que sacrificó algunas cosas para cumplir un sueño. Y quién sabe cuántas más. Pasar por arriba de los demás en pos de conseguir un objetivo se acerca a filosofías muy antagónicas de la entelequia que el punk dice abrazar. Pero también, ¿nadie anticipó esto? Muchos hechos denotaron una inocencia absoluta de la producción. Escaso personal de seguridad, tanto en la entrada como ante el escenario, provocando el ingreso de varias personas sin entrada, o con alcohol que después serían usados como proyectiles (¿será necesario explicar lo peligroso que eso es?). Ha ocurrido en citas con menor concurrencia, por lo tanto era posible que en el retorno de La Polla Records se repitiese, y a mayor escala. Defender hechos así aduciendo que “eso es el punk”, o incluso acusar a la agrupación de “poco punk” por no decir algo de la situación social que vive el país desde hace cuatro meses -cuando recién corrían 30 minutos de un concierto que superaría en el papel los 120-, es abrazar un estereotipo que tan mal hacen a la escena. A toda escena. Hay que detenerse y apuntar situaciones que atenten contra el respeto. Varias mujeres denunciaron en redes sociales ser víctimas de acoso durante el concierto. Inaceptable que en un espacio -en todo espacio- para reclamar la justicia se experimente una situación tan lamentable y de invasión total a la persona. Tras tantas muertes, desapariciones y atentados, se comprueba que muy poco se ha aprendido. La presencia de La Polla Records en Chile parecía una situación única. Disfrutar un momento con una banda insigne, volver a cantar esas canciones que marcaron a miles, expresar el grito de rabia por siglos de abusos de una clase privilegiada. Por esa línea se puede comprender la toma del escenario, pues la desesperación por desahogarnos con lo que está sucediendo a veces es más grande que cualquier compostura o norma. Nos encontramos en un punto de la historia interesante, una bisagra en la línea de tiempo, ad portas de echar abajo la nefasta Constitución que dejó uno de los dictadores más implacables en la historia de la humanidad. Ayer en La Florida pudo sonar el soundtrack ideal, aunque solo quedó demostrado que, en ocasiones, seguimos siendo socios a la fuerza. Jean Parraguez Fotos: Sergio Mella Revisa la galería de imágenes en este enlace. Tags #La Polla Records # LaPollaRecords # Evaristo Páramos # Flema # Flema # Los Peores de Chile # LosPeoresDeChile # Pogo Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Shows Bersuit Vergarabat: Música y Arte para gente pensante Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Galerias Bersuit Vergarabat - 25 años de ''Hijos del Culo'' Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Noticias 22 de enero: Blaze Bayley regresa a Chile celebrando 30 años de ''The X Factor'' Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Entrevistas Cámara Chilena de la Destrucción: Construyendo caminos Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Shows Graham Bonnet Band: Con lágrimas de granito Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Galerias Graham Bonnet Band Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Noticias El adiós: Ministry anuncia su último álbum Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Noticias Rhye anuncia su vuelta a Chile Viernes, 24 de Julio de 2026