Los lugares que sostienen una escena Un recorrido por los recintos imperdibles de la nueva música Lunes, 14 de Septiembre de 2026 Durante los años 60 e inicio de los 70, las carpas y peñas folclóricas fueron el refugio de un movimiento musical y social conocido como la Nueva Canción Chilena. Dos décadas después, en el Café del Cerro, en años de dictadura y primeros de democracia, bandas como Los Prisioneros y La Ley encontraron un lugar donde mostrar su música. Así, en Chile, las nuevas generaciones y movimientos musicales han encontrado espacios propios que los distingue de lo que vino antes. Según Rodrigo Sandoval, Director de Rojas Magallanes "Hoy día ese rol lo están cumpliendo distintos lugares". La denominada Nueva Escena Chilena reúne a una generación de músicos y públicos que encontró en la música en vivo una forma de volver a encontrarse después del encierro de la pandemia. Es así como Rojas Magallanes y Matucana 100 se han transformado en dos de los principales hogares del movimiento. "Sí, yo diría que hay una especie de apertura tras la pandemia. He escuchado a varios músicos decir que la pandemia fue un asunto que los marcó. Además, convengamos que son jóvenes que estaban en etapa de crecimiento y haberse encerrado los marcó en su etapa creativa", dice el propio Sandoval. Pero hay otra razón por la que bandas como Candelabro, Hesse Kassel, Niños del Cerro, Inundaremos, Asia Menor, entre muchas más, eligen estos lugares. Según Rodrigo Herbage, coordinador musical de Matucana 100, "En general, para las bandas que están comenzando, Matucana 100 suele ser un escenario bien significativo. Para muchos de ellos es la primera vez que dicen 'oh, esto suena bacán, me escucho cuando toco’, porque hay monitores de piso, hay iluminación". Ese primer paso viene acompañado de una serie de aprendizajes que van más allá de tocar bien "...tener un equipo que produce, quién hace sonido, quién hace iluminación, vamos a poner algo en el escenario, vamos a hacer escenografía, vamos a poner unas plantas, etc. Vamos a tener un stand de merch...". "El lazo entre Matucana 100 y el ecosistema musical es mediante los sellos y las productoras independientes. Trabajar más allá del artista, con las organizaciones que ponen en movimiento el ecosistema donde se despliega la música" nos cuenta el programador de M100. "Los mismos booking, la misma agencia, los siguen buscando... es como la graduación". Pero hay otro aspecto tan (o más) importante para las bandas cuando eligen los lugares. "Rojas Magallanes tiene esta cercanía de ser un espacio comunitario, autogestionado, llevado un poco más a pulso. Matucana es un espacio emblemático. El Bar de René es un lugar también emblemático, inserto en la ciudad hace mucho tiempo. Cada uno tiene su valor", señaló el director de Rojas Magallanes. Estamos en la calle Estados Unidos de la comuna de La Florida, en el número 8741, donde se encuentra el Centro Cultural Rojas Magallanes. Horas previas a una tocata, arriba del escenario se está instalando una batería. Los arcos que componen la multicancha aún están instalados y de fondo se puede escuchar una clase de baile para niños. Rodrigo Sandoval (47), luego de bajar del escenario y dejar encargado al resto del equipo, se sienta en una de las tribunas de madera color amarillo. El hecho de conocer la historia de las bandas desde sus inicios, le ha dado una perspectiva propia sobre la relación de esta generación de músicos y los lugares que se han apropiado: "Muchos de esos músicos que hoy tocan, vinieron primero como público, cuando eran más chicos a ver otras bandas", cuenta. Aunque funcionan diferente, tanto este recinto como Matucana 100 comparten algo que los diferencia de otros lugares dedicados a la música, la comunidad territorial y la multifuncionalidad de estos espacios: "Somos un centro cultural territorial, inserto en la comuna de La Florida", es la definición entregada por Sandoval. El propio director cuenta que no solo están ligados a la música, sino que también gestionan distintos ámbitos culturales, como el teatro, la danza, la música y talleres. Esa multifuncionalidad del espacio ha generado una conexión con los públicos y se ha creado una retroalimentación: "Hay una conexión. Hoy nos encontramos con nuevos públicos que emergen con nuevas bandas. Los cabros jóvenes que están en edad de colegio o entrando a la universidad y los más antiguos se conectan acá y hay una cuestión bien familiar que se produce", analiza mientras mira hacia el escenario, todavía en proceso de armado. Esta comunidad, ya sea de manera consciente o no, se ha comprometido a cuidar el espacio y vivir la música de manera sana: "El cariño que le tienen a Rojas es genuino... se genera un ciclo virtuoso". No solo el director del espacio tiene esta impresión. Francisca, compositora, vocalista y multiinstrumentista de la banda Inundaremos, coincide en que "Estos espacios conforman parte de nuestra propia historia e ideario como banda, ya que pertenecemos también como público asistente desde hace muchísimo tiempo". La mirada y sensación de los músicos también incluye otros lugares al circuito. "Cuando partimos, tocamos muchísimo en el espacio CCC. Fue de los primeros que nos abrió las puertas de manera desinteresada", añade Francisca, lo que refuerza el afán multidisciplinario de la escena, ya que el CCC -Centro de Cine y Creación, ubicado en Santiago Centro-, como su nombre lo indica, es un espacio independiente dedicado al cine. "Estos espacios abrieron sus puertas desde el interés por preservar nuestra música y espacios en vivo, desde antes y después de la pandemia", terminó de señalar la vocalista. La red no es solo quienes organizan y programan las tocatas. También es el propio público que, más que seguir a bandas, sigue a la escena. Herbage comenta que "En general son estudiantes o post universitarios en sus primeras pegas". En su experiencia de 9 años trabajando en el espacio que antes eran las bodegas de Andrés Pérez, considera que hay un público nuclear, objetivo en esta escena en particular y que se parece mucho al público de Matucana 100, aunque la poca variedad entre el público no es algo que le guste particularmente. "Me ha tocado ir a otros lados y ver conciertos sin tanta segregación de público. Para mi eso es un horizonte súper fuerte por el cual trabajar", apunta, señalando que "La gente, al ir teniendo familia y más responsabilidades, pierde el espacio de ocio… eso genera una fuga de público pasados los 30". Para Herbage, organizar una tocata también puede ser una forma de aprender a organizarse colectivamente. "Los chicos, cuando parten, deben ponerse de acuerdo en el lugar, cuánto cobrar, qué hacer con esa plata y esto tiene un correlato político y/o cívico, incluso de cómo tomamos las decisiones, a quienes involucramos y con quiénes nos vinculamos". Incluso va más allá: "Hay un punto en pensar la vida cultural y deportiva como algo exclusivamente recreativo, cuando también puede ser algo formativo". Hesse Kassel, Candelabro, Anttonias, Fonosida, entre otras bandas se presentaron en Lollapalooza Chile 2026. Otros festivales como el Fauna Primavera, En Órbita, MUDA que los han expuesto a otro público y otras exigencias. A fines de septiembre, otro evento vuelve tras una larga ausencia (desde 2018), el Festival Neutral. Ahí el cartel está dedicado casi exclusivamente a esta escena. Casi como algo obvio, Matucana 100 es el espacio elegido para llevarse a cabo. "Feliz de poder acoger un proyecto que sabe vincularse con el resto del ecosistema. Le otorga frescura al paisaje", reconoce el programador de M100. Para Francisca, la cita significa "un espacio de encuentro donde la persona que asista podrá conocer nuevas bandas", además reconoce que "estamos felices de poder formar parte de Neutral, así como también aportar con un granito de arena a la llamada nueva escena, que admiramos profundamente". El director de Rojas Magallanes, sin embargo, tiene otros planes: "Me gustaría ver que se empezaran a juntar la vieja escuela con los cabros nuevos, creo que le daría potencia a la música en general". En este sueño, le gustaría juntar a estas nuevas bandas con otras que marcaron época en Chile y pone de ejemplo la tocata de Candelabro y Los Jaivas. En 1965, Violeta Parra fundó La Carpa de la Reina, un centro de arte popular que, entre lonas, vigas de madera y suelo de tierra, creó una atmósfera donde los propios artistas atendían el recinto, cocinaban y se subían al escenario a cantar. Hoy, la Nueva Escena comparte esa esencia comunitaria, donde son capaces de crear un ecosistema que va más allá de la música, rescatando un sello político que los caracteriza y lugares que han hecho propios. Lugares que han aceptado a esta escena, ya que, como dice el propio Rodrigo de Matucana 100: "En los 25 años de Matucana 100 se ha velado por abrir espacio, es parte del lema... a veces esas políticas culturales no vienen del Estado, sino de organizaciones comunitarias, centros culturales barriales, bares o personas que generan un espacio de expresión". Ignacio Maldonado Tags #Centro Cultural Rojas Magallanes #Matucana 100 #Rojas Magallanes #M100 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos R Noticias Congreso festejará en vivo su álbum ''Por Amor al Viento'' Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Noticias La condición de Nicko McBrain para volver a grabar junto a Iron Maiden Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Noticias Concurso cerrado: Miguel Tapia y los 40 años de ''Pateando Piedras'' Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Noticias Oasis confirma su regreso a los escenarios en 2027 Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Articulos Los lugares que sostienen una escena Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Noticias Maiden uniteD y Dennis Stratton suman concierto en Chile Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Discos Dillom Lunes, 14 de Septiembre de 2026 R Articulos Los Tres: El hito acústico Lunes, 14 de Septiembre de 2026