Canción Nacional: Cuatro voces, una historia Entrevista con Pancho Sazo, Roberto Márquez, José Seves y Ricardo Venegas Lunes, 04 de Mayo de 2026 Publicado originalmente en revista Rockaxis #273, marzo de 2026. Cuatro referentes históricos de la música popular chilena se unen en el Parque Estadio Nacional para un concierto que cruza memoria, identidad y nuevas generaciones. Conversamos con sus protagonistas sobre el origen del proyecto y la vigencia de una canción que sigue marcando época. Matías Arteaga Fotos: Juan Maturana Hay conciertos que funcionan como espectáculo, y hay otros que funcionan como símbolo. Canción Nacional pertenece a esa segunda categoría. El próximo 25 de abril, el Parque Estadio Nacional será el punto de encuentro para cuatro agrupaciones fundamentales de la música chilena: Illapu, Inti-Illimani Histórico, Quilapayún y Congreso. Más que un cartel potente, se trata de un cruce generacional y cultural que reúne más de medio siglo de historia, identidad y compromiso artístico sobre un mismo escenario. En la antesala de este evento, nos reunimos a conversar con Pancho Sazo, Roberto Márquez, José Seves y Ricardo Venegas. La conversación fue mucho más que un repaso de repertorio: fue una reflexión sobre memoria, exilio, nuevas generaciones, vigencia y el lugar que hoy ocupa la canción con contenido social en un país que sigue buscando respuestas. Lo que viene no es solo un concierto: es una declaración artística colectiva. Y, como quedó claro en esta charla, también es una oportunidad para recordar que hay canciones que no envejecen: simplemente cambian de voz. ¿Cómo surge la idea de Canción Nacional y en qué momento sienten que este proyecto empieza a tomar forma entre ustedes cuatro? Roberto Márquez: Primero, hay que decir que esto es una invitación de una productora joven, con muy alto vuelo por lo que vemos. Ellos son los creadores de Canción Nacional y quienes hacen la convocatoria. A nosotros nos invitan, después sabemos que van los Inti y se junta este cuarteto. Creo que ninguno se iba a negar a una invitación tan maravillosa, porque además es la primera vez que vamos a tocar estos cuatro grupos juntos. Eso es un desafío y un aprendizaje para todos nosotros. También presentarnos ante un público heterogéneo, gente que sigue a una u otra banda, y ahí se van a encontrar con este concierto que esperamos sea lo más maravilloso como lo estamos imaginando. José Seves: En realidad, fue una sorpresa y una bienvenida a la idea de juntarnos. Comenzamos a sentir que es una propuesta muy amplia respecto de la unión de estos cuatro grupos, que son cuatro caminos distintos y complementarios en relación a lo que puede ser arte, identidad y representación de lo popular. Estamos felices de hacerlo y ya estudiando, proyectando ciertas sorpresas que nos alimenten a nosotros para poder compartirlas con el público. Pancho Sazo: En nombre del grupo, estamos felices de estar en esta convocatoria. Lo decíamos antes: emocionados, muy emocionados. Es un público heterogéneo, pero que sigue lo que significa identidad, cultura, historia, compromiso, amor y dolor. Va a ser un espectáculo que quedará en el corazón del público y también en el nuestro. Ricardo Venegas: Además, no hay que olvidar que este concierto es el 25 de abril, poco tiempo después de un cambio de gobierno con el cual nosotros no estamos de acuerdo. En ese contexto vamos a hacer este concierto, tratando de entregarle a la gente un mensaje de esperanza, optimismo y compromiso. Cada una de estas bandas tiene más de 50 años en los cuales hemos desarrollado canciones y un trabajo artístico y cultural, no solo en Chile sino también afuera. Va a ser muy emocionante poder entregar todo este bagaje de experiencia a toda la gente: jóvenes, papás, abuelos, niños. 50 o más años después, ¿cómo sienten que ha cambiado –o no– su manera de componer y decidir qué va en una canción en comparación a cuando comenzaron? PS: Cambian los medios de comunicación, cambia cómo la gente siente ciertas cosas, pero hay cosas que no cambian. Hay un pueblo profundo en nuestro país que añora estas canciones, que las completa, que las sigue cantando y repartiendo como el rocío en la mañana. Si estos grupos han cumplido más de 50 años, es porque hay algo que ayuda a que la bondad, la crítica y la identidad se sigan repartiendo. Hay pocas bandas en el mundo que tengan esta forma de hacer carrera en el sentido antiguo de la palabra. Es una oportunidad única y tengo plena confianza en que se va a repletar y que la gente va a esperar con entusiasmo esta reunión de músicos. En conciertos recientes, ¿qué cosas les ha llamado la atención del público joven? ¿Qué les devuelve hoy esa audiencia más joven al escuchar sus canciones? RM: Lo que más nos sorprende es que seguimos encontrando nuevos públicos: jóvenes y niños que muchas veces están cantando contigo. Nos ha pasado que chicos vienen con el charango, los hemos subido al escenario, otros a tocar zampoñas. Hay una mirada de admiración, de sentirnos muy de ellos. En un auditorio donde están los abuelos, los papás y los niños gozando de las canciones, se produce la maravilla del canto. La poesía y la música permiten cantar incluso cosas muy duras, pero de una manera que el auditor puede recoger y nutrirse de ello. Canción Nacional se plantea como un acto de memoria colectiva, pero también de celebración. Desde su mirada, ¿qué creen que hace diferente a este encuentro respecto a otros conciertos históricos que ya han realizado? JS: Es distinto porque está potenciado cuatro veces lo que un grupo puede percibir en una presentación. Es tremendamente potente en ese sentido, porque suma cuatro modos que han buscado su camino de expresarse. Puede haber una diversidad temática y rítmica impresionante, de vivencias de cada uno, que tienen el sentido de transmitir esta experiencia. Cada grupo se ha ido moldeando a través de lo que ha vivido, tanto en Chile como fuera. Nos debemos al público chileno y nuestras historias son parte de aquello. RM: Un concierto en sí siempre tiene una magia. Es único. Y en este caso, como nos estamos uniendo por primera vez las cuatro bandas, van a pasar cosas que serán únicas de este concierto. PS: A veces, ni siquiera me sé las letras, y pongo un atril porque tengo problemas de memoria inmediata. Y hay jóvenes que te corrigen. Eso es maravilloso, porque demuestra que se conocen la música profundamente. También ocurre algo hermoso: reencontrarse con personas del pasado y ver en sus ojos esa emoción intacta. RV: Y es importante recalcar que todos pertenecemos a un movimiento que se denominó la Nueva Canción Chilena, que parte con Víctor Jara, Violeta Parra, Ángel Parra, Patricio Manns, Rolando Alarcón. Gente fundamental en Chile, de quienes nos sentimos herederos. En nuestro caso, la importancia de Víctor en el trabajo fue enorme, no solo en lo musical sino también en lo estético y teatral. Creo que la Nueva Canción Chilena no ha muerto, sigue plenamente vigente. Además, van a haber dos escenarios. Mientras se esté presentando un grupo, el otro se estará preparando. Será un concierto dinámico, sin baches, con muchas cosas pasando al mismo tiempo. Habrá sillas, la gente estará cómoda escuchando. Va a ser masivo y eso también lo hace especial. Pancho, pensando en el repertorio que están preparando para Canción Nacional, ¿hay alguna canción de Congreso que hoy sientas que dialoga especialmente bien con el Chile actual? PS: Es difícil responder sin parecer amigo del guionista. Pero todas las canciones tienen una inspiración que sigue dialogando con el presente. Me refiero al Tilo, que es el compositor del grupo. Siempre está escuchando y trayendo cosas. En este tipo de recitales no solamente estamos nosotros, sino también aquello que representa cada canción, y mucha gente que nos gustaría que estuviera ahí y que va a cantar junto a nosotros. Algunos han partido: Ángel Parra, Patricio Manns, Víctor Jara. Hay una serie de temas que aluden directamente a momentos históricos. Nosotros muchas veces terminamos con ‘El derecho de vivir en paz’, con una versión nuestra. Esa canción te trae inmediatamente otra época, pero una época que sigue presente. Incluso aquellas canciones que parecieran no ser atingentes al momento actual, también lo reflejan de alguna manera. Ustedes desarrollaron un lenguaje muy metafórico en tiempos donde no se podía decir todo directamente. Hoy que existe más libertad formal, ¿creen que sigue siendo necesario ese tipo de poesía para hablar de lo social? RM: La música siempre tiene que estar acompañada de una buena poesía. Una canción, aunque hable del momento más inmediato y social, debe tener aquello que la hace diferente al discurso o a cualquier otra expresión. Aquí se mezcla música con poesía. Mientras más poesía y mejor música tenga, llega de mejor manera al público. El arte necesita eso para trascender. Roberto, en el Chile de hoy, ¿cómo dialoga la raíz andina de Illapu con las nuevas expresiones culturales, urbanas y digitales? RM: Dialoga bien. Hay muchos músicos urbanos que están enamorados de las sonoridades andinas. En festivales de verano, muchas veces se acercan y plantean por qué no hacer algo juntos, por qué no mezclar. Está pasando mucho con la canción urbana, que está encontrando identidad. Hoy hay cantores de música urbana en Argentina donde se nota la raíz folclórica mezclada con lo nuevo y eso también está empezando a suceder acá. La música urbana que parecía tan lejos de nosotros hoy la sentimos cerca, al costado. José, mirando hacia atrás, ¿sientes que la experiencia del exilio terminó transformándose también en una fortaleza artística para el grupo? JS: Sin duda. Fue una experiencia común haber tomado un compromiso después de la tragedia del 73. Nos sentimos sobrevivientes por casualidad del destino. Hicimos todo lo posible por ayudar a gente que estaba en cárceles o en peligro de vida, apoyar económicamente y respaldar la labor sindical y de organización social. Fue un periodo muy intenso, sobre todo los primeros cinco años. Luego, poco a poco retomamos un camino más directamente profesional, aunque siempre aprendiendo a hacer canciones. El Inti fue favorecido por la cercanía de Patricio Manns, Víctor Jara, Violeta Parra. Había un hervidero dinámico de ideas, canciones y poesía. Eso nos mantuvo en un calendario intenso de actividades, frente al cual teníamos que estar preparados. Nos impulsó a estudiar, a resolver problemas técnicos, a profesionalizarnos. También era una lucha cultural importante en el extranjero, donde la cultura latinoamericana era poco conocida o exótica. Todo eso fortaleció la profesionalización del grupo, sin duda. Ricardo, ¿cómo se equilibra el peso de una historia tan grande con la necesidad de seguir siendo un proyecto vivo? RV: Es difícil. Siendo consecuente con uno mismo. Acabamos de cumplir 60 años de vida, hemos hecho muchos discos y canciones, pero no nos hemos quedado haciendo lo mismo siempre. Hemos tratado de innovar. El Quilapayún nunca se ha puesto límites. Durante la pandemia, hicimos una canción con Pablo Chill-E, que es trap. Puede parecer raro, pero lo que quiero decir es que un conjunto siempre está tratando de hacer cosas nuevas, de llegar con un discurso cultural y poético a la gente, incorporando lo que musicalmente te parezca aceptable. La diversidad en lo que haces es bonita. No es solo ponerse un poncho negro y cantar ‘La muralla’. El compromiso del Quilapayún va mucho más allá de eso. Si cada uno pudiera elegir una canción de otro grupo presente aquí para que el público la redescubra en abril, ¿cuál escogerían y por qué? RV: Bueno, lo hemos conversado, incluso estuvimos ensayando un poco. Sin revelar sorpresas, existen mil canciones de cualquiera de los grupos que me encantaría elegir. Por ejemplo, acabo de escuchar a Pancho decir que tienen una nueva versión de ‘El derecho de vivir en paz’. Nosotros también tenemos una, entonces capaz que podamos hacer algo juntos. De Illapu, si ellos me aceptan, me gustaría subirme a cantar con ellos una canción que me gusta mucho, que cantaba Eric Maluenda. Y de los Inti, hay mil cosas, pero ‘La canción de la esperanza’ de “Canto para una Semilla” me gusta mucho. PS: Mira, todas las canciones. Escuchar al Quila antiguo y al Quila contemporáneo, a los Inti, es siempre una lección de amor. Eso es lo que uno podría definir de lo que es la música. Es una condena maravillosa que termina cuando se cierra el telón, pero mientras ocurre es algo extraordinario. Cualquier canción que escuches está tan bien interpretada, la letra es tan justa, las armonías tan precisas. Una tarea que voy a hacer será escuchar muchas más canciones que uno ignora o que escuchó al pasar, que quedaron como flores en el camino. Te diría todas las canciones. No lo digo para hacer la pata, al contrario. Es porque uno aprende, porque sabe que los compañeros que están aquí representan de alguna manera la música de Chile. Y eso es delicado, porque hay muy poca gente que lo ha hecho. Violeta, Víctor. Cuando escuchas un disco del Quila, de los Inti, de Illapu, no estás escuchando solo 50 o 60 años, estás escuchando la canción que todos llevamos en el corazón. RM: Es difícil elegir. Nosotros, cuando éramos muy jóvenes, fuimos grandes fans de los Inti y del Quilapayún. Empezamos cantando canciones de ellos. ‘La muralla’ para nosotros es un tema emblemático, lo cantábamos y sentíamos que hacíamos una versión mejor. También tocábamos ‘Canelazo’, que era parte del repertorio de los Inti. Hoy estar ahí juntos hace que lo más difícil sea elegir las canciones, porque cada grupo tiene un repertorio enorme y habrá que hacer una síntesis para que el concierto no dure 10 horas. JS: Es muy buen consejo el de refrescar escuchando el repertorio de cada grupo. Eso nos va a ayudar a encontrar esos regalos especiales, esas sorpresas del concierto. Siempre ha habido una gran admiración entre nosotros. Recuerdo la llegada de Illapu desde el norte a Santiago, presentando una vivencia más profunda de la música andina, de la energía de esa parte del país. Todo eso nos va a permitir enriquecer lo que se presentará el 25 de abril. ¿Qué sienten que viene después de Canción Nacional y qué mensaje quieren dejar al público que estará el 25 de abril? RV: Vimos en televisión lo que estaba pasando en Minneapolis, donde la gente empezó a gritar «El pueblo unido jamás será vencido». Esa canción ya no nos pertenece a ninguno de nosotros, le pertenece al mundo, a todos los movimientos sociales. Evidentemente tiene que estar en el concierto, no puede faltar. Nosotros vamos a tratar de entregarle a la gente un mensaje de esperanza, optimismo y compromiso. Son más de 50 años de canciones y experiencia que queremos compartir con todas las generaciones. Tags #Canción Nacional #2026 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Chile Noticias Tenemos Explosivos y Estoy Bien agendan fecha en La Cúpula Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias fULL, la música de Fulano agenda concierto en el Centro Arte Alameda Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Pedropiedra llevará ''La Tómbola'' al sur de Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Ángel Parra Trío celebrará los 30 años de ''Piscola Standards'' Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Indie soul, memoria y sanación: Humboldt lanza videoclip Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias El Fuego Sagrado y Los Dos Jefes se tomarán MiBar Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias Caminando Sobre Fuego y Les Bateliers se presentarán en CreaRock Jueves, 02 de Julio de 2026 Chile Noticias ''Superclub'': Adelaida presenta su nuevo álbum Miércoles, 01 de Julio de 2026