Depredador: Tierras salvajes marca el rumbo de una nueva era El mito intergaláctico se vuelve más humano que nunca Jueves, 06 de Noviembre de 2025 Pocas criaturas del cine lograron convertirse en íconos instantáneos como el Depredador. Desde que apareció por primera vez en 1987, aquel cazador intergaláctico con rastas y mirada infrarroja se volvió sinónimo de acción, sangre y supervivencia pura. La fórmula era simple pero poderosa: un grupo de humanos rudos enfrentando algo que los supera en fuerza, inteligencia y ferocidad. Arnold Schwarzenegger lo entendió en carne propia en la inolvidable cinta de John McTiernan, y desde entonces, Hollywood no ha dejado de intentar capturar ese espíritu. Algunos lo lograron a medias, otros se perdieron en el intento. Pero lo cierto es que, casi cuatro décadas después, la saga sigue viva, y "Depredador: Tierras Salvajes" llega para recordarnos por qué el monstruo aún tiene caza para rato. Dirigida por Dan Trachtenberg, responsable de la excelente "Depredador: La Presa", esta nueva entrega busca llevar al personaje fuera de su zona de confort… literalmente. Aquí no hay selva tropical ni soldados humanos, sino un planeta remoto y letal llamado Genna, un territorio que parece mezclar la belleza visual de Pandora con los horrores cósmicos de H. P. Lovecraft. En este entorno hostil seguimos a Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi), un joven yautja —la especie del depredador— desterrado por su clan y obligado a demostrar su valía cazando a una criatura legendaria. La premisa prometía una renovación radical dentro del universo de la franquicia. Por primera vez, el protagonista no es humano, y la mirada se centra en la cultura y los códigos de los propios depredadores. Sin embargo, la película elige un camino más convencional del que uno esperaría. A pesar del ambiente imponente y del gran despliegue visual, "Depredador: Tierras Salvajes" se inclina hacia un tono más familiar, casi de aventura espacial, sacrificando parte de la crudeza que caracterizó a las mejores entregas de la saga. El giro llega cuando Dek se cruza con Thia (Elle Fanning), una androide diseñada por la corporación Weyland-Yutani —sí, la misma del universo Alien—, quien se convierte en su improbable aliada. Juntos emprenden una travesía por un planeta donde todo, absolutamente todo, quiere matarlos. Entre criaturas colosales, paisajes venenosos y combates brutales, ambos construyen una relación que mezcla camaradería y desconfianza, pero también un aire de humor y ligereza que no siempre juega a favor. Y ahí está uno de los grandes dilemas de esta cinta: ¿cómo mantener la esencia del Depredador en una historia con alma de "buddy movie"? Trachtenberg apuesta por humanizar al monstruo, hacerlo vulnerable, hasta tierno por momentos. Es un riesgo que puede dividir aguas: quienes esperen la brutalidad sin filtros de "La Presa" o la tensión constante del clásico de 1987, quizás sientan que aquí el espíritu original fue suavizado. Pero para otros, este enfoque más emocional y visualmente majestuoso puede ser una forma fresca de expandir el mito. Lo que no se puede negar es el nivel técnico. La fotografía de Jeff Cutter, los efectos visuales de ILM y W?t? FX, y la música compuesta por Sarah Schachner y Benjamin Wallfisch conforman una experiencia visual y sonora que justifica verla en pantalla grande. Cada plano de Genna transmite escala, textura y un exotismo hipnótico. A nivel estético, es una de las entregas más ambiciosas de la franquicia. El problema es que ese envoltorio espectacular envuelve una historia que no se atreve del todo. Hay guiños a Alien, reflexiones sobre el poder, el honor y la redención, pero todo se queda en la superficie. Disney, productora de la cinta, busca ampliar el público y eso se nota: la violencia está dosificada, los tonos cómicos abundan y hasta hay un simpático monito azul que roba más planos de los que debería. "Depredador: Tierras Salvajes" no es una mala película, pero sí una versión más domesticada de una franquicia que nació de la brutalidad y la tensión pura. Tiene momentos inspirados, ritmo constante y un diseño visual apabullante, pero también le falta el filo que convirtió al Depredador en una leyenda. Trachtenberg demuestra talento y ambición, aunque el guion elige el camino seguro del entretenimiento familiar antes que el riesgo de la oscuridad. En definitiva, estamos ante una entrega que entretiene, se disfruta y ofrece espectáculo, pero que difícilmente quedará grabada en la memoria como las mejores cacerías del Yautja. Matias Arteaga S. Gracias a Cinecolor Chile por la invitación previa a su estreno oficial. Tags #Depredador #Depredador Tierras Salvajes #Predator Badlands #Dan Trachtenberg #Elle Fanning Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias ''Confessions II'': Madonna lanza su primer álbum Viernes, 03 de Julio de 2026 Rock Videoportada rrainero Viernes, 03 de Julio de 2026 Rock Noticias Se anuncia la edición 2026 de Ruidosa Fest Viernes, 03 de Julio de 2026 Rock Discos Inundaremos Viernes, 03 de Julio de 2026 Rock Articulos Bruno Valverde: Técnica y poder desde Brasil Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Nuevos Sonidos Chilenos: Josestilez, El Fruto del Ruido, Producto Chileno y más Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Dub Is the Way: Alex Serra y Totidub vienen a Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Tenemos Explosivos y Estoy Bien agendan fecha en La Cúpula Jueves, 02 de Julio de 2026