Sellos Independientes: Pasado, presente y futuro La gran apuesta por la música chilena Lunes, 13 de Septiembre de 2010 (Publicado originalmente en revista #Rockaxis93, septiembre de 2010) En la última década, los sellos independientes se han convertido en uno de los principales representantes en la difusión y respaldo de los artistas nacionales. En esta ocasión, conversamos con cuatro representantes de estas nuevas casas disqueras. Algo Records, Sello Bolchevique, Sello Azul y Oveja Negra y Feria Music, todos recordaron sus orígenes, analizaron su presente e intentaron vislumbrar cómo será su futuro. Cuando la década de los noventa llegaba a su fin, la escena de la música chilena fue protagonista de un suceso que amenazó con dejar en completo abandono la producción y difusión del material discográfico nacional. Con una óptica fría y netamente empresarial, la disminución en la venta de discos, debido, en un primer momento a la masificación de las copias ilegales, los sellos multinacionales optaron por disminuir la presencia de artistas locales en su catálogo. Ésta situación, además de la poca independencia artística que otorgaban los contratos entre músicos y sellos, fueron algunas de las variables, que sirvieron como antesala para la masificación de lo que hoy conocemos como sellos independientes. Los primeros días Para Marcelo Mardones, Jefe de Promoción del Sello Azul y Oveja Negra, la creación de estas casas discográficas, ligadas a la SCD, se basa fundamentalmente en que “a fines de los años noventa, la SCD comenzó a notar que los sellos multinacionales cada vez contrataban menos músicos chilenos. A pesar de que gran parte de los artistas sabían cómo elaborar un material de buena calidad, lo que faltaba, sobre todo a los más nuevos, era conocer la parte de gestión, difusión y asesoramiento en sus inversiones. En base a esto, se optó por crear una institución sin fines de lucro que fue el Sello Azul”. Un bastión fundamental en esta historia de emancipación musical es el trabajo realizado por los destacados hermanos Gómez, con ALGO Records. Creadores de Perrosky y Guiso, banda que algunos consideran cómo la representante del rock independiente nacional, al recordar los primeros momentos de su historia, Álvaro Gómez declara que “a principios de esta década existía una suerte de vacío en la difusión de la música chilena. Mucha gente tenía ganas de hacer cosas pero no encontraba algún mecanismo de apoyo. Con Guiso, también teníamos esas inquietudes. Queríamos grabar y editar nuestra música, entonces decidimos montar nuestro propio sello en la casa donde ensayábamos”. Similar a la historia de ALGO Records, se encuentra la del sello Bolchevique. Para su Productor, César Ascencio, “Bolchevique nace el 2000 con una idea que se venía gestando del 99. Somos un sello de músicos o gente relacionada con el mundo de la música, que tenemos una visión más artística de esta situación. Había mucha música nacional de buen nivel, que no era comercial y decidimos comenzar a trabajar con esas bandas y crear algo independiente” Quizá el caso más ligado a una gran empresa es el de Feria Music. Miembro del holding Feria, los inicios de este sello ocurrieron entre los años 2005 y 2007. Javier Silvera, Director Artístico de esta casa disquera “la creación de Feria Music consistió en el deseo por apoyar la difusión de la música nacional, en todos sus estilos. Nosotros somos gente que viene de experiencias anteriores con Warner, Sony o BMG. Tenemos la ventaja de poseer el respaldo de una empresa como Feria, lo que nos da ciertas ventajas como el acceso a la venta del material de nuestros artistas en la mayoría de los servicentros de nuestro país”. Acá todos son bienvenidos Es en este escenario en donde muchos países, al igual que Chile, han visto en los sellos independientes una alternativa al desarrollo de la música, desde una óptica más libre y sin restricciones por parte de entidades transnacionales. Parte de identificación de los músicos con estas instituciones ha sido la inclusión de la mayor cantidad de bandas que se acerquen hasta sus puertas. En el caso del Sello Azul, en un principio la idea fue realizar un concurso abierto donde grupos que tuvieran algún material registrado en buena calidad, participaran por el derecho a obtener el respaldo de esta institución en la creación y gestión de su primer larga duración por un año. Haciendo memoria, Mardones recuerda que “en el año 2001, tuvimos la primera generación de artistas Sello Azul, entre los que se encontraron un disco de Santo Barrio y el primer disco de Sinergia”. Esta convocatoria fue creciendo de una manera exponencial, de una manera tal que entre los años 2008-2009, se presentaron más de 520 bandas. “Nuestro llamado es completamente abierto. Nosotros no tenemos favoritismos ni arreglos previos. Los miembros del sello no tenemos derecho a voto. Creemos en todos los estilos de música. Nos gustaría que más bandas de rock se acercaran a esta iniciativa, que no tiene favoritismo alguno”, sentencia. Al mismo tiempo, a partir del año 2005, muchos artistas nacionales con trayectoria, también se interesaron en el trabajo realizado por esta institución. Ante esta situación, era comprensible que grupos con un cierto respaldo histórico no podían competir con otros que buscaban grabar su primera producción. Para satisfacer esta necesidad, el año 2006 se fundó el Sello Oveja Negra. En los casos de ALGO Records, y el Sello Bolchevique, la situación es un tanto similar. Para Álvaro Gómez la invitación es completamente abierta. “Todos aquellos que tengan un compromiso por lo que hacen son bienvenidos, todos pueden ser incluidos. Bandas como The Ganjas, Los Howlers o Hielo Negro, han comenzado a trabajar con nosotros porque tenemos una gran cercanía, que primero comenzó como una cosa de compartir ensayos y trabajos, pero que ahora se he convertido en una gran amistad. Aunque todos compartimos una admiración por los sonidos más clásicos, estamos abiertos a todas los estilos” Las bandas de Bolchevique, sello al que pertenece el quinteto Libra, en palabras de su propio productor y miembro de esta agrupación, son aquellas que “creen a fondo en esto, trabajamos codo a codo sin pensar en el éxito inmediato. Si no obtenemos los resultados esperados con el primer single, seguimos con el segundo, no nos damos por vencidos. Creemos en el rock y quizás eso nos une, no somos segregadores. Esta ha sido la fórmula que siempre hemos seguido y la que nos ha ayudado a conseguir cierto reconocimiento con Libra” Para Feriamusic, institución que también se declara independiente debido a que no depende de ninguna disquera multinacional, la inclusión de bandas pasa por la selección de grupos que posean una trayectoria previa, como es el caso de Los Tres, Lucybell y Los Miserables, además de algunos grupos que se acerquen a entregar algún material. En palabras de Silvera “Estamos abiertos a que los artistas se acerquen a nosotros. Una de nuestras ventajas es que ya llevamos años en esto, por lo que sabemos una gestión integral. Sin embargo, lo más importante para nosotros es el poder tener una gran empatía entre los artistas y nosotros. Eso es lo fundamental al momento de trabajar. Nos sentimos agradecidos que bandas como Los Tres, Lucybell o Los Miserables crean en nuestro trabajo”. Los desafíos que nos depara el futuro A pesar de que la labor realizada por los sellos independientes, los que siguen aumentando con el paso del tiempo, ha significado un real aporte al desarrollo de la música nacional obteniendo un merecido capítulo en la historia de ésta, con el desarrollo de las nuevas tecnologías, es complicado poder realizar un mapa sobre lo que puede depararles el futuro. Aún existen muchas bandas que siguen creando sus producciones de una manera completamente desligada de cualquier institución, bajo el concepto de la autogestión. Asimismo, están otras que han comenzado a ofrecer sus creaciones a través de Internet, de manera gratuita. La consolidación de este medio, como la principal vitrina de acceso a las novedades musicales nacionales e internacionales, es un dilema ante el que los sellos deben comenzar a pensar. Una de las tareas que quedan pendientes, es conseguir que el público chileno invierta un poco más de dinero en la producción de la música nacional. Para César Ascencio “Nosotros seguimos y seguiremos creyendo en el disco como una manera tangente de ver el resultado de todo un trabajo que hay por detrás. Se debe dejar de cuestionar el precio de las entradas y los discos. Si se cobra más de cinco mil pesos por un recital, a la gente le cuesta pagar simplemente porque es un artista nacional”. Marcelo Mardones, posee una opinión parecida “el público chileno no es muy bueno para invertir en música chilena. Si nos posicionamos en la generación entre los 15 y 19 años, casi no compran discos. A pesar de eso, nosotros seguimos creyendo en el CD cómo la alternativa más potente para difundir a una banda. Además, se deben crear más lugares de calidad donde ver música nacional”. “No podemos competir con el nivel de producción que poseen los espectáculos internacionales, si seguimos abaratando todos los costos”, asegura el representante de Feria Music En el caso de Álvaro Gómez, la óptica es algo distinta. “Siempre nos ha gustado el formato del CD, aunque desde hace un tiempo comenzamos a probar el tema de las descargas gratuitas, con Los Howlers y Perrosky, hemos tenido una buena respuesta con eso. Por suerte, aún existe gente que se interesa por comprar nuestros discos originales, a ellos siempre los premiamos con algunas cosas. Somos un sello que se caracteriza por su trabajo y presentaciones en vivo. El problema no es si bajan tu música, es más grave cuando nadie lo hace Si te descargan es porque te conocen”. Con estas premisas claras, la última pregunta estuvo netamente ligada a como veían el futuro de los sellos como instituciones. El productor de Bolchevique es claro en enfatizar que “en nuestro caso, Bolchevique siempre va a estar. No generamos grandes ganancias, en nuestro caso somos completamente independientes, pero siento que los sellos independientes no van a desaparecer. El problema es que, últimamente se está tomando muy a la ligera el nombre de sello, esto es más que juntarse con un grupo de amigos y grabar algo en el computador. Hay todo un cuento de gestión y preocupación por detrás” Para el Sello Azul y Oveja Negra, el constante aumento de bandas interesadas en trabajar con ellos, es una clara señal de que están haciendo un buen trabajo que, sin duda, puede perdurar en el tiempo. “Claramente existe gente que trabaja de forma desligado de cualquier sello y seguirá haciéndolo. No me cabe duda alguna de que pueden hacer buenos trabajos y sonar un poco en las radios, pero lo que a ellos les falta es el poder acceder a un respaldo que los ayude en su desarrollo profesional en su gestión. Pueden aprender a hacerlo, pero pierden mucho tiempo. Lo más probable es que, en algún tiempo, se dejen de vender los discos como material físico. Quizás, a partir de ese instante nos preocupemos netamente de la gestión y promoción de artistas” que no conocen el mercado de difusión”. Posiblemente, aún es muy pronto para vislumbrar el futuro de los sellos independientes en Chile. Pero lo que no se puede negar, al momento de hablar sobre estos es que, instituciones como CFA, Discos, Combo Discos, Craving e Incendiario, entre otros, además de los entrevistados, han significado un verdadero aporte en la historia de la música nacional de los últimos años. Es cierto, esto no es nuevo, ni tampoco una realidad que solo se atañe a nuestro país. Pero lo que no se puede negar, es que estas instituciones se han preocupado del desarrollo de la música nacional desde una mirada más humana y no tan despiadada como fue el paso de los sellos multinacionales. Con realidades distintas, todos estos sellos comparten el sentimiento por dedicarse a seguir ayudando al desarrollo del mundo artístico. Enseñando mecanismos de gestión, preocupados de la difusión y elaboración en los medios, que aún no se han abierto por completo al enorme catalogo de música nacional existente. Contra todo lo previsto, a principios del 2000, la música nacional ha cobrado una fuerza inimaginable. El número de casas discográficas independientes que con recursos muy por debajo de los gigantes Sony o Warner, siguen aumentando. Aún existen muchos artistas que siguen trabajando de una manera completamente desligada de cualquier entidad. Alternativa completamente válida. Pero lo cierto es que, en este bullado bicentenario, si hay algo que tiene vida para rato, y que desde el principio de nuestra historia siempre ha existido, es la música. Mientras esto ocurra, es seguro, que siempre va a existir un sello que este ahí para apoyar. Tags #Sellos independientes # Chile # Industria chilena # Industria musical Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Dinastía Moon anuncia gira por Sudamérica Lunes, 20 de Julio de 2026 Chile Noticias Amanda Irarrázabal protagoniza la tercera fecha de #TocatasInactuales Lunes, 20 de Julio de 2026 Chile Discos Hesse Kassel Viernes, 17 de Julio de 2026 Chile Noticias Concurso cerrado: Mawiza en Club Chocolate este 18 de julio Viernes, 17 de Julio de 2026 Chile Shows Marineros: Una década de emoción Viernes, 17 de Julio de 2026 Chile Noticias Dead Kings inician nueva etapa en español con 'Por Ti' Viernes, 17 de Julio de 2026 Chile Noticias Revista #Rockaxis277: Javiera Electra, Cámara Chilena de la Destrucción y más Viernes, 17 de Julio de 2026 Chile Noticias Sistemas Inestables anuncia la publicación de ''Vestigium'' Jueves, 16 de Julio de 2026