Helloween: De gigantes y monstruos 40 años de historia y más según su guitarrista y fundador Michael Weikath Viernes, 28 de Agosto de 2026 Bandas que han definido una corriente del metal pueden (y quizás deben) darse ese lujo de conmemorar un aniversario importante con una correspondiente gira mundial. Ese es el caso de Helloween, quienes desde el año pasado celebran sus cuatro décadas repasando lo mejor de esta trayectoria con clásicos y material de años más recientes. Este recorrido traerá a las calabazas de vuelta al Movistar Arena este viernes 11 de septiembre (entradas en PuntoTicket), en medio del tramo latinoamericano de un tour que ha cosechado gran éxito en cada una de sus paradas. Con su infaltable cigarrillo durante toda la conversación, el guitarrista y miembro fundador Michael Weikath expresa su felicidad tras esos buenos resultados de los recientes shows, así como también por la proeza técnica que significa cada uno, dado el alto nivel de producción desplegado en esta ocasión. “Hay mucho personal controlando todo eso: el vídeo, las luces y demás. Es una producción enorme. Eso supone una clara mejora respecto a las giras anteriores, y se nota en el público, el impacto es totalmente diferente. En definitiva, es genial”, explica vía Zoom. Fiel a su estilo, admite ser cínico con ciertas cosas, por lo que sabe que esta evaluación tan positiva de sus propios shows no es algo muy frecuente, insistiendo que no tendría tan buenas palabras por los sólidos resultados recientes solo por decir algo. Dentro de todo aquello, agradece a los fans por ser parte fundamental de toda la experiencia, argumentando que, si no hubieran estado ahí, la reacción tan efusiva y tantos otros momentos mágicos no existirían. Junto con presentar clásicos de sus etapas más aclamadas, el actual setlist también incluye una no menor presencia de “Giants and Monsters”, su álbum más reciente. Al momento de esta entrevista, aquel LP estaba próximo a cumplir un año de su lanzamiento, por lo que como suele ocurrir, la percepción de sus autores puede variar conforme pasa el tiempo. Considerándose alguien peculiar, Weikath admite que tiene una idea fija de lo que era su producto al momento de presentarlo al mundo, así como también de lo que puede lograr posteriormente. Por lo mismo, asegura que en ese sentido nada ha cambiado para él, sobre todo tras haber estado tan involucrado en el proceso de mezcla junto al equipo de producción, escuchándolo muchas veces. “Después de haber hecho tantos discos, uno tiene una idea bastante clara de cómo es algo. Para mí, es muy gratificante ver que la gente lo recibe tan bien”, comenta. “No me preocupaba para nada, por ejemplo, que la gente no lo entendiera, era justo lo contrario de lo que queríamos. Queríamos que fuera fácilmente accesible y todo eso, y creo que está funcionando. La magia adicional llega con el tiempo, para el oyente, para los fans, ellos construyen sus propias fantasías sobre cada canción y lo que significa para ellos”. Al iniciar esta actual gira en octubre del año pasado, la gran sorpresa del setlist fue ‘Twilight of the Gods’, clásico que no había sido interpretado en vivo desde el ya lejano 1987, y que Weikath expresó en más de una ocasión su deseo de volver a incluir en sus presentaciones. “Ya era hora, así que estoy particularmente contento con esa elección”, admite. Con shows que rozan las dos horas de duración, ‘Weiki’ admite que hay varias otras canciones que le gustaría desempolvar, pero que también tiene que estar pendiente del tiempo de actividad de sus voces principales, tal como cuando un médico recomienda cuánta es la extensión recomendada a la hora de cantar, cosa que por suerte puede ir variando al rotar entre Michael Kiske, Andi Deris o incluso Kai Hansen. Para decidir qué es lo que va a sonar, las preguntas necesarias son: ¿Qué tan efectiva es la canción? ¿La gente realmente quiere escucharla? ¿Entusiasmaría al público y a la banda? Más allá de algunas elecciones fáciles, gran parte del actual repertorio tuvo un proceso que el guitarrista define como estresante, al tener que barajar distintas ideas para probar su efectividad, pero que es algo con lo que simplemente deben vivir. Sabe que siempre habrán ganas de tocar todo si es necesario, pero acepta que algo puede transmitirse mucho mejor si es algo fácil en cuanto a técnica. “Si se trata de algo como ‘Universe (Gravity for Hearts)’, que no es tan fácil de tocar, aún puedes observar la reacción y ver si funciona con el público y todo lo demás. Para mí, es lo más importante. Siempre me alegra cuando tenemos un setlist fijo y sabemos lo que vamos a hacer, porque entonces puedo centrarme en eso, si hay demasiadas cosas poco claras o si cambiamos esto o aquello… soy viejo, y otro cambio, no, mejor no. Estoy contento con el setlist tal como está”. ¿Aún sientes que interpretar canciones más complejas como ‘Universe’ en este caso es un desafío importante como músico? Sí, tienes que decidir si todos quieren y pueden hacerlo, y si no te quita demasiada energía al interpretar algo muy complicado. Eso también puede ser difícil para el baterista, porque ese es el ritmo que tienes que mantener cada día para cada show largo o lo que sea, de eso se trata básicamente. Todos pueden saber de antemano si esto es posible o no, hay muchas canciones que dije en el pasado que serían demasiado estresantes para tocar, no vale la pena el esfuerzo. Si la tocas diez veces, después algunos se desmoronan porque es demasiado difícil. Hay ciertas canciones en las que puedes decir: "Ah, sí, gran tema, genial", pero es mejor que se quede en el disco tal como está, y luego si alguien se siente obligado a gastar esa energía en tocarlo… Mira, una vez vi una banda asiática, probablemente japonesa, no estoy seguro, y tocaron ‘All Over the Nations’, y a mí me dolía la cabeza tocarla en aquel entonces, porque hay muchos cambios de acordes y demás. Sí, puedes hacerlo, pero no tengo tanta técnica, así son las cosas. Todo se soluciona más o menos solo. Alguien diría: "No, esto es demasiado", o "No, esto está bien". Y entonces, después de toda la preparación, te sientes feliz cuando tocas esa, hablando de ‘Universe’, y además funciona con la gente, hay muchos felices, y eso es genial. Siguiendo la señal Los actuales shows de los alemanes se enmarcan en la tercera gira mundial tras la reunión con Kiske y Hansen, convirtiéndose desde entonces en un septeto pocas veces visto en la historia del metal. Weikath sabe que el hecho de ser tantos, además de que considera que todos son una especie de machos alfa, podría resultar problemático y acarrear dificultades de todo tipo, cosa que por suerte nunca ha pasado a mayores. De la misma manera, da a entender que, más allá de toda la logística de viajes aéreos durante las giras, todo ha resultado de una manera que lo hace pensar que algo los estuviera cuidando desde más allá. Para ejemplificar, referencia a su permanente vicio: “Si estuvieras ahí y quisieras quejarte diciendo: "No hay una zona de fumadores en este estúpido aeropuerto", te das la vuelta y ahí está la zona de fumadores”. Han pasado tantas cosas, como que la maletas se pierden. ¿Qué podemos hacer si no llegan? Y de repente, ahí estaban”. “La verdad es que, dentro del tiempo previsto, siempre piensas: “¡Dios mío, si esto no funciona, si no está, si le han robado sus cosas!”. Pero de alguna manera todo se soluciona como por arte de magia, y nunca había visto algo así en las giras. Siempre hay algún pequeño problema que te enfada, y luego piensas: si no fuera por eso, todo habría sido genial. Pero no, en serio, es mágico. De alguna manera, todo está encajando. Solo espero que siga así”. Siendo uno de los miembros fundadores que sigue en su puesto tras tantos años, junto al bajista Markus Grosskopf y el retornado Kai Hansen, Weikath sabe que esta historia ha tenido varios momentos difíciles, como el fallecimiento del baterista Ingo Schwichtenberg en 1995 y varios cambios de integrantes en términos poco amistosos. Viendo todo esto y más, prefiere no pensar tanto en ello, aunque considera que todo hubiese sido muy diferente si las cosas hubieran salido cómo esperaba inicialmente. “Lo mejor habría sido que la formación original se hubiese mantenido, pero entonces, no tendríamos a alguien como Sascha, ¿verdad? Él está poniendo orden en todo, y es capaz de mucho con su instrumento”, expresa. “Ingo murió en aquel momento, así que tuvimos que reemplazarlo, y no se sabe si habría sido Dani u otra persona. Para mí, no vale la pena darle muchas vueltas a las cosas ni a cómo llegaron hasta aquí, pero estoy muy contento de haber llegado a este punto de mi vida”, agrega, insistiendo en que el hecho de saber qué es lo que puede hacer es lo más importante. “Hay infinidad de cosas en 40 años, te puedes imaginar la gente de la que tuviste que deshacerte. Me refiero a gente con mala reputación que no actuaba en beneficio de la banda, los managers, la discográfica, los funcionarios. En ese momento, pensabas: “¡Ay, Dios mío! ¿Cómo salimos de esta situación?”. Prefería no pensar en esas cosas, en la situación en la que nos encontramos, es solo una combinación de todo lo que hubiera sido posible. Este es un momento muy bueno, y espero que dure el mayor tiempo posible”. Consultado por un momento más bajo dentro de su catálogo, reflexiona que, más allá de cualquier crítica dispar -algo que definitivamente han tenido-, todos los álbumes tienen mucho trabajo invertido y un significado particular, y sin uno de ellos faltaría una pieza dentro de ese mosaico que es Helloween. Todo el trabajo de la banda fue lo mejor que se pudo hacer en su momento, explica, incluso durante momentos difíciles. Al mismo tiempo, expresa su orgullo por haber mantenido un alto nivel en su obra, agregando que otras bandas han hecho cosas aún peores. “Para mí, lo más importante es que un proyecto, un álbum, destaque por sí solo en comparación con los demás, pero aún más importante para mí es que el conjunto, la variedad que va de izquierda a derecha, sea una forma de expresión. Sin eso, siempre estarás haciendo temas con el mismo ritmo y la misma melodía. Lograr esa variedad requiere mucho trabajo, y me alegra que haya funcionado. No aceptaría que alguien dijera: "Esa canción es muy floja". Yo diría: "La hicimos por algo"”. Tu inspiración y posterior expresión es lo fundamental. Sí, dependiendo de la situación en la que te encuentres, del panorama político o de otras cosas que estén sucediendo, como si hubiera una erupción volcánica en algún lugar o algo así, si tienes ese impacto. A veces estás sentado frente a tu ordenador de casa, editando y quieres crear algo genial, y si se me pone la piel de gallina, entonces sé que probablemente es algo bueno. No significa que alguien más lo entienda, pero mientras se me ponga la piel de gallina, me siento orgulloso de ello, no hay discusión. Si alguien pregunta: "¿Por qué escribiste esa melodía tan cursi?", yo respondería: "Porque me encantó". Hay quienes dicen: "Sí, Helloween es demasiado cursi para mi gusto. Prefiero escuchar grindcore”. Y no hay problema. La música es para todos, hay lugar para cada idea, así que no creo que sea tan malo que haya muchas críticas sobre una sola cosa. Eso puede hacerte famoso o no. Estás en CD o en algún servidor de streaming, y si a alguien no le gusta algo, no tiene por qué escucharlo o lo que sea, pero es ese pequeño detalle el que está ahí. Creo que más o menos todo es importante si tiene cierta calidad, cierto nivel de musicalidad y eso. También puedes hacer canciones malas como la navideña que con Michael Kiske cantando. Eso fue divertido, solíamos hacer muchas cosas divertidas en los lados B y demás. Sí, es una tontería, pero fue divertido. Las siete llaves siguen protegidas La última vez de Helloween en Chile, el 30 de abril de 2023, como parte de Masters of Rock, vio a la banda ejecutando un set mucho más reducido que en visitas anteriores, presentándose por alrededor de una hora dada su posición dentro del cartel, contrastando con el doble de duración de todos sus shows desde 2017. Para Weikath, algo intermedio está bien, pero si se logra estar a la altura de lo exigido y aprender todos los detalles necesarios para algo más extenso, también es genial, así como también las condiciones necesarias para que se lleve a cabo sin problemas, citando como ejemplo el calor extremo, la lluvia o equipos dañados. “Los shows de festivales son geniales para presentarte a gente que no está interesada en Helloween o que nunca ha oído hablar de nosotros, tienen como una pequeña muestra de lo que puede ser”, agrega sobre aquel formato, mismo que tuvieron durante su debut en el país allá por 1998. “Un concierto de duración media es genial, porque así te queda algo de energía después, pero al final, también ofreces algo magnífico. Y los conciertos largos son geniales, porque así todos pueden disfrutarlo hasta el final si tienen la energía, si nosotros tenemos la energía, si los fans tienen la energía y yo no voy a quedar cansado. Depende del cartel del festival, de cuántos eventos se hayan realizado antes y de la cantidad de sol que haya habido. En verano, a veces no sé cómo lo hacen bajo el sol directo, sin sufrir una insolación, a veces me lo pregunto de verdad. Hay diferentes maneras de presentarse, y cada vez aprovecho la oportunidad, es algo bastante interesante, no siempre es lo mismo. Para mí está bien; soy perezoso, me gusta saber lo que tengo que hacer, no pido demasiados cambios, pero es algo interesante, es un tema interesante para reflexionar. Y luego están los fans, que tienen que disfrutarlo sí o sí. Hay que dar lo mejor de uno mismo, ya sea con un show largo o corto. Al consultarle por su relación con Chile, comete el error de confundir nuestra capital con Bogotá, recordando el hecho de compartir escenario con una leyenda de la talla de Deep Purple, tal como fue aquí hace tres años, aunque con detalles propios de aquel paso por Colombia. “No estaba listo, tocaron ‘When a Blind Man Cries’ y quedé completamente absorto. Dejé todo donde estaba y corrí hacia el escenario porque quería verlos, llegué justo a tiempo para el solo de guitarra, más o menos. Fue así de increíble”, nos cuenta con ese cierto fervor que genera el fanatismo por los que hoy lidera Ian Gillan. “Después fui a YouTube para ver si alguien lo había grabado, y ahí estaba. Recuerdo aquel concierto en el que llovió tanto que tuvimos que parar, por desgracia. Y luego, la siguiente vez que volvimos, pudimos terminarlo porque era el mismo lugar, creo, uno que no se olvida. Siempre hay cosas geniales, en realidad debería mencionar cada show porque cada uno fue de alguna manera genial, importante y bueno”. El power metal tal como lo conocemos hoy no sería lo mismo sin Helloween, siendo una influencia clave incluso para bandas que hoy recién comienzan. ¿Cómo ves ese legado que has alimentado por estas cuatro décadas? Bueno, estamos orgullosos, pero también existen varias formas de hacer las cosas. Cuando todavía iba a la escuela, ya existía algo como “Unleashed in the East” de Judas Priest, con canciones como ‘Exciter’, y eso no era tan diferente de lo que hacemos ahora. En aquel entonces ya estaba ‘Kill the King’ de Rainbow u otras cosas que ya eran algo similares a lo que más tarde se llamaría power metal. Claro, se ha redefinido y todo eso, y eso es lo que hoy conocemos. Recuerdo que hubo una época en la que solo hablaba con otros músicos o gente de Hamburgo cuando no había ningún contrato discográfico ni nada por el estilo. Pensaba: “Oye, ¿por qué no poner esa gran melodía a mayor velocidad o algo así?”. Y entonces mucha gente decía: “Oh, no, pero no puedes hacer eso. Va contra las reglas”. Todavía recuerdo a algunos miembros de mi antigua banda, cuando Kai Hansen estuvo ahí como dos semanas, se nos ocurrieron todos esos pequeños detalles intrincados y demás, y algunos lo llamaban masturbación con la guitarra, dijeron que no era necesario. Llegamos a un punto en que Hansen y yo dijimos: “sí, pero eso es lo que queremos hacer. Alguien tiene que hacerlo”, y luego nos fuimos de ahí. Así es como suceden estas cosas. Eso es lo que hoy en día se llama power metal, y estamos orgullosos de ello. ¿Algo que quieras decirle a tu fanaticada chilena antes de este regreso del 11 de septiembre? Espero que todos puedan asistir y que el clima esté bien. Ojalá todo salga genial para que podamos ofrecer un concierto increíble con los fans al mejor nivel posible para que todos lo pasen bien, eso es lo que siempre espero en cada ocasión. Estaremos encantados de estar allí, ojalá todo salga bien, que todos lleguen a casa sanos y salvos después, eso es lo que deseo. Gracias por el interés. Luciano González Tags #Helloween #2026 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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