Javier Barría Folclor Jueves, 16 de Octubre de 2014 2014. Autoedición Pudo seguir la ola, estirar lo que fue Llorar en la calle (2012), el disco por el cual Javier Barría cosechó más reconocimiento y atención que nunca con su rock pop atildado, bien cortado, autoral, atento a la poesía y la fuerza de las imágenes, en la escuela de grandes como Luis Alberto Spinetta y Jorge Drexler. Pero Javier Barría movió las piezas en otra dirección. Es como si hubiera desarmado la trama que tenía hasta ese momento. No quebró con su pasado, pero desarticuló la mecánica más digerible del disco anterior, en pos de un puñado de canciones que requieren paciencia. Folclor gatilla diversas sensaciones, incluso contrapuestas, porque es un disco de resabio otoñal justo cuando estamos en las antípodas de aquel periodo. Contiene suaves guitarras acústicas y eléctricas, programaciones, efectos, sonidos ambientales, la ejecución de distintos planos sonoros, y una postura donde Barría se desdobla como protagonista y espectador a la vez. En ese sentido las letras son vívidas y logradas: arranca el álbum con El día que dejaste de quererme mediante unos acordes que algo evocan My name is Jonas de Weezer, mientras Barría canta “una multitud se congregó a verme renunciar” con un tono suave, casi un susurro. Revolotean efectos hasta que la canción toma cuerpo y su tristeza aparente se esfuma, en suave cadencia. Nuestro imaginario contiene una línea en plan mantra (“busqué en una piedra de nuestro imaginario buscando sentirme atractivo”), siguiendo la lógica ramoniana de I don’t wanna walk around with you. La canción coge un aire tropical, aromas del Brasil, y envuelve. El crimen, con su lúgubre piano eléctrico como fondo instrumental, es también un ejercicio sobre la voz de Barría. Gira al sol combina con excelente gusto guitarras y fondos sintetizados, a la manera de Depeche mode, sin ser necesariamente un homenaje a la banda británica. En Ceguera de los ríos se antepone ruido de cinta, y la voz parece viajar desde lejos, arrullada por una percusión tenue y de origen indescifrable. Más adelante Cobardes es un ejemplo de cómo Folclor carece de un bajo tradicional, para suplir su ausencia desde la electrónica, como Cyberpunk apela al synth pop melancólico. Hacia el final la suavidad de Villanela empalma con Animita, hasta llegar a Nuestro folclor, que curiosamente no evoca otoños, sino un atardecer playero en el remate de las vacaciones. Javier Barría dice que no hay riesgo sino audacia lo que ha hecho esta vez. Es delgada la línea que separa ambas actitudes. Al medio brilla un autor original que no pretende complacencias, sino entregar lo que el instinto y el ánimo dictan con otros timbres y colores. Tags #Javier Barría Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Tenemos Explosivos y Estoy Bien agendan fecha en La Cúpula Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias fULL, la música de Fulano agenda concierto en el Centro Arte Alameda Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Pedropiedra llevará ''La Tómbola'' al sur de Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Ángel Parra Trío celebrará los 30 años de ''Piscola Standards'' Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Indie soul, memoria y sanación: Humboldt lanza videoclip Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias El Fuego Sagrado y Los Dos Jefes se tomarán MiBar Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Caminando Sobre Fuego y Les Bateliers se presentarán en CreaRock Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias ''Superclub'': Adelaida presenta su nuevo álbum Miércoles, 01 de Julio de 2026